Gail Daughtry: El caos de David Wain llega a España
En este 2026, el cine de David Wain sigue siendo un oasis de "estupidez inteligente". Con su nueva película, titulada en España Gail Daughtry y el pase sexual, el director de la mítica Wet Hot American Summer vuelve a las andadas con una propuesta que, bajo la apariencia de una comedia romántica convencional, esconde una crítica mordaz al mundo del espectáculo. La cinta nos presenta a Gail (Zoey Deutch), una ingenua peluquera de Kansas que viaja a Los Ángeles para hacer valer su "pase sexual": un acuerdo con su prometido que le permite acostarse con una celebridad sin consecuencias. Su objetivo: el carismático Jon Hamm.
Una odisea meta-cinematográfica
Desde los primeros minutos, queda claro que no estamos ante una historia creíble. La película utiliza una estructura que imita a El Mago de Oz, donde Gail recorre un Hollywood estilizado y anacrónico acompañada de personajes estrafalarios: un agente despedido, mafiosos torpes y un John Slattery desatado que se interpreta a sí mismo como un actor olvidado. Wain utiliza cada cliché del cine de "pez fuera del agua" para subrayar lo artificial de las narrativas comerciales, convirtiendo los tópicos en el centro de la broma.
El caos surrealista de Wain
El cuerpo del filme es una ametralladora de gags que van desde cameos desquiciados de Weird Al Yankovic hasta reflexiones absurdas sobre el poder de las agencias de representación. La interpretación de Zoey Deutch es el ancla perfecta; su energía radiante encaja a la perfección en un entorno donde nada se toma en serio. Al final, esta obra es más que una simple parodia: es un homenaje gamberro a una idea de Los Ángeles que apenas existe, recordándonos que, en la ciudad de las estrellas, incluso los grandes ídolos son solo personas fingiendo detrás de una cortina.