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  <title><![CDATA[MUNDIARIO :: RSS de «David Suárez Martín»]]></title>

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    <description><![CDATA[MUNDIARIO | Primer periódico global de análisis y opinión]]></description>
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      <title><![CDATA[MUNDIARIO :: RSS de «David Suárez Martín»]]></title>
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  <title><![CDATA[Año 2018, ¿un antes y un después en la Revolución Cubana?]]></title>
      <category><![CDATA[ESPAÑA]]></category>
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  <pubDate>Thu, 26 Jul 2018 23:50:57 +0200</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[David Suárez Martín]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>Los acontecimientos políticos en el seno de Cuba en los últimos tiempos hacen que se abra una nueva vía para el país caribeño, que pueden suponer el principio del fin de un socialismo institucional que dirige casi todos los ámbitos de la vida pública, que tuvo sus inicios con la Revolución Cubana del lejano año 1959.&nbsp;</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>"Condenadme, no me importa, la Historia me absolverá". El que fuera líder de la Revolución Cubana, el hoy fallecido Fidel Castro, pronunciaba aquella famosa frase hace unos 65 años, como alegato en su defensa con motivo del proceso judicial que tenía como objeto el enjuiciamiento de los hechos probados contra el asalto del cuartel Moncada, situado en la segunda ciudad más importante del país, Santiago de Cuba; así como contra el cuartel Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo.</p>

<p>Precisamente, fue un 26 de julio de 1953, cuando se produjo el fallido asalto a los dos cuarteles que custodiaban las fuerzas de seguridad cubanas, siendo éste un escenario propicio para las asonadas de este tipo puesto que Cuba, por aquel entonces, era un país que se encontraba en manos de una dictadura militar cuya cabeza era Fulgencio Batista. Este asalto fue perpetrado por un grupo de jóvenes cubanos, comandados por el propio Fidel, en los que estaban empezando a influir las ideas socialistas que habían triunfado en otros Estados alrededor del mundo, principalmente por la adopción del ideario marxista-leninista, si bien, en el caso cubano, con un carácter nacionalista encarnado en la figura de José Martí y con un fuerte sesgo antiimperialista (especialmente anti-norteamericano).&nbsp;</p>

<p>Es en esos instantes cuando todo hacía presagiar que la posteriormente acontecida Revolución Cubana y la llegada del socialismo a Cuba, era cuestión de tiempo. Sea como fuere, este grupo de jóvenes se benefició de una amnistía decretada en el año 1955 por Batista, con lo cual supuso el inicio de la preparación para la toma del poder por estos guerrilleros, desde su exilio en México. Pasaron unos años, hasta que finalmente esta Revolución pudo triunfar en Cuba en el año 1959.&nbsp;</p>

<p>Una vez instalados en el poder, Fidel Castro y los demás oficiales que ocupaban cargos destacados en los destinos del país en esta nueva etapa, todos ellos provenientes de la lucha contra el régimen anterior instalado en la isla, fueron incorporando a Cuba las tesis del marxismo-leninismo que ya estaba empezando a extenderse, aunque de forma minoritaria, a otros países de América Latina. Por supuesto, todo este proceso hay que considerarlo unido a las tensas y posteriores rotas relaciones internacionales entre Cuba y Estados Unidos, principal motivo de la pertinencia política en la asunción de este nuevo régimen cubano. En este caso, consideramos el año 1962 como la fecha clave, en la cual se acoge como propia la ideología socialista en Cuba, así como la consolidación de un sistema de partido único (el Partido Comunista de Cuba), acontecimientos que fueron dando paso a la institucionalización progresiva del régimen.</p>

