<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/">

<channel>
  <title><![CDATA[MUNDIARIO :: RSS de «Rocío Núñez Rúa»]]></title>

    <link>https://www.mundiario.com/</link>
    <description><![CDATA[MUNDIARIO | Primer periódico global de análisis y opinión]]></description>
    <lastBuildDate>Thu, 04 Jun 2026 00:38:02 +0200</lastBuildDate>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://www.opennemas.com</generator>
    <atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="https://www.mundiario.com/rss/author/rocio-nunez-rua/" />

    <image>
      <title><![CDATA[MUNDIARIO :: RSS de «Rocío Núñez Rúa»]]></title>
        <url>https://www.mundiario.com/media/mundiario/images/2026/04/28/2026042810264088082.png</url>
      <link>https://www.mundiario.com/</link>
    </image>

                  <item>
  <title><![CDATA[El caso Germanwings o ¿por qué se trata injustamente la enfermedad mental?]]></title>
      <category><![CDATA[SOCIEDAD]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/caso-germanwings-trata-injustamente-enfermedad-mental/20150328115054028703.html</link>
  <comments>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/caso-germanwings-trata-injustamente-enfermedad-mental/20150328115054028703.html#comentarios-28703</comments>
  <guid>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/caso-germanwings-trata-injustamente-enfermedad-mental/20150328115054028703.html</guid>
  <pubDate>Sat, 28 Mar 2015 12:04:08 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Núñez Rúa]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>Es lamentable ver como, una vez m&aacute;s, una gran parte de los medio de comunicaci&oacute;n fomentan los falsos estereotipos y el estigma que rodea a las enfermedades mentales.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Este viernes, la mayoría de medios comenzaban&nbsp; a filtrar y desvelar datos sobre la posibilidad de que el copiloto de la compañía aérea Germanwins padeciese algún trastorno relacionado con su salud. Si esto se hubiese quedado ahí, en un mero dato sanitario, esta información no hubiera tenido mayor repercusión.</p>

<p>Si hubieran dicho que el copiloto tenía una diabetes, por ejemplo, por la que pudo llegar a estar de baja, podríamos pensar “Pobre, vaya mala suerte. Pero con una diabetes se puede llegar a vivir bien y trabajar si tomas una medicación adecuada y desarrollas unos hábitos de vida saludable”.</p>

<p>Pero lo que se ha filtrado es que el copiloto podría padecer una enfermedad mental.</p>

<p>¡“Enfermedad mental”!, se activan las alarmas, se empiezan a escuchar de fondo las sirenas. La sociedad, los medios y nosotros mismos reaccionamos buscando la información e imágenes que tenemos almacenada sobre las enfermedades mentales y los actos violentos. Entonces es cuando aparece el estigma sobre las enfermedades mentales.</p>

<p>El estigma es una construcción social, una desaprobación social severa de características o creencias personales que son percibidas como contrarias a las normas establecidas. Estigmatizar consiste en dar “un trato injusto que anula el reconocimiento de su igualdad y que restringe sus derechos”.</p>

<p>Algunos medios han llegado a insinuar o relacionar directamente el hecho de que padeciera una enfermedad con que hubiera estrellado un avión: “sufría de depresión, lo que habría llevado al copiloto a estrellar voluntariamente el aparato.”</p>

<p>&nbsp;</p>

<p><span style="font-size:16px;">Mito 1: las personas con enfermedad mental son peligrosas, violentas, agresivas</span></p>

<p>En realidad son más susceptibles de ser víctimas de un acto violento que de cometerlo. Esta imagen distorsionada está muy relacionada con la imagen que dan los medios de comunicación, los titulares sensacionalistas y el cine que relacionan esta con crímenes y actos violentos o delictivos, utilizando términos peyorativos como “<em>loco</em>” o “<em>perturbado</em>”. Desde luego no son fuentes científicas y no hay base científica para esta afirmación.</p>

<p>Según los datos de EUFAMI (European Federation of Associations of Families of People with mental illness) un 47% de las personas con enfermedades mentales han sido increpadas en público, un 26% han tenido que mudarse y un 83% de estas personas mencionan el estigma social y la discriminación como uno de los principales obstáculos para su recuperación.</p>

<p>Solo el 3 % de las personas con enfermedad mental cometen actos violentos, un porcentaje similar a la población en general. Esto tampoco nos diferencia.</p>

<p>Si estos datos no son suficientes para que cambiemos nuestra distorsionada manera de ver a las personas con una enfermedad mental, quizá sí lo haga saber que 1 de cada 4 personas desarrollaremos a lo largo de nuestra vida algún trastorno relacionado con la salud mental.</p>

