¿Por qué 2025 fue un año perdido para las salas de cine?
Lo que prometía ser el año de la gran recuperación se ha convertido en una dura cura de realidad. Al cierre de 2025, la industria cinematográfica vuelve a estancarse por debajo de los 9.000 millones de dólares en su mercado principal, una cifra que los analistas daban por segura pero que se ha resistido por segundo año consecutivo. Lejos quedan los tiempos prepandemia; hoy, la "fatiga de franquicias" y el cambio en los hábitos de consumo dibujan un panorama preocupante para los exhibidores españoles e internacionales.
Grandes apuestas de Marvel, como 'Capitán América: Brave New World' o 'Thunderbolts', han cerrado sus ciclos con resultados tibios, confirmando que el público ya no acude en masa solo por el logo de los cómics. Incluso los grandes éxitos como 'Avatar: Fuego y Ceniza' o 'Jurassic World: Rebirth', aunque rentables, han quedado por debajo de las expectativas de sus respectivas sagas. La industria parece haber entendido que no puede sobrevivir únicamente a base de secuelas y spin-offs.
La "amenaza" de Netflix y el cambio de reglas
El mayor temor para 2026 no es solo la falta de público, sino el movimiento tectónico que supone la posible compra de Warner Bros. por parte de Netflix. El gigante del streaming ya ha sugerido que las "ventanas" de exclusividad en cines son demasiado largas. Para las salas, esto representa una amenaza existencial, ya que el espectador se ha acostumbrado a esperar apenas unas semanas para ver los grandes estrenos desde la comodidad de su salón.
Sin embargo, hay luces en el camino. El 2025 ha coronado a Timothée Chalamet como el gran imán de la taquilla gracias a 'Marty Supreme', y ha demostrado que el cine familiar y el anime (Demon Slayer, Chainsaw Man) son los nuevos pilares que sostienen el negocio. Películas como 'Zootrópolis 2' y la adaptación de 'Minecraft' han logrado conectar con el público joven, el sector más importante para asegurar el futuro de las salas.
El éxito de lo original y el cine de autor
Curiosamente, mientras las fórmulas de Hollywood muestran signos de agotamiento, el mercado global celebra la frescura. Los estudios que han apostado por el terror original o por directores con visión propia han logrado atraer audiencias, demostrando que el público está hambriento de historias nuevas.
El cine sobrevive, pero el modelo tradicional está en jaque. La industria entra en 2026 con la esperanza puesta en el regreso de Robert Downey Jr. a Marvel y en la consolidación del nuevo universo de DC tras el buen debut del 'Superman' de James Gunn, pero con la lección aprendida: el espectador ya no se conforma con "más de lo mismo". @mundiario