<p>Todo este proceso sigue su curso con la elaboración y promulgación de una nueva Constitución en la República de Cuba, en el año 1976, año en el cual pasamos a hablar de una institucionalización completa del marxismo-leninismo en el país, hecho por el que en su artículo 1 se define a la República de Cuba como "un Estado socialista de obreros y campesinos y demás trabajadores manuales e intelectuales", conformando la Asamblea Nacional del Poder Popular (y el Consejo de Estado), el órgano que da expresión política e institucional a este socialismo constitucional; asamblea que por otra parte es necesario mencionar que todos sus integrantes son miembros del propio Partido Comunista de Cuba. Así mismo, se establece el principio de la economía socialista, en favor de la propiedad estatal de los medios de producción.</p>

<p>El socialismo en Cuba tuvo una consolidación y cierto desarrollo en aspectos clave de la vida pública, e intervenciones de carácter regional e internacional, hasta que en el año 1991 la URSS desaparece como entidad política y principal referente de todo el socialismo a lo largo del mundo. Es con este acontecimiento clave, respecto del cual en el país, de forma progresiva, comenzaron a producirse acontecimientos clave, pero que no se observan de manera destacada hasta el actual siglo XXI, concretamente en el año 2006, con la delegación de poderes de Fidel en su hermano Raúl, como consecuencia de problemas de salud del líder de la Revolución.&nbsp;</p>

<p>Con la llegada a la máxima magistratura de Raúl Castro, las cosas en Cuba comenzaron a dar un giro moderado, con respecto a la ortodoxia que se había desarrollado en el país hasta tiempos muy recientes. Con el menor del hermano de los Castro, se produjo una flexibilización de las condiciones de la economía socialista, como podemos citar la cesión de terrenos a agricultores, la venta de automóviles o telefonía móvil y el acceso a Internet, con el objetivo de paliar la maltrecha situación de los ingresos públicos del Estado. Se iban dando pasos a la asunción del "capitalismo de Estado", respecto al cual las relaciones que durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron la URSS con Cuba, se pasa en el momento actual a una relación con China, precisamente como el claro representante de este modelo institucional a lo largo del mundo, además de una normalización de las relaciones con Estados Unidos, rotas desde hace décadas.</p>

<p>Tras el fallecimiento del histórico líder Fidel Castro en el año 2016, apartado del poder desde hace unos años, surgen con fuerza voces dentro del partido y de la propia sociedad cubana que, con mayor o menor acierto, empiezan a hablar de una renovación en el poder del país caribeño y, por tanto, de un posible camino al final de la Revolución Cubana. Entre estos posibles líderes emergentes, dentro del Partido Comunista de Cuba, surge la figura de Miguel Díaz-Canel, quien era vicepresidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, siendo la nueva cabeza visible de la llamada "nueva generación" de líderes cubanos que, dentro de la ideología socialista, pretenden dar cierto cariz actual a los problemas que acontecen en el país.&nbsp;</p>

<p>Finalmente los Castro apuestan por la nueva generación para dirigir el país en los próximos años, con el liderazgo de Díaz-Canel, de origen placeteño, ciudad del centro de la isla, y, lo que es más importante, siendo el primer presidente que nació posteriormente al triunfo de la Revolución Cubana. Por tanto, las diferencias con sus sucesores, si bien el cariz en el propio gobierno e ideario de la misma no cambiará demasiado, sí que dará cierto aire de innovación a las ideas socialistas en Cuba.</p>

<p>Es en la actualidad, donde se están dando los pasos para la elaboración de una nueva Constitución cubana, que vendría a sustituir a la anterior del año 1976 y en la que se estableció las bases del sistema marxista-leninista en el país, puesto que el objetivo que antaño preveía la carta magna en pro de la construcción de un sistema comunista, no es compatible con las reformas económicas que en Cuba se han venido haciendo en los últimos tiempos. Por lo que este camino hacia la nueva Constitución cubana debe ser entendido como una institucionalización de las reformas en Cuba, en pro a un "capitalismo de Estado", que no socialismo, aunque el propio Anteproyecto de la nueva Constitución de Cuba haga referencia, y que deberá ser sometido a consulta popular para su aprobación por el pueblo cubano entre el 13 de agosto al 15 de noviembre del presente año.</p>

