Crítica a la temporada 4 de Solo asesinatos en el edificio, cierra una temporada épica
Ha llegado el final de la cuarta temporada de Only Murders in the Building con un desfile de estrellas y un cierre que promete una quinta temporada.
Only Murders in the Building, la aclamada serie de misterio y comedia, ha vuelto a sorprender a sus seguidores con una cuarta temporada que no solo ha mantenido su esencia, sino que sigue conservando su toque de humor y misterio.
Este cierre de temporada dejó claro que la serie no ha perdido su toque: sigue fiel a su estilo de humor, aporta intriga con cada capítulo y añade un toque de frescura con las celebridades de esta temporada, todo esto sin sacrificar el misterio central de un homicidio que necesita ser resuelto.
En el penúltimo episodio se descubre, por fin, la respuesta a quién fue el asesino de Sazz Pataki, uno de los personajes más queridos de la serie, y el cómo se llevó a cabo el crimen. Pero lo realmente fascinante no es tanto la identidad del asesino como el modo en que todo se resuelve. La serie juega con los giros de la trama, logrando enganchar.
¡Un famoso de verdad!
Una de las sorpresas de esta temporada ha sido la incorporación de numerosas estrellas que han aportado un aire fresco y cómico a la serie. En una lista que incluye a Meryl Streep como la enigmática Loretta Durkin, Paul Rudd, Zach Galifianakis, Eugene Levy, Amy Ryan y Kumail Nanjiani y la sorpresa de ver a Téa Leoni. Only Murders in the Building ha encontrado el equilibrio perfecto entre el homenaje a las estrellas de Hollywood y el uso humorístico de sus personalidades.
Esta temporada ha destacado, además, por los numerosos chistes y referencias hacia estas estrellas invitadas, y cintas de los años 90 como La boda de mi mejor amigo, mismo título del último capítulo. La química entre los personajes de Charles (Steve Martin), Oliver (Martin Short) y Mabel (Selena Gomez) sigue siendo tan fuerte como en sus primeras apariciones, y la interacción con estas estrellas invitadas les permite brillar en una serie que combina la parodia, humor y misterio.
En el episodio final, la serie combina un rescate absurdo de Mabel —quien había sido secuestrada por Marshall— con el rescate al filo del abismo de Charles y Oliver. En una escena cómica llena de acción, los dos amigos desafían su miedo a las alturas para salvar a su compañera, regalándonos uno de los momentos más emocionantes y visualmente espectaculares de la serie. Esta escena, que podría haber sido exagerada en cualquier otra serie, aquí encaja a la perfección con el tono peculiar de Only Murders in the Building, recordándonos por qué seguimos volviendo temporada tras temporada.
Con el final de la cuarta temporada, la serie deja claro que la historia no termina aquí. Nuevos enigmas se insinúan en los últimos momentos del episodio, prometiendo una quinta temporada que traerá más risas, más misterios y, probablemente, más caras conocidas. Only Murders in the Building ha conseguido, una vez más, demostrar que es una serie única, capaz de reunir a diferentes generaciones y de mantenerse vigente y fresca en un panorama televisivo en constante cambio. @mundiario