Matilda regresa a Netflix y se regocija del desastroso remake musical de 2022
Matilda volvió al top 10 de las películas más vistas en Netflix, lo que de hecho es bastante gracioso cuando te pones a pensar que la plataforma de streaming produjo su propia versión musical que pasó al olvido; en parte por el racismo de la gente, y también porque no está a la altura.
Y francamente el problema no es que sea un musical, porque las canciones en general son decentes, sino que toman todo lo básico de la historia pero no saben retratar su esencia y se queda en un burdo intento de recrear el hito de Danny DeVito del 96.
Aciertos y errores de Matilda
Si lo vemos en un 1 vs 1, la versión original de Matilda es mil veces superior, principalmente porque consigues empatizar con ella, se te hace una niña tierna que expresa la soledad e incomprensión que la rodea. En cambio la nueva versión es mucho más agresiva y luce malhumorada todo el tiempo, aunque sí hay que reconocer que es bastante más poderosa.
En cuanto a la maestra Miel, hay un empate. Fuera de la polémica sobre el cambio étnico del personaje, creo que Lashana Lynch consigue evocar la naturaleza dulce y cálida de la profesora. La historia de fondo básicamente es la misma, y aunque intenta ser un poco más profunda, la original es más oscura.
Y para tronchatoro, es imposible superar lo que Pam Ferris hizo; y Emma Thompson me parece una de las actrices más sobresalientes y camaleónicas de la actualidad, pero el guión la limita demasiado. Esta versión de tronchatoro es plana, mientras que la original iba y venía entre ser malvada con dosis de comedia pura.
Curiosidades del clásico de 1996
Entre las peculiaridades del filme, es que precisamente para dar vida Tronchatoro, Ferris pasó entre 2 a 3 horas diarias en caracterización, porque al igual que con Thompson, la mayoría eran prótesis faciales.
Otro dato que algunos ignoran es que Magnus tiene un papel mucho más grande en la historia. Y es que el rostro del padre de la maestra Miel es el de Roald Dahl, quien precisamente es el autor de Matilda, quien también escribió La maravillosa historia de Henry Sugar, que tuvo una exitosa adaptación en Netflix con Benedict Cumberbatch.
Este fue el antepenúltimo proyecto importante de Marah Wilson, ya que apareció posteriormente en A simple Wish y en Tomás y el ferrocarril mágico que fue un desastroso bochorno en taquilla. Y mientras ella grababa Matilda, su mamá murió a causa de cáncer, por lo que Danny Devito y Rea Perlman se volvieron muy cercanos a ella, y la invitaban a pasar los ratos en su casa.
Así que ya lo sabes, entra a Netflix y revive tu infancia en compañía de Matilda para que mientras la ves grites Bruce, bruce, bruce mientras te atragantas de botana. @mundiario