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¿Vivíamos en un mundo feliz?

Luis Arrospide | 07 de abril de 2020

Una calle de Madrid desierta por el coronavirus. / @javierherce
Una calle de Madrid desierta por el coronavirus. / @javierherce
Nuestro mundo y nuestra realidad particular - trabajo, familia, amigos, deportes y dinero - se transformaron en algo irreconocible y para muchos desparecieron en cuestión de semanas, por la pandemia de Covid-19.

Nuestro mundo y nuestra realidad particular - trabajo, familia, amigos, deportes y dinero - se transformaron en algo irreconocible y para muchos desparecieron en cuestión de semanas, por la pandemia de Covid-19.

Resulta estremecedor que seamos nosotros mismos quienes así lo deseamos, pidiendo el confinamiento de todos a cualquier precio, renunciando y entregando nuestro bien más preciado, la libertad, a los gobiernos y entidades internacionales, que con poco o algún acierto conducen el destino de millones de seres humanos en todo el planeta, y el nuestro en particular.

Si aun no te has preguntado ¿vivía en un mundo feliz?, existe una gran probabilidad que podrías hacerlo en cualquier momento. ¿a qué se debe? A la incertidumbre, a la falta de seguridad sobre el futuro individual y colectivo.

Es un buen momento para rescatar el pensamiento del sociólogo Zygmunt Bauman y su «modernidad líquida» Este concepto define el estado fluido y volátil de la actual sociedad, sin principios demasiado sólidos, en la que la incertidumbre por la vertiginosa rapidez de los cambios ha debilitado los vínculos humanos.

Durante una entrevista Bauman sostuvo que "estamos acostumbrados a un tiempo veloz, seguros de que las cosas no van a durar mucho, de que van a aparecer nuevas oportunidades que van a devaluar las existentes. Y sucede en todos los aspectos de la vida. Con los objetos materiales y con las relaciones con la gente. Y con la propia relación que tenemos con nosotros mismos, cómo nos evaluamos, qué imagen tenemos de nuestra persona, qué ambición permitimos que nos guíe. Todo cambia de un momento a otro, somos conscientes de que somos cambiables y por lo tanto tenemos miedo de fijar nada para siempre. ¿Qué significa ser flexible? Significa que no estés comprometido con nada para siempre, sino listo para cambiar la sintonía, la mente, en cualquier momento en el que sea requerido. Esto crea una situación líquida".

Frente a un virus, tan pequeño que solo es visible con potentes instrumentos científicos, todos sentimos la desagradable experiencia de ser incapaces de cambiar nada. Entonces ser flexibles, es una buena manera de manera de mantener la necesaria salud mental, indispensable para experimentar la felicidad natural, una situación líquida, por definición transitoria y cambiante, ahora mas que nunca resulta importante abandonar los erróneos conceptos de «buscar la felicidad» esta no se encuentra en ningún lugar, la felicidad es como una gota de agua que salta al momento que una ola se estrella contra las rocas, y luego cae regresando al mar, nadie puede decir que la gota no existió, pero nadie puede retenerla consigo, solo pudo disfrutar de su visión durante el tiempo que existió.

Recuerda que para vivir en un mundo feliz, debes ser flexible, es decir no aferrarte ni tener miedo a no hacerlo, es decir, estar listo para cambiar. Esta cualidad es una de las claves de la felicidad. @mundiario

 

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