Ignition: El angustiante thriller de Maisie Williams llegará a España
La distribuidora Twelve Oaks adquiere los derechos del largometraje de James Erskine que propone una tensa carrera contrarreloj en tiempo real.
El mercado de distribución cinematográfica en España sigue sumando atractivas propuestas internacionales de cara a las próximas temporadas. La distribuidora Twelve Oaks ha cerrado oficialmente la adquisición de los derechos para nuestro país de Ignition, un largometraje de suspense de alto concepto protagonizado por la actriz nominada al Emmy Maisie Williams (Juego de Tronos). Tras despertar un notable interés entre los compradores internacionales durante su presentación en el Festival de Cannes, la cinta ha asegurado su desembarco en salas comerciales de España, el Reino Unido y diversos territorios de Europa y Oriente Medio.
Una bomba de relojería rumbo al Royal Albert Hall
Escrita y dirigida por el cineasta nominado al Emmy James Erskine (Copa 71), la trama sigue la angustiante odisea de Sylvie Johnson (Maisie Williams), una joven cuyo trayecto en coche hacia la ciudad de Londres se transforma en una auténtica pesadilla. A mitad de su viaje, un individuo anónimo la contacta por teléfono para comunicarle que han instalado un artefacto explosivo en los bajos de su vehículo. Completamente aislada y vigilada de cerca por el terrorista, Sylvie se verá obligada a cumplir una serie de directrices extremas para evitar la detonación, descubriendo con horror que el objetivo final del atentado es el emblemático auditorio Royal Albert Hall.
Tensión inmersiva mediante técnicas de cine en vivo
El largometraje, que cuenta en su reparto con figuras de la talla de Rory Kinnear (Sin tiempo para morir) y Lovi Poe (Bad Man), destaca por su innovadora propuesta de rodaje. El director implementó un enfoque denominado "cine en vivo", utilizando sistemas de múltiples cámaras pre-montadas y operadas de forma remota en carreteras y localizaciones reales de la capital británica. Este método permitió a Maisie Williams desarrollar una interpretación de enorme desgaste físico y emocional libre de equipos técnicos visibles a su alrededor, potenciando al máximo la inmediatez, la claustrofobia y la autenticidad de una función que promete mantener al espectador al borde de la butaca.