<p>Por tanto, con cierta cautela, pues no conocemos el contenido de la futura Constitución, siendo entonces cuando se puedan dar opiniones fundamentadas en la lectura de la misma) no cabe nada más que decir que Cuba se encamina hacia la consecución de un "capitalismo de Estado", en el cual se otorgan ciertas libertades como la propiedad privada y el matrimonio homosexual, pero que, en un contexto de globalización y movimiento internacional de capitales, no podría sostenerse una perpetración del sistema que aupó la Revolución Cubana hace 59 años en cuanto a sus postulados ortodoxos. Es por ello que, a falta de ver la definitiva aprobación del texto constitucional, las ideas vayan más encaminadas hacia un capitalismo de Estado y no hacia un socialismo (aunque, como es previsible, en la Constitución se haga referencia a ello), siendo el objetivo de éste, el surgimiento del capitalismo con un control político del Estado, si bien fronterizo con un sistema mixto capitalista-socialista. Pero no creo que el socialismo, en todo su esplendor, se pueda implantar en Cuba, puesto que, si bien, encubierto en el comunismo que la Constitución de 1976 le dedica algunas afirmaciones, finalmente el socialismo es el sistema que se ha venido desarrollando a día de hoy, porque en Cuba no puede hablarse de una implantación de un sistema comunista, porque no se ha conseguido en ningún momento. El socialismo sería el proceso para la consecución final del sistema comunista y, precisamente, las referencias que la Constitución de 1976 a Cuba como "Estado socialista" son amplias, y, entre otros, las podemos observar en los artículos 1,7 y 8. En estos preceptos se establecían las bases de ese Estado socialista en la Constitución aún hoy vigente, sistema que, en último término, "realiza la voluntad del pueblo trabajador y encauza los esfuerzos de la nación en la construcción del socialismo"; por lo cual, siendo como objetivo el socialismo, en Cuba no se "constitucionalizó" el comunismo, por lo que no se puede hablar de un paso de un comunismo a un socialismo, puesto que el fin último de toda sociedad comunista no tuvo lugar.</p>

<p>En definitiva y, con muchas reservas por el momento, todo parece indicar que Cuba se encamina hacia un "capitalismo de Estado", puesto que Estado socialista nunca dejó de serlo y, por ello, no se puede hablar de un sistema político cercano al socialismo y no al comunismo, cuando el primero es el camino para conseguir el segundo, aspecto que en Cuba nunca se llegó a consumar.&nbsp;<a href="https://twitter.com/mundiario">@mundiario</a></p>

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        <media:title><![CDATA[Año 2018, ¿un antes y un después en la Revolución Cubana?]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[Grupo de revolucionarios a caballo en 1959, tras el triunfo de la revolución./Wikipedia.]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[Grupo de revolucionarios a caballo en 1959, tras el triunfo de la revolución./Wikipedia.]]></media:description>
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                        <item>
  <title><![CDATA[Las elecciones con más interrogantes del siglo XXI en Colombia]]></title>
      <category><![CDATA[ESPAÑA]]></category>
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  <pubDate>Fri, 9 Mar 2018 01:54:37 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[David Suárez Martín]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>El horizonte de las primeras elecciones presidenciales de la era post FARC en Colombia que tendrán lugar dentro de dos meses en primera vuelta, el 27 de mayo,&nbsp;&nbsp;a&nbsp;tres meses vista de las presidenciales, dista mucho de ser clarificador, con muchas incógnitas en juego.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Conforme nos vamos aproximando al mes de mayo, observamos que las incógnitas que rodean la celebración de las elecciones presidenciales del país cafetero, son muchas y en las cuales se vislumbra un componente desconocido hasta el momento en la arena electoral: la inicial participación de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) como partido político sucesor de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, poniendo fin a cinco largas décadas de conflicto armado con el Estado colombiano, pero que, contra todo pronóstico, hoy han declinado participar en la contienda electoral debido a los problemas de salud del que sería el candidato de la formación izquierdista, Rodrigo Londoño, alias <em>Timochenko</em>. Su apoyo electoral en las últimas encuestas se movía en torno a porcentajes del 1-2% de voto popular, lo que no parece que la decisión del partido de la "rosa roja" de no presentarse a estas presidenciales, pudiera alterar en demasía el escenario electoral que se avecina.</p>

