Sophie Turner revela el intenso entrenamiento para convertirse en Tomb Raider
Sophie Turner está lista para convertirse en Lara Croft en la próxima serie live-action de Tomb Raider, pero el camino hacia el icónico personaje no ha sido sencillo. La actriz británica reveló que la exigente preparación física para la producción la ayudó a descubrir un problema de salud crónico en la espalda, algo que desconocía antes de iniciar el proyecto.
Durante una entrevista en The Julia Cunningham Show, Turner explicó que lleva casi un año sometiéndose a entrenamientos de ocho horas diarias, cinco días a la semana, desde febrero del año pasado. Ese ritmo extremo terminó por evidenciar una dolencia recurrente que apareció mientras se preparaba físicamente para el papel.
La actriz, conocida mundialmente por interpretar a Sansa Stark en Game of Thrones, confesó que, a pesar de la acción presente en esa serie, rara vez realizaba escenas físicas intensas. “Normalmente era la que recibía los golpes, no la que los daba”, bromeó, señalando que ahora disfruta aprender a pelear y ejecutar escenas de acción por cuenta propia.
Nueva serie de Tomb Raider
Turner también reconoció que nunca había entrenado de manera formal antes de este proyecto, lo que hizo que el proceso de ganar masa muscular fuera largo y demandante. Aun así, considera que la experiencia ha sido transformadora tanto física como profesionalmente.
La serie de Tomb Raider, desarrollada por Phoebe Waller-Bridge para Amazon MGM Studios y Prime Video, se inspira directamente en los primeros videojuegos lanzados en 1996. De hecho, ya se reveló una primera imagen oficial de Turner como Lara Croft, luciendo elementos clásicos del personaje como los lentes rojos, la camiseta turquesa, los shorts, las pistoleras y la mochila de cuero. @mundiario