Grafted combina terror corporal y comedia negra sobre la búsqueda de aceptación y llega a streaming
La cinta ha sido comparada por algunos medios con La sustancia, aunque con una propuesta más grotesca y surrealista, en la que desfiguración y asco forman parte de la narrativa visual.
Grafted sigue la historia de Wei, interpretada por Joyena Sun, una estudiante de química de origen chino que se traslada a Nueva Zelanda tras la muerte de su padre, también científico, quien falleció en un accidente mientras investigaba experimentos de injertos corporales. Al llegar, Wei enfrenta problemas de adaptación en el instituto, donde su carácter reservado y las marcas físicas de nacimiento que la incomodan la convierten en objeto de incomodidad social. Su objetivo será continuar con el trabajo de su padre y, de paso, buscar aceptación y belleza según los estándares impuestos por su entorno.
Tras instalarse en la casa de su prima Angela (Jess Hong), Wei recibe la oportunidad de trabajar en el laboratorio de Paul (Jared Turner), un profesor con intenciones poco éticas. Durante su investigación, Wei descubre que las secreciones de la planta conocida como “corpse flower” contienen un agente clave para los injertos de piel, lo que impulsa la trama hacia un desarrollo de horror corporal extremo. La película combina este componente con situaciones de comedia negra, exacerbando los horrores de la vida social y las relaciones personales de Wei, como la presión de su amiga Barbie-like Eve (Eden Hart) y el desprecio de Angela hacia su herencia cultural.
La producción de Grafted explora el body horror como metáfora de los desafíos que enfrentan las mujeres y los inmigrantes al intentar adaptarse a estándares de belleza y roles sociales. La narrativa incluye cambios de identidad y suplantaciones, elementos que se desarrollan con creciente intensidad a lo largo del metraje, mientras que la primera mitad de la película mantiene un ritmo más previsible. Destacan las interpretaciones de Joyena Sun y Eden Hart, quienes aportan credibilidad y fuerza a sus personajes, sobre todo en las escenas más histriónicas y absurdas que subrayan el carácter surrealista de la historia.
Aunque la película posee recursos modestos en comparación con otras producciones del género, Rainbow logra equilibrar los momentos grotescos con humor negro y una puesta en escena que remite a la tradición del cine de horror corporal europeo, recordando obras como Eyes Without a Face, pero con un tono más contemporáneo y punk. La relación entre Wei y Paul, aunque cuestionable y poco coherente, sirve como catalizador de subtramas relacionadas con la ambición científica y el abuso de poder, que se entrelazan con el desarrollo de la protagonista.
Grafted se estrena en Movistar Plus+ el martes 14 de octubre, ofreciendo un recorrido por los extremos del horror físico y social a través de una historia sobre la aceptación, la identidad y la transformación personal en un entorno hostil y competitivo. @mundiario