<p>Por lo que, a la luz del resultado del acuerdo de paz que se llevó a cabo entre el gobierno colombiano del actual mandatario (y no por mucho tiempo) Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC, el interés de la primera vuelta de las presidenciales que se celebrarán el próximo día 27 de Mayo, tras esta decisión fugaz del partido FARC de no concurrir a las elecciones por los problemas de salud de su candidato, se cierne sobre cuál será la posición que optará gran parte del electorado colombiano, si bien como hipótesis plausible parece que puede ser la de&nbsp;decantarse por el llamado “voto de castigo” contra la gestión del actual presidente Santos, con tantas luces como sombras en sus ocho años al frente de los destinos del país.</p>

<p>No debería de suponer mayor dificultad el que el Partido de la U se decantase por un candidato u otro, si no fuese por los tiras y aflojas existentes en la coalición de gobierno que ha sustentado al propio Santos para que ocupase el Palacio de Nariño desde el año 2010. Una coalición integrada, además del propio bloque del presidente, por el Partido Liberal y Cambio Radical. Las divergencias entre las voces internas de la coalición gobernante son latentes, entre aquellos que son claros partidarios de las posturas uribistas (y de su candidato, Iván Duque) o por aquellos otros que son más proclives a dar su apoyo al ex ministro de Interior, Justicia y Vivienda en el primer mandato de Santos, así como vicepresidente en el segundo mandato hasta su posterior renuncia, Germán Vargas Lleras. La decisión no se torna baladí, puesto que la toma en consideración en favor de uno u otro candidato, no sería indiferente cuando además, a estas disensiones, se suma la propia candidatura presidencial articulada por el otro socio de gobierno, el Partido Liberal, que se presenta a estas elecciones con Humberto de La Calle, cuyo papel en el Proceso de Paz con las FARC se sitúa en primera plana y quien, según la última encuesta de Febrero de 2018 elaborada por el Centro Nacional de Consultoría, apenas obtendría el 5% de los apoyos en la primera vuelta; siendo incluso más bajo el apoyo en las encuestas de este mes de Marzo (las realizadas por la Consultora Cifras y Conceptos y por Guarumo), que sitúan a De La Calle en porcentajes del 4%. De ahí que nos encontremos en un escenario en la campaña presidencial con muchas incógnitas que resolver. En este mes de marzo estamos frente a un momento clave en dicha decisión, cuando la maquinaria de los partidos pueda decantar la balanza de uno y otro lado o en las posibles coaliciones que surjan. Por lo que habrá que estar expectantes en los resultados de las legislativas del próximo domingo 11 de marzo.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p style="text-align: center;"><span style="font-size:12px;"><img alt="Ceremonia de firma del acuerdo final de paz entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC el 26 de septiembre de 2016. / Wikipedia." src="/media/mundiario/images/2018/03/08//2018030818432498146.jpg" /></span></p>

<p style="text-align: center;"><span style="font-size:12px;">Ceremonia de firma del acuerdo final de paz entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC el 26 de septiembre de 2016. / Wikipedia.</span></p>

<blockquote>
<p>El dilema interno en el que se debate el Partido de la U del actual mandatario Santos, de cara a su posible apoyo a uno de los candidatos presidenciales en liza será una decisión trascendente.</p>
</blockquote>

<p>Sea Iván Duque o Germán Vargas Lleras el candidato por el que apueste el partido del presidente Santos, lo cierto es que, a la luz de las últimas encuestas, el panorama no es halagüeño ni para uno ni para otro. Según la encuesta del Centro Nacional de Consultoría de Febrero de 2018, cualquiera de estos posibles candidatos que obtuviera el apoyo del bloque presidencial no pasaría del tercer lugar y, por tanto, no podría disputar la segunda vuelta de las elecciones prevista para el 17 de junio. Si bien, el giro en la campaña por parte del candidato del uribismo, Iván Duque, le ha granjeado un aumento muy importante en el apoyo ciudadano, lo que hace que se haya situado en un empate técnico con Gustavo Petro, ambos con el 23% del electorado colombiano.&nbsp;</p>