<p>&nbsp;</p>

<div style="background:#eee;border:1px solid #ccc;padding:5px 10px;"><img align="undefined" alt="" src="/media/mundiario/images/2015/03/28//2015032810424383870.jpg" /></div>

<div style="background:#eee;border:1px solid #ccc;padding:5px 10px;"><span style="font-size:12px;"><span style="color: rgb(34, 34, 34); font-family: arial, sans-serif; line-height: normal;">Campaña AFAES Canarias.</span></span></div>

<p>&nbsp;</p>

<p>Yo no puedo saber qué pasó en ese avión, tampoco conozco la historia del copiloto. Tener una enfermedad mental, suicidarse y estrellar un avión con 150 pasajeros son tres cosas diferentes. ¿Podrían haberse dado todas a la vez?, lo desconozco. Lo que sí sé es que a veces, la necesidad que tenemos de justificar y buscarle una explicación a todo, incluso a esos horribles actos que no la tienen, nos genera miedo e inseguridad lógica y nos lleva a decir auténticas barbaridades e incluso a ser injustos.</p>

<p>El estigma que padecen las personas con enfermedad mental llega a hacer tanto daño, o más, como el que produce la propia enfermedad.</p>

<p>Las enfermedades mentales tienen tratamiento y el estigma también, pero el estigma es social y por ello su tratamiento depende de nosotros, de todos y cada uno.</p>

<p>Todo este tema me ha hecho recordar &nbsp;la célebre frase de <strong>Goethe</strong>: "prefiero la injusticia al desorden". Yo prefiero quedarme con lo que decía <strong>Rosa de Luxemburgo</strong>: "Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres".</p>

<p>Y hago mío el lema de la campaña de la&nbsp;Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (<a href="http://www.queremosserfelices.org/manifiesto/">FEAFES</a>):&nbsp;<span style="line-height: 1.6;">“No nos conformamos con ser iguales. Queremos ser felices”.</span></p>

<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
                    <enclosure url="https://www.mundiario.com/media/mundiario/images/2015/03/24/2015032411551729912.jpg" length="31836" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://www.mundiario.com/media/mundiario/images/2015/03/24/2015032411551729912.jpg" type="image/jpeg" medium="image">
        <media:title><![CDATA[El caso Germanwings o ¿por qué se trata injustamente la enfermedad mental?]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[Avión de Germanwings.]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[Avión de Germanwings.]]></media:description>
      </media:content>
        </item>
                        <item>
  <title><![CDATA[Procrastinar o por qué algo realmente tan excitante tiene un nombre tan feo]]></title>
      <category><![CDATA[SOCIEDAD]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/procrastinar-algo-tan-excitante-tiene-nombre-tan-feo/20150310003914028011.html</link>
  <comments>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/procrastinar-algo-tan-excitante-tiene-nombre-tan-feo/20150310003914028011.html#comentarios-28011</comments>
  <guid>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/procrastinar-algo-tan-excitante-tiene-nombre-tan-feo/20150310003914028011.html</guid>
  <pubDate>Tue, 10 Mar 2015 02:36:54 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Núñez Rúa]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>Procrastinas y lo sabes. Reconócelo, con frecuencia aplazas tareas que no te apetecen y las dejas en tu lista mental de “asuntos pendientes” apurando los plazos hasta el final.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>¿Cuántas veces has entregado un trabajo en la fecha límite? ¿En cuántas ocasiones has retrasado esa llamada o reunión de trabajo incómoda? ¿Cuándo fue la última vez que preparaste la maleta un día antes del viaje? ¿Le has dicho a alguien últimamente “mañana lo veo” o “mañana lo vemos”. (*Mañana: 1. Dícese del día que no es hoy. 2. Tierra mística donde se almacena el 99 % de toda la productividad humana, la motivación y el rendimiento).&nbsp;</p>

<p>Llegados a este punto quizá ya te hayas sentido identificado o identificada. ¿Todavía no? Qué me dices de esta imagen… ¿Te resulta familiar?</p>

<p>&nbsp;</p>

<div style="background:#eee;border:1px solid #ccc;padding:5px 10px;"><img align="undefined" alt="" src="/media/mundiario/images/2015/03/09//2015030923330141801.jpg" /></div>

<div style="background:#eee;border:1px solid #ccc;padding:5px 10px;"><span style="font-size:12px;">El ciclo de la procrastinación./ metodosilvadevida.com</span></div>

