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  <title><![CDATA[MUNDIARIO :: RSS de «Gustavo Gareiz»]]></title>

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    <description><![CDATA[MUNDIARIO | Primer periódico global de análisis y opinión]]></description>
    <lastBuildDate>Thu, 04 Jun 2026 02:59:34 +0200</lastBuildDate>
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      <title><![CDATA[MUNDIARIO :: RSS de «Gustavo Gareiz»]]></title>
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                  <item>
  <title><![CDATA[Macri, muy lejos de propiciar lo que en campaña denominaron como ‘Revolución de la alegría’]]></title>
      <category><![CDATA[ESPAÑA]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/politica/elogio-ignorancia/20160831065319066666.html</link>
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  <pubDate>Tue, 30 Aug 2016 02:00:00 +0200</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Gareiz]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>El autor critica los nueve meses de gobierno del argentino Mauricio Macri, al que considera un gobierno leg&iacute;timamente elegido pero muy alejado a&uacute;n de propiciar lo que en campa&ntilde;a denominaron como &quot;Revoluci&oacute;n de la alegr&iacute;a&quot;.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Nueve meses. Eso es lo que lleva el gobierno del actual presidente de los argentinos. Un parto. O m&aacute;s a&uacute;n, un parir continuo. Incertidumbre. Desaz&oacute;n. Inseguridad constante. &iquest;Cu&aacute;l es la soluci&oacute;n? La ignorancia. En su celeb&eacute;rrimo cuento, &quot;Casa tomada&quot;, sentencia el narrador del cuento de Cort&aacute;zar que dice as&iacute;:</p>

<p><estábamos bien=""></estábamos>No pensar. Ignorar. Desinformarse. Desintegrarse. Perder&nbsp;el &quot;yo&quot; en virtud de un &quot;nosotros&quot; que nada tiene para darnos m&aacute;s que la certeza de la exclusi&oacute;n. Nada hay para un argentino promedio hoy en d&iacute;a que no se relacione con la de &quot;no estar&quot; en la gran fiesta de unos pocos. Unos pocos sin rostro.&nbsp;</p>

<p>&iquest;Maquiav&eacute;lico? &iquest;Perverso? &iquest;C&iacute;nico?&nbsp; No. Simplemente, ignorante. Tanto como sea posible. Tanto como pueda ser necesario para hacer, de su propia ignorancia, una carta de presentaci&oacute;n de un modelo a seguir: el de no pensar. Nada nuevo bajo el sol de los l&iacute;deres que asoman bajo el imperio de la superficialidad y el marketing.</p>

<p>&iquest;Qu&eacute; nos queda?&nbsp; Designorar. Deconstruir el modelo de referencia que se intenta imponer desde la desinformaci&oacute;n continua de los medios leales al actual presidente.&nbsp;</p>

<p>&iquest;C&oacute;mo? Dudando. La Argentina se encuentra en un momento eminentemente cartesiano. Cierto es que, a la luz de los valores democr&aacute;ticos, el actual es un gobierno leg&iacute;timamente elegido pero que, a juzgar por cada una de las medidas tomadas al d&iacute;a de hoy, muy lejos est&aacute; de propiciar lo que en campa&ntilde;a denominaron como &quot;Revoluci&oacute;n de la alegr&iacute;a&quot;.</p>

<p>&iquest;Se refer&iacute;an a la alegr&iacute;a de todos? Evidentemente, no.&nbsp; &iquest;Qui&eacute;n puede estar feliz con el aumento exponencial de la pobreza, el desempleo y la indigencia? &iquest;Qui&eacute;n pude sentirse realmente dichoso con el desempleo a niveles hist&oacute;ricos, la industria en ca&iacute;da, la econom&iacute;a en contracci&oacute;n/recesi&oacute;n? Satisfacci&oacute;n, puede ser. Alegr&iacute;a, se hace menos probable. Salvo que estemos ante el gobierno m&aacute;s s&aacute;dico, morboso y violento de nuestra historia.</p>

<p>P&aacute;rrafo aparte para la corrupci&oacute;n encubierta con esmero por periodistas estrella. Otro p&aacute;rrafo para la represi&oacute;n de la protesta social.&nbsp;</p>

<p>La historia hoy nos pone a todos los argentinos ante un dilema: ignorar o saber. El futuro dir&aacute; cu&aacute;l ser&aacute; el resultado de nuestra elecci&oacute;n.</p>

