El caso Asunta es aún más impactante con la banda sonora original de Adrián Foulkes

El trágico asesinato de Asunta, perpetrado por sus padres, conmocionó a España en 2013.

El caso Asunta. / Netflix
photo_camera El caso Asunta. / Netflix

El 21 de septiembre de 2013, Rosario Porto y Alfonso Basterra denuncian la desaparición de su hija Asunta, cuyo cuerpo es encontrado horas después junto a una carretera a las afueras de Santiago de Compostela. La investigación policial pronto desvela indicios que apuntan a Rosario y Alfonso como posibles autores del crimen. La noticia conmociona a toda la ciudad e incluso al país. La inquietante pregunta es qué puede llevar a unos padres a acabar con la vida de su hija y qué se esconde detrás de esa fachada de familia perfecta.

La dificultad compositiva siempre es digna y cada vez más necesaria de mencionar en todas las películas y en esta ocasión la música nos acerca más al desgarrador asesinato de una niña querida por todos y que es asesinada por sus padres de una manera absolutamente inhumana. El gran trabajo que desarrolla Adrián hace que este macabro drama en formato miniserie tenga aún más fuerza, credibilidad, nos ponga “los pelos de punta” en muchas de las secuencias y nos cree una atmósfera musical envolvente y adictiva cargada de misterio con un análisis pormenorizado y detallado de cada pasaje musical que ensambla perfectamente con el relato dramático y oscuro de los personajes.

Adrián Foulkes, nació en Madrid en1986, es compositor, pianista, productor musical y diseñador de sonido. Tras terminar estudios de Bellas Artes por la Univ. Complutense de Madrid y dada su pasión por la música desde niño, circunstancia que alentaron sus padres con enseñanzas particulares de clásica, jazz y contemporánea con distintos profesores, decide volcarse de lleno en la música.

 

Tráiler de El caso Asunta. / Netflix.

Durante años alimentó su melomanía transitando por distintos estilos pinchando en eventos privados y clubs con una apuesta personal que establecía un diálogo ecléctico entre lo antiguo y ​lo​moderno.

Un joven sencillo y preparado que en los últimos años ha ido forjando su propio estilo colaborando con grandes compositores como Lucio Godoy o Federico Jusid en la banda sonora de películas como La niebla y la doncella, por la que fueron nominados a mejor Banda Sonora Electro Acústica Europea en los The Camille Awards - European Film Composer Awards y en series como Fariña, El caso Alcasser, Refugees o Isabel.

Siempre con un componente autodidacta muy importante de búsquedas y errores, necesarios para aprender e inspirado por la lectura y el arte en general es en el cine, a través de su gusto por las bandas sonoras de los 60’s de Goraguer y de Roubaix o más recientemente de Cliff Martínez o Tapia de Veer, que entró en el mundo de la composición y la producción. Divide su tiempo entre proyectos personales y colaboraciones de diversa índole en el medio audiovisual, cine, series, corporativos y teatro.

Ha colaborado como productor musical y en composiciones adicionales para la película Loving Pablo de Fernando León o la aclamada serie Fariña o El caso Alcàsser. Como compositor firmó junto a Federico Jusid la OST de No Matarás, dirigida David Victori, por la que fueron a los Premios Feroz a Mejor Banda Sonora.

En 2015 publicó su primer álbum, Drift, cuyos sonidos surgen exclusivamente del piano jugando con las reglas aprendidas, introduciendo el azar y dejando lugar a lo inesperado, convirti​e​ndo así este en una herramienta acústica completa más allá de sus teclas.

Adrián afirma que hacerse un hueco en el mundo de la composición es complicado, pero que con trabajo y paciencia se puede conseguir, este es uno de sus objetivos, pero no el único, ya que entre sus retos personales está el de formar un trío para tocar en directo o volver a dedicar tiempo a crear y buscar nuevos sonidos como ya hizo en su disco Drift publicado en 2015. @mundiario