Connor Storrie audicionó sin camisa para Heated Rivalry y obviamente consiguió el papel
Heated Rivalry ya es oficialmente un éxito. La serie —basada en los libros de Rachel Reid— fue renovada para una segunda temporada y actualmente se encuentra disponible en HBO Max, luego de que la plataforma adquiriera el título del servicio canadiense Crave. Los primeros episodios se estrenaron durante el fin de semana de Thanksgiving, generando una rápida respuesta del público y una intensa conversación en redes sociales.
Protagonizada por Connor Storrie como el jugador ruso Ilya Rozanov y Hudson Williams como el canadiense Shane Hollander, la ficción narra una relación secreta, intensa y sexual entre dos estrellas rivales del hockey profesional. Desde su lanzamiento, la serie se volvió viral gracias a su combinación de romance, drama deportivo y escenas íntimas explícitas, que rápidamente dieron origen a memes, GIFs y discusiones en línea.
En entrevista con Variety, Storrie confirmó que la primera temporada se mantuvo muy fiel al material original, y adelantó que la segunda entrega seguirá el mismo camino. “La única forma de que esto tenga sentido es apegarse a los libros y honrar al fandom”, aseguró el actor, destacando además que la autora Rachel Reid se convirtió recientemente en bestseller del New York Times, con ejemplares agotados y primeros lugares en listas de ventas.
Audición sin camisa
Cuando Connor Storrie estaba grabando su audición en video para Heated Rivalry, decidió que tenía que mostrar su físico. “Pensé: ‘Si vamos a hacer una serie que involucra mucho sexo’”, contó en entrevista por Zoom desde su casa en el área de Los Ángeles. “Así que me quité la camisa, aunque no lo pedían. Estuve sin camisa todo el tiempo porque pensé: ‘Si vamos a hacer esto, ustedes tienen que ver cómo se ven estas personas desnudas’”.
La producción también ha llamado la atención por su enfoque profesional en las escenas íntimas, que —según Storrie— fueron cuidadosamente coreografiadas, con límites claros y el apoyo constante de coordinadores de intimidad, aunque permitiendo pequeños momentos orgánicos entre los protagonistas. @mundiario