<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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        <media:title><![CDATA[Macri, muy lejos de propiciar lo que en campaña denominaron como ‘Revolución de la alegría’]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[Mauricio Macri, presidente de Argentina.]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[Mauricio Macri, presidente de Argentina.]]></media:description>
      </media:content>
        </item>
                        <item>
  <title><![CDATA[¿Son compatibles en Argentina la dictadura y el gobierno de Cambiemos?]]></title>
      <category><![CDATA[ESPAÑA]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/politica/son-compatibles-argentina-dictadura-y-gobierno-cambiemos/20160218205708054223.html</link>
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  <pubDate>Thu, 18 Feb 2016 16:55:40 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Gareiz]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>Entre el reduccionismo y la superficialidad, se pretende presentar al nuevo presidente argentino como un &eacute;mulo del exdictador Videla. Dicha mirada resulta harto peligrosa.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Actualmente en Argentina, en las redes sociales, circula una gran cantidad de posteos que intentan asimilar la figura de Videla a la del actual presidente Macri. Cierto es que, en virtud de lo se ha dado en llamar el &quot;apag&oacute;n informativo&quot;, dichas redes se han convertido en buena medida en la principal fuente tanto de informaci&oacute;n como de opini&oacute;n. Sobre todo, de muchos que han visto recortada de manera tangencial la labor de los periodistas otrora &quot;independientes&quot;, hoy, devenidos en fervientes defensores del actual gobiernos de Cambiemos o, en su versi&oacute;n m&aacute;s moderada, cultores&nbsp;in extremis&nbsp;de una neutralidad que nunca mostraron en tiempos de N&eacute;stor Kirchner y Cristina Fern&aacute;ndez.</p>

<p>Ante el vendaval de &quot;memes&quot;, chistes y otras referencias de los internautas: &iquest;es posible realmente trazar analog&iacute;as entre la dictadura de 1976 y el gobierno de derecha que hoy existe en la Aargentina?</p>

<p>Resulta cada vez menos posible, claro est&aacute;, negar las abominaciones del m&aacute;s sangriento gobierno de facto de nuestra historia, encabezado por el nefasto Videla. Ahora bien, pretender asimilar la figura de &eacute;ste a la del actual presidente, me parece, al menos, un ejercicio de reduccionismo. Reduccionismo que encarna una lectura tan superficial como peligrosa de nuestra historia reciente.</p>

<blockquote>
<p><span style="font-size:16px;">Pretender asimilar la figura del dictador Videla a la del actual presidente Macri, me parece, al menos, un ejercicio de reduccionismo. Reduccionismo que encarna una lectura tan superficial como peligrosa de nuestra historia reciente. Las comparaciones son improcedentes.</span></p>
</blockquote>

<p>Lo de Videla fue un plan sistem&aacute;tico, a escala tanto nacional, como regional y global. Tan sistem&aacute;tico, que la investigaci&oacute;n y condena de cr&iacute;menes de lesa humanidad resulta posible, justamente, por el nivel de detalle con que todo fue planeado. Tan sistem&aacute;tico que figuras de la talla de Kissinger debieron reconocer su injerencia en las dictaduras de Am&eacute;rica Latina. Un plan tan&nbsp;perversamente orquestado que precis&oacute;, por ello, de figuras tan perversas&nbsp;como el mismo Videla, Massera o Astiz, s&oacute;lo por citar escuetamente nombres que de s&oacute;lo recordarlos dan escozor.&nbsp;</p>

<p>&iquest;Y Macri? Sus niveles de improvisaci&oacute;n y el car&aacute;cter reactivo ante la coyuntura de todas las medidas tomadas impiden poder trazar en lo que ya es su tercer mes de mandato una hip&oacute;tesis de plan de gobierno. Muy por el contrario,&nbsp;a excepci&oacute;n de las pedidas a la carta por el poder concentrado, dichas medidas&nbsp;suponen un peligro&nbsp;mucho mayor. Esto, en tanto y en cuanto, no hay caras visibles (las que aparecen resultan ser s&oacute;lo las de los interlocutores) para sostener lo que a todas luces se vislumbra como un gobierno para los m&aacute;s ricos a costa del sufrimiento de los m&aacute;s pobres. Sufrimiento que para ser instalado no puede dar lugar a debates, por lo que el decreto de necesidad y urgencia (DNU), acompa&ntilde;ado de una escalada represiva (tanto para los manifestantes en las calles como para los empleados p&uacute;blicos con pertenencia partidaria opositora), se ha convertido en el &quot;caballito de batalla&quot; de un gobierno que gan&oacute; a las elecciones a fuerza de reclamar &quot;consensos&quot; y prometer &quot;pobreza cero&quot; y &quot;calidad institucional&quot;. Promesas que, a juzgar por los hechos, distan mucho de poder ser cumplidas. No porque el trecho sea largo. Sino, m&aacute;s bien, porque todas las medidas van en direcci&oacute;n contraria.</p>