<p>Si bien, hace apenas un mes, los mejores posicionados en las encuestas para disputar la&nbsp;segunda vuelta eran&nbsp;Gustavo Petro y Sergio Fajardo. Ambos lideran sendas coaliciones posicionadas en el espectro político del centroizquierda, más acentuado a la izquierda en el caso del primero. Con las crecientes acusaciones del uribismo a Petro, acusándolo de “<em>castrochavista</em>”, no haría bien de centrar su campaña única y exclusivamente en discursos lejos de la realidad y con poco sentimiento. Por lo que, en este clima, frente a un Gustavo Petro como firme defensor de los acuerdos de paz con las FARC, no debería de extrañar el que se formase una coalición “anti Petro”, desde los sectores de la derecha política representados por el otrora presidente Álvaro Uribe, incluyendo a todo el espectro del centro, en el que se podría incluir el propio Fajardo. Sería inexplicable para el elector uribista, la decisión de apoyar a cualquiera de los dos candidatos con más posibilidades de pasar a la segunda vuelta, cuando ambos son firmes partidarios de la defensa de los acuerdos de paz suscritos entre el Gobierno colombiano y las FARC en el año 2016. Y precisamente es por esta decisión, incómoda cuanto menos, por la que el Centro Democrático&nbsp;no podía quedarse de brazos cruzados, centrando su campaña casi con exclusividad en los Acuerdos de paz. Es en ese cambio de mentalidades en el que Duque estaría en condiciones de disputar la victoria "mano a mano" con Petro, quien parece haberse erigido como la alternativa clara de la izquierda colombiana frente a la pérdida de apoyos de Fajardo, a quien las últimas encuestas le otorgan apenas el 8%, pasando a ocupar el tercer lugar, muy lejos de los dos candidatos mejor posicionados a día de hoy.</p>

<p>En una hipótesis plausible de victoria, bien de Petro o bien de Duque, el que consiguiese ser elegido como el Sexagésimo Presidente de la República de Colombia, tendría el honor de ser el primer presidente democrático que no tuviera en su trayectoria política la pertenencia a uno de los dos partidos tradicionales de Colombia, el Liberal o el Conservador. Claro está que enfrente quedarían dos opciones claramente diferenciadas, con modelos ideológicos situados en las antípodas, y, con ello, el modelo de país para los próximos cuatro años: por un lado, la derecha reunida en la fórmula de Iván Duque, y la izquierda al abrigo de Gustavo Petro. Por lo que el próximo presidente elegido por los colombianos para dirigir sus destinos durante al menos los siguientes cuatro años, deberá hacer frente a los numerosos desafíos que presenta el país en lo sucesivo, entre los que se encuentra el problema de la corrupción. Para ello, se ha puesto el objetivo en la más que posible modificación amplia de la Constitución de 1991, tras la aprobación por parte del Senado colombiano en diciembre del pasado año de un Proyecto de Ley por el cual se aprueba la convocatoria de una Asamblea Constituyente con el objetivo de otorgar una nueva redacción al Título VIII de la Carta Magna que versa sobre la Administración de Justicia. Además, no debemos de olvidar que el&nbsp;Poder Legislativo en el que la mayoría de los partidos no sea favorable al nuevo presidente, quien&nbsp;deberá lidiar con una Cámara hostil, que podría bloquear sus iniciativas.</p>

<p>Por estas razones, nos encontramos frente a las elecciones con más incógnitas de los años que llevamos transcurridos en el siglo XXI en Colombia. <a href="https://twitter.com/mundiario">@mundiario</a></p>

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]]></content:encoded>
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