<p>¿Ahora sí? ¿Procrastinas?</p>

<h2>De qué estamos hablando</h2>

<p>Su significado literal es la postergación o posposición. La acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras más irrelevantes o agradables.</p>

<p>Que la palabra sea fea o difícil de pronunciar no tiene nada que ver con sus connotaciones negativas, es una cuestión estrictamente etimológica. Se ve que esto ya lo hacían los romanos.</p>

<p>Ahora puede que la curiosidad, el sentimiento de culpa, el propósito de enmienda y voluntad de redención, te lleven a preguntarte porqué lo haces una y otra vez. Puedes pensar “si ya me lo decía mi padre, y aquella profesora lo repetía una y otra vez como un disco rayado: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.</p>

<p>Hay diferentes teorías sobre las causas que nos llevan a tener este comportamiento. La mayoría apuntan a un intento de evasión de algo que nos produce estrés o ansiedad. Una tendencia a evitar algo que nos incomoda, genera inseguridad, inquieta, da miedo o incluso que nos puede resultar tedioso o aburrido. A veces simplemente se retrasa porque no vemos el beneficio o recompensa más allá de cumplir con el compromiso.</p>

<p>Lo cierto es que este comportamiento puede llegar a ser adictivo o convertirse en un hábito.</p>

<h2>Tipos de procrastinador</h2>

<p>&gt; Puede ser <strong>un procrastinador eventual</strong>. Esa persona que espera a la fecha limite para entregar un trabajo o pagar sus impuestos. Lo hace en eventos o compromisos puntuales.</p>

<p>&gt; Puede ser <strong>un procrastinador crónico</strong>. Lo practica de manera habitual. Esto puede llegar a ser un problema ya que la persona cae en un círculo vicioso: retrasa el trabajo; este se acumula; se genera ansiedad, sentimiento de ineficacia, bloqueo, pérdida del tiempo y más estrés porque se echa el tiempo encima. Sabe que el resultado ya no será el deseado. Y continúa así en una nociva espiral a la que solo pone fin la temida fecha límite, el plazo de entrega. Ser un procrastinador crónico no parece muy recomendable para sentirnos satisfechos con nuestro trabajo y nuestra vida en general. Mucho menos para alcanzar anhelados objetivos vitales como son el bienestar y la felicidad.</p>

<p>&gt; Cabe un tercer tipo, <strong>el procrastinador vocacional</strong>. Este no lo experimenta de una forma tan negativa. Al contrario, busca la adrenalina que se libera con el estrés; se pone a prueba a sí mismo; busca su límite; confía en sus capacidades. Puede ser de los que dicen que no le gusta trabajar bajo presión; que no le gustan las normas y en realidad por eso juega con ellas dentro de sus posibilidades. Pero curiosamente es bajo presión cuando suelen acabar resolviendo más brillantemente sus quehaceres. Este perfil podría encajar con personas que llevan a cabo trabajos o actividades de tipo más creativo.</p>

<p>En esta línea, John Maeda, un brillante ingeniero del &nbsp;MIT afirma &nbsp;“…procrastinar es un factor primordial en el proceso creativo, porque cuando el coste de la procrastinación se incrementa, lo hace también la probabilidad de aparición de pensamientos radicalmente nuevos.”</p>

<p>Sea cual sea tu perfil, la buena noticia es que ¡la procrastinación tiene solución! Si quieres cambiar estos comportamientos que dinamitan tu equilibrio y bienestar, que hacen que tengas esa sensación de desasosiego, aquí te dejo unas ideas que te pueden ayudar.</p>

<h2>Consejos prácticos</h2>

<p>1.- Formula en positivo. Piensa en términos de ganancia, dirige y concentra tus pensamientos a los resultados, a lo que vas a ganar resolviendo esa tarea cuanto antes.</p>

<p>2.- Ten tu espacio de trabajo. Un lugar dedicado a ese tipo de tareas, a trabajar, a crear, a pensar. Un espacio tuyo, que te guste, ordenado, limpio, con una luz y temperaturas adecuadas; que te invite a la concentración y no lo asocies con otro tipo de tareas.</p>

<p>3.- Reserva tiempo en tu agenda. Coge tu agenda, analiza tus posibilidades, sé realista y comprométete por escrito. Sé generoso contigo y el tiempo que le vas a dedicar para hacerlo bien, para hacerlo a tu gusto. Luego podrás darte el gustazo de tacharla de tu agenda una vez finalizada.</p>