<p>Las comparaciones entre Videla y Macri son improcedentes.&nbsp;Entre el reduccionismo y la superficialidad, se pretende presentar al nuevo presidente argentino como un &eacute;mulo del exdictador . Dicha mirada resulta harto peligrosa.&nbsp;Videla ten&iacute;a un plan. Y vaya si lo cumpli&oacute;, para nuestra desgracia como pa&iacute;s. Macri, &iquest;tiene un plan?</p>

<p>Recordando lo sostenido &uacute;ltimamente por el Doctor Eugenio Zaffaroni, ex miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Argentina,&nbsp;habr&aacute; que tener cuidado. Porque este parece ser el gobierno de unos &quot;brutos&quot; (l&eacute;ase, &quot;improvisados&quot;), que lamentablemente pueden dejar al pa&iacute;s en una situaci&oacute;n igual o peor a la&nbsp;de la postdictadura. Pero, en el caso de Cambiemos,&nbsp;a fuerza de manotazos de ahogado.</p>

<p>Ser&aacute; tarea de todos los argentinos estar alerta ante las reacciones de su actual gobierno. M&aacute;s a&uacute;n, por sobre todo, no caer en las provocaciones cada vez m&aacute;s constantes y evidentes escasamente proactivo y sumamente reactivo ante los designios de un poder sin rostro: el de las corporaciones.</p>

<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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        <media:title><![CDATA[¿Son compatibles en Argentina la dictadura y el gobierno de Cambiemos?]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[Mauricio Macri. / lanota-latina.com]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[Mauricio Macri. / lanota-latina.com]]></media:description>
      </media:content>
        </item>
                        <item>
  <title><![CDATA[La vuelta a la teoría del derrame en Argentina: más a la derecha está el río]]></title>
      <category><![CDATA[ESPAÑA]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/politica/argentina-vuelta-teoria-derrame-mas-derecha-rio/20151213065738050769.html</link>
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  <pubDate>Sun, 13 Dec 2015 02:57:12 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Gareiz]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>El discurso &#39;meritocr&aacute;tico&#39;&nbsp;del ganador y un&nbsp;electorado influido&nbsp;por los medios&nbsp;configuran&nbsp;las razones del&nbsp;viraje de&nbsp;Argentina a la derecha. Tambi&eacute;n hay&nbsp;implicancias culturales, no s&oacute;lo pol&iacute;tica y econ&oacute;micas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Para cuando este art&iacute;culo comenz&oacute; a escribirse, la Argentina se encontraba en un escenario in&eacute;dito en su historia pol&iacute;tica: por primera vez, la derecha estaba accediendo democr&aacute;ticamente a gobernar el pa&iacute;s por cuatro a&ntilde;os. Esto, dado que, siempre que el conservadurismo se hizo de la primera magistratura, fueron necesarios golpes de estado en contra de Presidente democr&aacute;ticamente elegidos.</p>

<p>Lo cierto es que el Ingeniero Mauricio Macri, representante del frente de derecha &ldquo;Cambiemos&rdquo;, se hizo de la victoria el pasado domingo 22 de noviembre con poco m&aacute;s del 51 % de los votos en la segunda vuelta. De este modo, los conservadores llegan a la presidencia legitimados por el voto popular.</p>

<p>&iquest;Qu&eacute; motiva tal triunfo? O bien, en virtud de la lectura m&aacute;s generalizada, &iquest;qu&eacute; no ha hecho el oficialismo para perder tras doce a&ntilde;os en el poder?</p>

<p>En primer lugar, deber&iacute;a hablarse del decisivo papel que los medios de comunicaci&oacute;n concentrados han tenido en este proceso eleccionario.</p>

