La luz que imaginamos: ovacionada en Cannes y ahora en streaming

Póster de La luz que imaginamos. / Movistar Plus+
Payal Kapadia firma una obra hipnótica y sutil que ilumina la sororidad femenina frente al peso de las tradiciones.

Desde el 24 de abril, La luz que imaginamos (All We Imagine as Light) llega a las pantallas españolas después de conquistar al jurado del Festival de Cannes 2024, donde se alzó con el Gran Premio del Jurado.

No es una distinción cualquiera: se trata de la primera película india en competir en la Selección Oficial del certamen francés en más de treinta años, y su cálida recepción ha marcado un hito para el cine del país. Su directora, Payal Kapadia, propone una narrativa que no necesita estridencias ni artificios para conmover. Basta con la delicadeza de sus imágenes y la verdad contenida en sus personajes para construir una historia que crece en la intimidad, sin levantar la voz.

La película nos sitúa en el caos de Mumbai, una de las ciudades más vibrantes y agobiantes del planeta. Allí, en un pequeño apartamento de paredes estrechas y rutinas compartidas, viven Prabha y Anu, dos mujeres originarias del sur de la India que trabajan como enfermeras en un hospital. Son compañeras de piso, sí, pero también cómplices de un mismo desencanto: el de tener que adaptarse a los dictados de una sociedad que aún arrastra sus dogmas religiosos, sus mandatos familiares y sus desigualdades estructurales.

Prabha, interpretada con contención exquisita, ha sido víctima de un matrimonio arreglado. Su marido emigró a Alemania poco después de la boda y, desde entonces, apenas ha dado señales de vida. Vive en un limbo emocional, entre el anhelo de un amor que nunca fue y la rabia contenida de haber sido relegada al papel de esposa abandonada. El suyo es un dolor silencioso, casi imperceptible, pero presente en cada gesto, en cada espera, en cada mirada perdida.

Anu, en cambio, es más joven, más impulsiva. Está enamorada de un joven musulmán, un romance que en la India actual sigue siendo un acto de rebeldía. Sabe que su relación es vista como una amenaza por ambas familias, atrapadas en un sistema que no tolera la mezcla de credos ni la autonomía femenina. Aun así, Anu está decidida a vivir su amor en la clandestinidad, convencida de que puede construir una vida distinta. Su miedo no es menor que su deseo.

La gran virtud de La luz que imaginamos es su honestidad. No pretende ofrecer respuestas, ni construir discursos moralizantes. La cinta llegará a Movistar Plus+. @mundiario