The Idol ha llegado como uno de los peores inicios en una serie de HBO Max

La serie que junta a Lily-Rose Melody Depp y el cantautor conocido como The Weeknd ha estrenado su primer capítulo, cosechando las peores críticas
Lily Rose-Depp y The Weeknd en The Idol. HBO Max
photo_camera Lily Rose-Depp y The Weeknd en The Idol. HBO Max

Cada vez que se anuncia una nueva producción original para el servicio de streaming de HBO el público se emociona, pues en los últimos años ha sido sede de grandes contenidos que llegan para formar parte de la cultura popular; y, el caso de The Idol no solo atrajo la atención del público por eso, sino también, por la presentación de grandes intérpretes en el cast.

Lily-Rose Depp hija del actor Johnny Depp marcaba una de las grandes sorpresas para protagonizar esta historia, además de estar acompañada de Abel Makkonen Tesfaye, mejor conocido artísticamente como The Weeknd, ambos siendo capitanes de una nueva serie creada por Sam Levinson, el genio detrás de la aclamada Euphoria.

Sin embargo, a pesar de todos los aspectos buenos con los que podía contar este gran estreno, resultó llegar un primer capítulo que no solo alimenta la polémica generada alrededor de esta serie, sino que, no hace nada por tratar de salvarse ante todas estas situaciones.

Pésimas actuaciones

Esta serie se presenta como el debut protagónico de Abel Tesfaye y comparado con lo que sus fanáticos podrían esperar debido a los performance con los que ha acompañado su música, su actuación ha sido de los aspectos que le ha restado más puntos a The Idol.

A través de redes sociales, se ha comentado cómo el multifacético no dio el ancho histriónico, presentando un personaje inexpresivo y desagradable, que si bien, es parte de la personalidad del personaje, no se puede dejar de lado que Abel da lo menos de sí para interpretar al dueño del club.

Ahora bien, la relación entre ambos personajes se percibe muy forzada, la interacción entre ambos protagonistas es muy artificial, aleja al espectador de cualquier inmersión y pone en tensión la narrativa, pues en todo momento, sus interacciones generan momentos incómodos ante la pantalla.

Sin embargo, podríamos rescatar ligeramente la participación de Lily-Rose, quien da toda la pinta de ser la estrella inmersa en el lado oscuro de la fama que la serie necesita; sea real o no, con respecto a la vida que la joven actríz lleva en la vida real, sin duda, da la energía necesaria para cubrir el personaje a la perfección.

Finalmente, podemos hablar del resto del elenco pues, en general, el episodio se limitó a presentar personajes reemplazables, flojos y que fácilmente se identifican como puntos necesarios para avanzar la trama, pero que no tienen un valor significativo dentro de la historia.

Es posible que entre los personajes secundarios podríamos destacar ligeramente el trabajo de Rachel Sennott; sin embargo, verla en increíbles actuaciones como la que desempeñó en Shiva Baby (2020) solo demuestra lo poco que el guion está aprovechando a sus estrellas.

Mensaje distorsionado

Es evidente que gran parte de la emoción de la serie provenía del creador Sam Levinson, pues ha sido el genio detrás de contenidos que tocan temas sociales de manera muy cruda, y esta serie debía aportar una perspectiva del lado oscuro de la fama en una explotación de jóvenes estrellas.

Sin embargo, el mensaje en esta ocasión se ve opacado por una sobreproducción del contenido sexual; si bien, este tema ya no es un tabú entre la industria, sí es cierto que la perspectiva que se ha dado ha tenido una evolución indispensable, la cual deja de lado la perspectiva masculina que solo busca morbo y presentar otras perspectivas más artísticas.

Cabe resaltar que este tema fue recurrente durante la presentación de Euphoria, pues se mencionaba que la sexualización respondía a deseos machistas de tener contenidos sexuales sin censura por el mero gusto y poder ver como objeto el cuerpo femenino.

Esta serie, se suponía debía hacer una crítica a esta perspectiva, pero en lugar de crear el debate ante el conflicto, vuelve a caer en una objetivación sin interés narrativo o sustancial; desde los primeros minutos la serie busca mostrar el cuerpo femenino en su desnudez, pero no solo eso, sino trae consigo una escena de humillación sin fondo.

A lo largo de casi 15 minutos se habla de cómo la filtración de fotografías íntimas pueden afectar la salud de una mujer, pero no lo hace de una manera sútil, a pesar de manejar la situación con delicadeza, la cúspide muestra en pantalla la imagen sin ningún tipo de justificación narrativa, exponiendo el desinterés por el mensaje.

The Idol contra la polémica

Como recordarán la polémica alrededor de la serie se viene manejando mucho antes de su estreno; en su momento se hizo mención de choques creativos por culpa del protagonista The Weeknd, por lo que no es sorpresa que debido a su renombre como músico, busque manipular el contenido a su conveniencia. 

También se habló de cómo una idea principal no fue del agrado de HBO por lo que se tuvo que llegar a lo que es hoy en día, dejando la duda de cuál hubiera sido una mejor forma de presentar esta historia que ciertamente, tiene gran potencial de ser una buena crítica a la situación de vida dentro de una industria.

Por el momento solo queda esperar a ver qué puede suceder en los próximos episodios para intentar salvar esta serie que ha iniciado con el pie izquierdo. @mundiario