<p>Por una parte, agigantando la figura de un Macri que impuso un modelo de ciudad &ldquo;modernizada&rdquo;, bajo la perspectiva de la &ldquo;gesti&oacute;n inteligente&rdquo; y el &ldquo;trabajo en equipo&rdquo;. A consideraci&oacute;n de los medios concentrados, este modelo era el que deb&iacute;a replicarse a todo el pa&iacute;s. Algo as&iacute; como una versi&oacute;n posmoderna de la &ldquo;teor&iacute;a del derrame&rdquo; postulada por el neoliberalismo. En este caso, no ya referida al crecimiento total del producto, sino a c&oacute;mo &iquest;puede permear? un modelo de gesti&oacute;n urbano a un pa&iacute;s con las complejidades y la heterogeneidad cultural y geogr&aacute;fica de la Argentina. Por otra parte, los principales medios se han ocupado abiertamente de intentar socavar la imagen de la Presidenta saliente, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner. Reiterando a coro consignas como &ldquo;agotamiento del modelo&rdquo; o &ldquo;dictadura&rdquo;, llegaron inclusive a montar operaciones destinadas a responsabilizar a la Presidenta o a ministros de su gabinete de casos de corrupci&oacute;n o, peor a&uacute;n, de encargar asesinatos de fiscales o de empresarios que pudieran incriminarlos. Todas estas acusaciones siempre arrancaron en la arena medi&aacute;tica: ninguna ha podido sostenerse desde el debido proceso legal.</p>

<p>En segundo lugar, la derrota del kirchnerismo parece algo l&oacute;gica si se contemplan categor&iacute;as como la de la &ldquo;alternancia democr&aacute;tica&rdquo; o, desde una mirada menos objetiva, el&nbsp; concepto de &ldquo;desgaste&rdquo; que todo gobierno que permanezca doce a&ntilde;os en el poder puede llegar a tener. Lo que llama la atenci&oacute;n, en este caso, es que &ldquo;Cambiemos&rdquo; (como fuerte apuesta discursiva), llega a la presidencia haciendo uso alternativamente de ambos conceptos: resultaba sano promover la &ldquo;alternancia&rdquo; y m&aacute;s a&uacute;n con el &ldquo;desgaste&rdquo; del gobierno de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner. &ldquo;La gente quiere un cambio&rdquo; se escuch&oacute; una y otra vez repetido en boca del presidente electo Macri y de cualquiera que bregara por su triunfo en el balotaje. Triunfo que, lejos de ser contundente, mostr&oacute; al candidato Daniel Scioli a menos de 700.000 votos sobre un total de m&aacute;s 25 millones de votantes.</p>

<p>En tal sentido, ante la confirmaci&oacute;n de la &ldquo;alternancia&rdquo;, queda refutada indudablemente la idea de que el ascendente del peronismo sobre la sociedad argentina se haya desgastado. Muy por el contrario, el balotaje deja un escenario con una oposici&oacute;n legitimada por casi el 49 % del electorado.</p>

<p>Por &uacute;ltimo, el triunfo de la derecha plantea como nunca antes la existencia de una buena parte de la sociedad argentina que no ve con buenos ojos las pol&iacute;ticas kirchneristas de inclusi&oacute;n ni de redistribuci&oacute;n de la riqueza y que se halla a&uacute;n muy enraizada en el modelo agro-exportador que supo concebir al pa&iacute;s como el &ldquo;granero del mundo&rdquo;. El discurso &ldquo;meritocr&aacute;tico&rdquo; del candidato ganador (&ldquo;Vamos a ayudar a todos los que <em>quieran </em>progresar&rdquo;), sumado al rechazo de una porci&oacute;n del electorado muy influida por los medios masivos y sus representaciones sociales de base, parecen configurar las razones de este viraje de la Argentina a la derecha. Un viraje que tiene, adem&aacute;s de lo pol&iacute;tico o econ&oacute;mico, implicancias profundamente culturales.</p>

<p>En definitiva, la Argentina ha virado a la derecha. Pero ojal&aacute; que no tanto, porque m&aacute;s a la derecha est&aacute; el r&iacute;o.</p>

<p>Los que saben de la historia reciente de este pa&iacute;s, sabr&aacute;n entender la met&aacute;fora.</p>

<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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        <media:title><![CDATA[La vuelta a la teoría del derrame en Argentina: más a la derecha está el río]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[El Río de la Plata: una triste metáfora de la historia reciente de la derecha en la Argentina]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[El Río de la Plata: una triste metáfora de la historia reciente de la derecha en la Argentina]]></media:description>
      </media:content>
        </item>
                        <item>
  <title><![CDATA[Argentina en el balotaje: entre lo nuevo, lo viejo y el porvenir de todo un país]]></title>
      <category><![CDATA[Actualidad]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/actualidad/argentina-balotaje-nuevo-viejo-y-porvenir/20151106025432048932.html</link>
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  <pubDate>Fri, 6 Nov 2015 14:15:57 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Gareiz]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>Est&aacute; ante dos modelos opuestos: el de un Estado que ampl&iacute;e y proteja derechos para todas las clases sociales y el des un Estado espectador de los vaivenes del mercado.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><em>Est&aacute; ante&nbsp;dos modelos opuestos: el de un Estado que ampl&iacute;e y proteja derechos para todas las clases sociales y el des un Estado espectador de los vaivenes del mercado.</em></p>