<p>4.- Comprométete en público. Una vez te hayas comprometido contigo, házselo saber a alguien más; alguien a quien tengas que rendir cuentas o alguien que sepas que te animará y felicitará. Puede resultar ser un aliado que te ayude a avanzar si estás bloqueado.</p>

<p>5.- Elimina las distracciones. Ese tiempo te lo has reservado para algo concreto, te has comprometido, saldrás ganando, así que cierra el Facebook, Twitter, correo electrónico y todo aquello que te distrae. Pide a otros, si es necesario, que no te distraigan. Lo comprenderán.</p>

<p>6.- Desarrolla tus propias técnicas de concentración. Puede ayudar establecer una rutina, una puesta escena; una taza de té u otra bebida; una canción relajante o estimulante; un aroma. Invéntate tus propios trucos. Luego podrás usarlos en otros contextos para ayudar a inducirte ese mismo estado.</p>

<p>7.- ¡Ponte a ello y date un premio! Una palmadita en la espalda a ti mismo; un guiño ante el espejo; un mantra “eres bueno”, “eres buena”. ¡Quiérete! También puedes compartirlo con quien sabes que se alegrará contigo.</p>

<p>Si estos no son suficientes, ¡te aseguro que hay muchos más! También te los puedes inventar, crear a medida, lo importante es que te funcionen.</p>

<p>Si para ti procrastinar no supone un problema, si perteneces al Club Oficial de Procrastinadores o aunque creas que “si procrastinar fuese tan malo, no le habrían puesto el pro delante”, también puedes probarlos. Con un poco de ayuda todo es más fácil, ya lo decían los Beattles y quién sabe… ¡A lo mejor te gusta el resultado!</p>

<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
                    <enclosure url="https://www.mundiario.com/media/mundiario/images/2015/03/09/2015030923154736101.jpg" length="68945" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://www.mundiario.com/media/mundiario/images/2015/03/09/2015030923154736101.jpg" type="image/jpeg" medium="image">
        <media:title><![CDATA[Procrastinar o por qué algo realmente tan excitante tiene un nombre tan feo]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[Don Draper - Mad Men. / diariodocentrodomundo.com]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[Don Draper - Mad Men. / diariodocentrodomundo.com]]></media:description>
      </media:content>
        </item>
                        <item>
  <title><![CDATA[¿Las niñas ya no quieren ser princesas? O de como ha cambiado el cuento]]></title>
      <category><![CDATA[SOCIEDAD]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/ninas-no-quieren-ser-princesas-ha-cambiado-cuento/20150116224348026190.html</link>
  <comments>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/ninas-no-quieren-ser-princesas-ha-cambiado-cuento/20150116224348026190.html#comentarios-26190</comments>
  <guid>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/ninas-no-quieren-ser-princesas-ha-cambiado-cuento/20150116224348026190.html</guid>
  <pubDate>Fri, 16 Jan 2015 22:43:48 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Núñez Rúa]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>"'Las niñas ya no quieren ser princesas...'. Eso cantaba Joaquín Sabina allá por los años 80, cuando era una niña y, ciertamente, no quería ser una princesa." / Nueva firma en MUNDIARIO.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Lo único que llegaba a comprender en aquellos años 80 de la ya mítica letra de la canción de Joaquín Sabina era precisamente que "las niñas no quieren ser princesas". Lo cierto es que la duda sobre que esta afirmación sea cierta me ha acompañado siempre, al igual que la canción. Algunos la entonaban como el himno oficioso de Madrid y otras como un himno a la modernidad, a un cambio de época, a un país y una sociedad que se movían; como una reivindicación de la superación de los roles típicamente femeninos.&nbsp;</p>

<p>Cuando asociamos la infancia y el deseo de jugar a ser princesas, todos y todas pensamos, inevitablemente, en las princesas Disney. Somos varias las generaciones que hemos crecido y nos hemos emocionado con sus historias animadas, que nos han hecho tener fantasías románticas con lugares, seres y relaciones mágicas, imposibles en el mundo real.</p>

<p>Disney forma parte de nuestra cultura, de nuestra sociedad, y al igual que ella, sus princesas han evolucionado y han pasado a tener unos roles más activos, llegando a mostrarnos que se puede ser princesa y ser “¡Brave!”. Nuevas princesas con un carácter más independiente y valiente, con un canon estético atrevido y una imagen más moderna.</p>

