Alexandre Desplat despliega su magia en Frankenstein, del mexicano Guillermo del Toro

El compositor Alexandre Desplat y su socio productor Gary Ungar participarán en esta película que sin duda se ha convertido en uno de los proyectos del cine fantástico más esperado.
Frankenstein
photo_camera Frankenstein, del mexicano Guillermo del Toro. / RR SS

El director mexicano Guillermo del Toro dará vida a uno de sus proyectos más soñados: una versión del clásico cuento de Mary Shelley, Frankenstein. Un ícono de la literatura y el séptimo arte del cual se enamoró desde que vio la versión cinematográfica de 1931 a cargo de James Whale. Pero tal como lo hizo con Pinocho en 2022, esta adaptación va a ser algo mucho más personal. 

Publicada en 1818, la novela original nos presenta a Víctor Frankenstein, un científico obsesionado con la idea de crear vida. Utilizando la ciencia logra formar a un ser viviente a partir de cadáveres robados. Sin embargo, al ver el aspecto de su creación, Víctor se horroriza y lo abandona. Deseoso de aceptación y tras sufrir el rechazo de todos, este engendro busca venganza contra su creador.

Por supuesto, el cineasta se tomará algunas licencias artísticas. Mientras en la obra se manejan temas como el miedo a lo desconocido, Del Toro se enfocará más en el aspecto familiar. Esta versión de Frankenstein va mucho por ese camino temático, es la tercera película de la trilogía de la paternidad de Guillermo. Es emocionante, y cuando se lee el guion es muy emotivo y, por supuesto, muy icónico.

Además de dirigir, Guillermo del Toro escribió el guion y producirá la película junto a J. Miles Dale. Detrás de cámara contará con viejos conocidos como el cinefotógrafo Dan Laustsen (La cumbre escarlata); el compositor Alexandre Desplat (La forma del agua); la diseñadora de producción Tamara Deverell (El callejón de las almas perdidas), y la diseñadora de vestuario, Kate Hawley (La cumbre escarlata).

“Estoy haciendo Frankenstein. Estamos trabajando en ello, comenzamos a rodar en febrero. Es una película que he querido hacer durante 50 años desde que vi la primera Frankenstein y tuve una epifanía y es básicamente una película que requiere mucho crecimiento y muchas herramientas que no podría haber hecho hace 10 o 20 años. Pero ahora soy lo suficientemente valiente o loco y vamos a abordarlo", comentó Guillermo del Toro.

El reparto será encabezado por Jacob Elordi (Saltburn), quien entra de último minuto para interpretar al icónico monstruo después de que Andrew Garfield abandonase el proyecto por conflictos de agenda. Por su parte, el actor guatemalteco Oscar Isaac (Moon Knight) interpretará al doctor Víctor Frankenstein.

El resto del reparto confirmado hasta el momento incluye a Mia Goth (Pearl), Christoph Waltz (Bastardos sin gloria), Lars Mikkelsen (Ahsoka), Felix Kammerer (Sin novedad en el frente), David Bradley (The Strain) y Christian Convery (Sweet Tooth).

Considerando que el rodaje se inició en febrero de este 2024, todavía no hay una ventana específica para su lanzamiento. Lo que se puede saber es que esta producción será una exclusiva de la plataforma Netflix y que puede esperarse su estreno para el 2025.

El magnífico compositor Alexandre Desplat

Por su parte, el magnífico compositor Alexandre Desplat nos dice que "el cerebro es una máquina muy eficiente que mejora cuanto más lo ejercitas. Si sigo este ritmo, podría llegar a hacer una media de diez bandas sonoras al año". 

Compositor de estilo orgánico, en contraposición a otros músicos que usan el ordenador para multiplicar la duración de sus obras, Desplat ha orquestado casi 200 películas. Destaca tanto en el cine indie estadounidense, sus dos Óscar de 11 candidaturas, los obtuvo por El gran hotel Budapest, de Wes Anderson, y La forma del agua, de Guillermo del Toro, directores que adora. 

"Si consigues abrir esa puerta, ya es difícil que se cierre", razona Desplat. "Si has compuesto la música para varias películas de éxito, y has recibido elogios, entonces muchos directores quieren trabajar contigo y los productores te tienen en su agenda. Solo hay que demostrarles que puedes hacer un buen trabajo en muy poco tiempo, que no retrasas tus entregas". La recompensa extra son los premios: por ahora, Desplat amasa un Óscar (por El Gran Hotel Budapest, en 2015), un Satellite por su música de Argo (2012), un Globo de Oro por El velo pintado (2007) y varios César y BAFTA, y todo ello sin plegarse demasiado a las necesidades más urgentes de la industria.

"He escrito la música de una película de la saga de Harry Potter, otra de Crepúsculo… Pero no soy un compositor de blockbusters. Seguramente, no hago más de uno al año", sostiene Desplat, quien, por ejemplo, tras haber trabajado con Gareth Edwards en Godzilla (2014), título que entra en la categoría de taquillero, ahora no repite con el mismo director en Rogue One, el primer spin-off de Star Wars. "Más que trabajar en grandes producciones, para mí lo crucial es mantener el contacto con mis directores favoritos en Europa, o trabajar en el sector independiente. Es lo que mantiene la identidad de lo que soy como músico".

Esa identidad pasa por mantener un sonido cercano al de los grandes maestros de Hollywood en los 60 y 70, cita a Bernard Herrmann y a John Williams como influencias y a evitar los vientos de modernidad que soplan en los alrededores de nuevos héroes del cine de gran presupuesto como Hans Zimmer o Jóhann Jóhannsson.

"Las bandas sonoras se han vuelto algo previsibles en Hollywood. El estilo se está homogeneizando, y cada vez hay más instrumentos electrónicos. A mí me interesa más el sonido de una flauta que el de un sintetizador, y prefiero a un músico africano en mi grupo que un sonido programado. Ese es mi toque personal. En diez años, esta moda electrónica en el cine habrá pasado de moda", recalca. "Mi público son las orquestas con las que trabajo, se ha incrementado el deseo por nuestra música, porque hacemos algo importante. Pero no creo que la nuestra sea la música clásica del futuro. Quienes trabajamos para el cine debemos mantener una actitud humilde".

Sin duda un excelente y mágico trabajo musical lleno de artesanía instrumental y pureza sonora nos espera en este clásico fantástico al que el director, en sintonía "cuasi perfecta" con Alexandre, intentará dar un toque de "normalidad" humana. @mundiario