¿Europa acusa de usurpación cultural a Hollywood por Napoleón y Ferrari?

Los actores Joaquin Phoenix y Adam Driver, en sus papeles como Napoleón Bonaparte y Enzo Ferrari. / Cine&Series
Malestar en la prensa francesa e italiana por las representaciones del antiguo emperador y del conocido diseñador de coches deportivos en producciones cinematográficas.

En el fascinante universo del cine, la selección de actores para encarnar roles emblemáticos suele desencadenar debates apasionados. ¿Se imaginan a un actor sin raíces italianas interpretando a Michael Corleone? Esta situación estuvo a punto de ser realidad, ya que los productores de El Padrino consideraron a Robert Redford, aunque finalmente optaron por la elección preferida de Francis Ford Coppola: Al Pacino. Esta pregunta, aunque hipotética, arroja luz sobre la creciente controversia en Europa en torno a las adaptaciones cinematográficas de Ridley Scott y Michael Mann sobre figuras históricas como Napoleón y Enzo Ferrari, que fue publicada recientemente en The Hollywood Reporter.

Las películas, centradas en protagonistas masculinos blancos, enfrentan acusaciones de apropiación cultural. Críticos franceses e italianos se ofenden por la elección de actores estadounidenses, como Joaquin Phoenix y Adam Driver, para interpretar a íconos nacionales. Más aún, la decisión de que hablen en inglés agrava la controversia.


Un crítico italiano de Ferrari expresó: "Es un pecado original". Criticó la elección de Adam Driver, junto a Penélope Cruz y Shailene Woodley, por hablar inglés con un dudoso acento italiano.

La evaluación de French GQ, calificando las interpretaciones de personajes franceses de Napoleón y Josephine como "torpes, antinaturales y sin querer cómicas", desató la ira de críticos y estrellas europeas.

 

Pierfrancesco Favino, actor italiano, calificó la elección de Michael Mann como "apropiación cultural". Argumentó que Mann podría haber seleccionado a talentos italianos como Toni Servillo o Adriano Giannini para interpretar a Ferrari, en lugar de un actor de San Diego. Favino cuestionó la idea de que un estadounidense pueda representar a un italiano, comparándolo con la imposibilidad de un cubano representar a un mexicano.


La historización de Hollywood, con estrellas de renombre interpretando figuras históricas en inglés, tiene una larga tradición, pero la controversia sobre el casting culturalmente apropiado ha surgido, especialmente durante la temporada de premios. La crítica se centra en la elección de actores blancos para interpretar a personajes blancos, a pesar de la disponibilidad de talento europeo reconocido internacionalmente.


La globalización de la industria cinematográfica ha proporcionado actores europeos de renombre internacional, lo que hace que la elección de actores estadounidenses sea menos justificable. La resistencia europea a ver su propia historia representada con acento estadounidense refleja un sentimiento de usurpación cultural.


Aunque las películas han tenido éxito en taquilla en Francia e Italia, como lo menciona The Hollywood Reporter, la crítica se mantiene. La sugerencia de ver las versiones dobladas refleja la insatisfacción con los acentos y la elección de actores, subrayando la percepción de superioridad cultural de Hollywood al contar historias europeas.@mundiario