Caos en Hell’s Kitchen: Daredevil enfrenta traiciones, fugas y revelaciones en Born Again
El nuevo episodio pone a Matt Murdock contra las cuerdas con el regreso brutal de Bullseye, la oscuridad de Vanessa y un Kingpin más despiadado que nunca.
Daredevil Born Again subió las expectativas y si no viste el octavo, y penúltimo, capítulo de la primera temporada esto fue lo más sobresaliente.
Resumen de Daredevil capítulo 8
Arrancamos dentro de las celdas con Bullseye, a quien pasan de confinamiento a las celdas comunitarias, todo como parte de un plan para que el resto de reos lo asesinen.
Luego Heather está en casa tras el encuentro con Muse, diciendo que Muse y Daredevil son parecidos, además de que los vigilantes son un riesgo, tal como Fisk ha dicho en sus discursos. Eso se intercala con escenas de Kingpin mostrándole a Vanessa que tiene cautivo a su ex amorío, y es ella la que lo asesina.
Después Matt se entera de que Bullseye pidió verlo directamente, y decide ir tras descubrir que Foggy fue silenciado antes de ganar su caso. Bullseye le suplica que lo saque de ahí, pero Matt lo estrella contra la mesa en un arranque de ira.
Caos en Nueva York
Pasamos a la cena de Blanco y Negro, con una referencia a Cruella, y ahí también está el padrastro de Kate Bishop nuevamente. Aunque también muestran que Bullseye escapa en una escena brutal. Kingpin amenaza al padrastro de Bishop, las fuerzas de Fisk atacan a un periodista y todo se vuelve un caos. Es ahí donde la sobrina de Ben le revela a un político que desconfía de Fisk, y que como periodista busca indagar y revelar, sabiendo que no es una buena persona.
Murdock descubre que Vanessa fue la que mandó matar a Foggy, Bullseye se infiltra y cuando pone a Fisk bajo la mira, Matt se interpone para salvar a Wilson. @mundiario