<p>&nbsp;</p>

<p>El temor ante lo nuevo es, sin dudas, una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s intr&iacute;nsecas del ser humano. Quiz&aacute; esa sea la raz&oacute;n por la que, a d&iacute;as de la segunda vuelta para las elecciones presidenciales en la Argentina, muchos sectores han reaccionado de manera muy humana. Es decir, con temor.&nbsp;Ese temor suele evaporarse apenas uno entra en contacto con eso que le resulta nuevo y que, para agrandar la novedad, tiene nombre franc&eacute;s, aunque castellanizado, &ldquo;balotaje&rdquo; (del franc&eacute;s, &ldquo;ballotage&rdquo;). Recordemos que nunca en nuestro pa&iacute;s se eligi&oacute; a un Presidente en segunda vuelta.&nbsp;Entonces, &iquest;es el balotaje lo que realmente genera temor?</p>

<p>Las dos figuras que se enfrentan en esta inusitada situaci&oacute;n pol&iacute;tica representan dos modelos bien diferenciados. Por un lado, el candidato oficialista Daniel Scioli, quien gan&oacute; la primera vuelta por casi tres puntos de diferencia. Por otro, el candidato de la derecha conservadora, Mauricio Macri. Entre ambos, concentraron m&aacute;s del setenta por ciento de los votos. Seg&uacute;n los n&uacute;meros difundidos por la C&aacute;mara Nacional Electoral, Scioli obtuvo finalmente 9.338.449 votos (37,08%), contra 8.601.063 de Macri (34,15%). Como ninguno lleg&oacute; a 45% ni a 40% con 10 puntos de diferencia sobre el segundo, habr&aacute; segunda vuelta para el 22 de noviembre.&nbsp;</p>

<p>Ambos candidatos coinciden en cuanto a los a&ntilde;os de gesti&oacute;n como jefes de gobierno, lo que permite contar con n&uacute;meros concretos para comparar a sus respectivas gestiones (Scioli ocho a&ntilde;os al frente de la provincia de Buenos Aires; Macri, ocho al frente de la Ciudad de Buenos Aires). De eso se han ocupado los especialistas, esos que se niegan a reconocer que hay temor en el escenario de una segunda vuelta electoral.&nbsp;&iquest;Y el temor de los votantes, entonces, a qu&eacute; se debe?&nbsp;Existen, al parecer, dos temores.&nbsp;</p>

<p>Por el lado de Scioli, parece temerse que no sea capaz de sostener los logros de doce a&ntilde;os de un Estado no s&oacute;lo presente, sino adem&aacute;s, combativo ante los embates del mercado y de los poderes que no ven con buenos ojos al legado de N&eacute;stor Kirchner y Cristina Fern&aacute;ndez. El temor a que Scioli no pueda con el comando de la nave (encabezar el gobierno del pa&iacute;s, al tiempo que logra lideras las decisiones m&aacute;s all&aacute; de la fuerte presencia de la Presidenta actual) quiz&aacute; pueda explicar la ausencia de un apoyo mayoritario para la primera vuelta. Pero, en todo caso, se trata de un temor al porvenir. Una reserva que exige una toma de posici&oacute;n en apoyo &ldquo;al proyecto&rdquo;, m&aacute;s all&aacute; de qui&eacute;n sea el Presidente.</p>

<p>Decir, en cambio, &ldquo;derecha&rdquo; y &ldquo;conservadora&rdquo; en la Argentina tiene su peso. Y negativo, por cierto. Se trata de algo que es mucho m&aacute;s que una forma de concebir al gobierno, al estado o a la sociedad misma. Y es que las experiencias de derecha tanto en la Argentina, como en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n dan cuenta de lo peor para las clases populares: desempleo, desigualdad, p&eacute;rdida de soberan&iacute;a, quita de derechos. La derecha, para la Argentina, es el pasado. Un pasado plagado de injusticias, de irrespetuosidad ante los derechos humanos, de defensa a ultranza del mercado por encima de las personas.&nbsp;</p>

