Crítica a The Apprentice: un retrato sin adornos de la ambición de Trump
Donald Trump antes de la política, antes de la fama mediática y antes de la Casa Blanca. The Apprentice es una película que ahonda en los años formativos del empresario neoyorquino y su meteórico ascenso en el mundo inmobiliario, sin caer en la hagiografía ni en la caricatura.
Dirigida por Ali Abbasi y protagonizada por Sebastian Stan como Trump, la cinta se enfoca en la ambición desmedida de un joven decidido a construir un imperio, destacando los mecanismos que lo llevaron a convertirse en la figura que hoy todos conocen. Con una narrativa espectacular y una interpretación magistral de Jeremy Strong en el papel de Roy Cohn, su mentor, esta biopic ha logrado un lugar entre las grandes historias del año y una nominación al Oscar para su actor de reparto.
Ubicada en la década de 1970, The Apprentice sigue los primeros pasos de un Donald Trump joven, lleno de determinación, hambre de poder y un instinto feroz para los negocios. Su encuentro con Roy Cohn, un abogado despiadado conocido por su trabajo con el senador Joseph McCarthy, se convierte en el eje de la historia. Cohn, interpretado con una intensidad impresionante por Jeremy Strong, se convierte en su guía, enseñándole cómo navegar el mundo de los negocios y la política sin que la ética sea un obstáculo.
Lejos de ensalzarlo o ridiculizarlo, la película retrata a Trump como un hombre impulsado por la ambición, un personaje fascinante en su determinación de alcanzar la cima sin importar el coste. Este enfoque, sin adornos ni juicios moralistas, permite que el espectador contemple su evolución y saque sus propias conclusiones.
Narrativa impecable y una interpretación inolvidable
La película destaca por su sobresaliente narración. Abbasi, conocido por su trabajo en Border y Holy Spider, imprime un ritmo que mantiene la tensión constante, combinando momentos de diálogos intensos con secuencias de gran carga dramática. La ambientación transporta al espectador a la Nueva York de los 70, con sus rascacielos en plena expansión y una cultura empresarial despiadada.
En cuanto al reparto, Sebastian Stan sorprende con una interpretación medida y calculada de Trump, evitando exageraciones y acercándose a la complejidad del personaje. Sin embargo, es Jeremy Strong quien se roba la función con su interpretación de Roy Cohn, un hombre astuto y sin escrúpulos, que actúa como el arquitecto de la personalidad pública de Trump. Su actuación ha sido reconocida con una nominación al Oscar, y no es difícil ver por qué: su presencia en pantalla es magnética y aterradora a la vez.
Tras su paso por festivales como Cannes y Telluride, The Apprentice ha logrado una distribución global a pesar de las amenazas legales por parte del entorno de Trump, que intentó frenar su exhibición. Ahora, la película está disponible para el público latinoamericano a través de Prime Video, mientras que en España puede verse en Movistar Plus+.
Más allá de la controversia, The Apprentice es una película que logra su cometido: retratar el ascenso de un hombre que supo jugar sus cartas en un mundo donde las reglas se escriben a conveniencia. No es un ataque, ni una glorificación, sino una mirada profunda a las ambiciones de un personaje que marcó la historia reciente. @mundiario