<p>Aún así y a pesar de esta aparente actualización de las protagonistas de la factoría Disney, es lógico que las niñas ya no quieran ser princesas, o al menos no durante mucho tiempo. Quizá sí durante los primeros años de su infancia y durante la transición de ser televidentes de programas infantiles, fans de Dora la Exploradora, Pepa Pig y todos sus productos a engancharse a otro tipo de programas, a introducirse tímidamente en el mundo de los adultos. Eso siempre ha sido mucho más atractivo y fascinador. La transición culmina cuando acceden a los programas de telerrealidad donde sale gente tan joven y tan guapa; cuando de una manera tan natural e intuitiva navegan por internet y se abre antes ellas un mundo de posibilidades y modelos a seguir; cuando curiosean las revistas supuestamente “femeninas” o “masculinas” y ven fotos de mujeres tan bonitas en sus portadas que incluso se parecen a sus ya relegadas muñecas.</p>

<h2>Otro tipo de princesa</h2>

<p>Es entonces cuando llega la obvia conclusión de que es mucho más interesante ser otro tipo de princesa. Una que puedas llegar a ser en tu mundo real. Observas, además, que hay un abanico de posibilidades. Están las “princesas de barrio”, “la princesa del pueblo”&nbsp; y si eres de un barrio o un pueblo puedes llegar a interpretarlo como una democratización del mundo principesco. Luego están esas otras que todavía parecen más interesantes y llegan a cautivar, esas que salen en la TV. Estas tienen un trabajo, una carrera profesional, son guapas, tienen un físico atractivo y no lo esconden, lo lucen con ropa bonita y sexy y calzan zapatos de tacón. Tienen sentido del humor y por ello caen bien a todo el mundo, sonríen y son inteligentes, pero no usan su inteligencia para intimidar ni intentar abrumar o eclipsar a los demás por ello. Esas que tienen millones de followers en twitter y de fans en&nbsp; Facebook; que se hacen&nbsp; selfies sugerentes en Instagram y alcanzan centenares de miles de likes; las que protagonizan las portadas de&nbsp; revistas y no son muñecas, son de verdad.</p>

<p>Parece fácil, visto así, reconocer una serie de rasgos identificativos de una princesa moderna. “Princesa moderna”… Resulta contradictorio.</p>

<blockquote>
<p><span style="font-size:20px;">&nbsp;El juego ayuda a los niños a ser más autónomos y potencia su proceso de adaptación a la sociedad</span></p>
</blockquote>

<p>Lo cierto es que las niñas y niños siempre han jugado y seguirán jugando a ser… Para eso está la infancia, para soñar, para jugar, para explorar, para divertirse y fantasear, para ayudarlos en el camino hacia el desarrollo de su propia personalidad. Para crear&nbsp; su identidad y fomentar su autoestima. El juego les ayuda a ser más autónomos y potenciará su proceso de adaptación a la sociedad en la que les ha tocado vivir. Les ayuda a conocerse a sí mismos y a los demás. Sabemos&nbsp; que tiene múltiples y esenciales funciones para el desarrollo infantil.</p>

<p>Pero las niñas y los niños seguirán jugando como lo que son, desde el punto de vista de la inocencia y felicidad que proporciona la ignorancia propia de esa edad y que desconoce términos o significados como “rol”, “sexista” o “igualitario”. Ni siquiera alcanzan a comprender el significado de la palabra “libertad”. Pero lo más importante no es que conozcan su significado como el que aprende la tabla de multiplicar, sino que puedan serlo para jugar y explorar, ese es su trabajo.</p>

<h2>Educar con el ejemplo</h2>

<p>Es función de los adultos la reflexión sobre la sociedad que construimos y a la que las niñas y niños se tendrán que adaptar; realizar autocrítica sobre los modelos sociales que adoramos o envidiamos; sobre los valores que enseñamos. Nuestra es la labor pedagógica de predicar con el ejemplo y la responsabilidad de practicar la coherencia en nuestra vida diaria.</p>

<p>Reconozco que eso conlleva una ardua labor, sin duda más difícil que regalarle al niño la cocinita y a la niña el kit de construcción para que sean más igualitarios y autónomos.&nbsp;Por algo decía Einstein que “educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única”.</p>
]]></content:encoded>
                    <enclosure url="https://www.mundiario.com/media/mundiario/images/2015/01/16/2015011621423566781.jpg" length="75550" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://www.mundiario.com/media/mundiario/images/2015/01/16/2015011621423566781.jpg" type="image/jpeg" medium="image">
        <media:title><![CDATA[¿Las niñas ya no quieren ser princesas? O de como ha cambiado el cuento]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[Jóvenes de compras. / modaatomica.blogspot.com.es]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[Jóvenes de compras. / modaatomica.blogspot.com.es]]></media:description>
      </media:content>
        </item>
          </channel>
</rss>