<p>La derecha, para este balotaje se presenta como el paradigma de la &ldquo;buena gesti&oacute;n&rdquo;, pretendiendo hacer ver al candidato oficialista Scioli como un mal administrador, ya que no pueden endilgarle ning&uacute;n caso de corrupci&oacute;n. Algo que los opositores al gobierno de Cristina Fern&aacute;ndez, a lo largo de los &uacute;ltimos doce a&ntilde;os, han querido establecer como permanente cuestionamiento, a caballo del poder medi&aacute;tico concentrado.</p>

<p>Mucho han hecho para atemorizar a la ciudadan&iacute;a los medios declaradamente contrarios al actual gobierno. Tan contrarios, que han sido capaces de tapar, y de forma deliberada, lo m&aacute;s negativo del candidato de la derecha: su absoluto desapego por la institucionalidad (r&eacute;cord de vetos para las leyes aprobadas en la ciudad de Buenos Aires); decenas de denuncias por corrupci&oacute;n (comprobadas y documentadas); procesamiento por escuchas ilegales (Macri podr&iacute;a llegar a ser el primer Presidente con un proceso penal abierto).&nbsp;</p>

<p>S&iacute; se han ocupado los medios concentrados de cuestionar las pol&iacute;ticas del gobierno de Cristina Fern&aacute;ndez, tild&aacute;ndolas de &ldquo;clientelistas&rdquo;, &ldquo;promotoras de la vagancia&rdquo; o &ldquo;irresponsables&rdquo;, al tiempo que reiteran una y otra vez que Scioli no goza de su simpat&iacute;a. A esto, debe sum&aacute;rsele la marcada intenci&oacute;n de instalar que la suerte del balotaje ya estar&iacute;a echada en favor de Macri. Nunca antes los medios quisieron ser tan determinantes en la decisi&oacute;n electoral de los ciudadanos.</p>

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<p><span style="font-size:14px;">La Argentina se debate entre dos modelos diametralmente opuestos</span></p>
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<p>Sin embargo, lo cierto es que, por estas horas, la Argentina se debate entre dos modelos diametralmente opuestos: por una parte, el de un Estado que ampl&iacute;e y proteja derechos para todas las clases sociales, con especial &eacute;nfasis en los menos favorecidos; por otra, el de un Estado espectador de los vaivenes del mercado, nada afecto a incluir a quienes menos tienen y mucho m&aacute;s preocupado por la acumulaci&oacute;n de la riqueza en manos de unos pocos.</p>

<p>&iquest;Es Scioli el mejor candidato que pudiera presentar el oficialismo? Muchos consideran que no. Y eso, tal vez, haya sido para muchos el sustento de su temor para negarle apoyo en la primera vuelta. Pero Scioli es el candidato surgido de un proyecto que revolucion&oacute; a la Argentina y que la puso de pie tras las nefastas consecuencias del neoliberalismo. Que su estilo no sea todo lo combativo que fue el de N&eacute;stor Kirchner o como lo es el de Cristina Fern&aacute;ndez nos obliga a madurar pol&iacute;ticamente y trascender la imagen medi&aacute;tica del candidato. Esa imagen que los medios concentrados han intentado perjudicar una y otra vez.&nbsp;</p>

<p>&iquest;Y Macri? Macri no genera temor, porque se teme a lo desconocido. Y a la derecha argentina ya se la conoce lo suficientemente bien para saber que palabras como &ldquo;exclusi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;privilegios&rdquo; y &ldquo;falta de derechos&rdquo; son la base de su proyecto. Proyecto que tiene de todo, menos de democr&aacute;tico. Al votante le cabe ahora tomar la decisi&oacute;n de quebrar la protecci&oacute;n medi&aacute;tica que Macri ha sabido tener en los &uacute;ltimos a&ntilde;os o darle su voto, a&uacute;n a sabiendas de lo que implica un neoliberal al frente de un pa&iacute;s como el nuestro.&nbsp;As&iacute;, entre el temor a lo nuevo y las certezas de lo viejo, Argentina se enfrenta a un reto que pone a prueba toda nuestra capacidad para comprometernos y para plantar la cara ante el porvenir.&nbsp;Se trata, en suma, de optar por la democracia de la pol&iacute;tica o por la dictadura del mercado.</p>

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        <media:title><![CDATA[Argentina en el balotaje: entre lo nuevo, lo viejo y el porvenir de todo un país]]></media:title>
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