Dos compositores para la banda sonora de The Black Demon, del director Adrian Grunberg
Jacob Lieberman y Leonardo Heiblum componen la banda sonora de Tiburón Negro, película dominicana-mexicana de suspense y terror protagonizada por un elenco famoso como Josh Lucas, Fernanda Urrejola, Julio Cedillo, Héctor Jimenez, Raúl Méndez y Edgar Flores.
Paul Sturges, Josh Lucas, trabajador de una empresa petrolífera, aprovecha sus idílicas vacaciones familiares en la bahía azul de México para hacer una inspección rutinaria de una plataforma ubicada en medio del océano. Lo que prometía ser una tarea sencilla se convierte en una auténtica pesadilla al encontrarse cara a cara con un sanguinario megalodón obsesionado con proteger su territorio a toda costa. Abandonados a su suerte, y con la constante amenaza de ser devorados, la familia deberá encontrar el modo de regresar a tierra firme evitando los ataques mortales del enorme tiburón
Adrian Grunberg es un director y guionista de cine estadounidense. Grunberg es conocido por dirigir y coescribir la película Get the Gringo. Grunberg también ha trabajado como primer ayudante de dirección en películas como Wall Street: El dinero nunca duerme, Al filo de la oscuridad y Apocalypto. El director comenta: estoy muy orgulloso de Tiburón Negro. Todas las generaciones tienen su monstruo cinematográfico y, de hecho, algunas incluso tienen varios. Las grandes películas de este género nos dan sustos, nos hacen gritar e incluso hasta llorar, pero esas criaturas suelen representar algo más grande que el mero entretenimiento, algo mucho más grande que los realizadores y el público.
The Black Demon, Tiburón Negro, es la historia de una familia en la que todos reman en la misma dirección para sobrevivir a una amenaza existencial. Pero la película esconde mucho más. En realidad, Tiburón Negro habla de cómo hemos maltratado el planeta y de cómo nuestros actos nos han llevado a encontrarnos en esta situación. Somos los responsables. Nos lo hemos buscado. El monstruo no es un depredador cruel y despiadado, sino la encarnación física de la venganza. El tiburón negro es un emisario que actúa en nombre de Tláloc, el dios azteca de la lluvia y la fertilidad, para recuperar un océano arrasado por la avaricia y el deseo humano. Esta película intenta descifrar los límites del bien y el mal.
Tiburón Negro es una apasionante aventura que emocionará al público y transmite un mensaje potente. El protagonista de la historia es Paul Sturges, un hombre que trabaja en el sector petrolífero. De vacaciones con su familia en Bahía Azul, se quedan atrapados en una plataforma petrolífera en medio del océano. Por si eso fuera poco, se enfrentan también a una amenaza inesperada: un enorme megalodón conocido como Tiburón Negro. La película va más allá de ser un filme de acción y suspense. Pone el foco sobre temas claves que son de gran relevancia en la actualidad, como nuestra relación con la naturaleza y el impacto de la actividad humana en el medioambiente. El hecho de que el protagonista esté tan relacionado con el sector petrolífero plantea preguntas importantes sobre los peligros potenciales de la perforación en altamar y su efecto sobre los entornos marinos.
Además, la película subraya la importancia de respetar la naturaleza y la necesidad de colaborar con ella, en lugar de enfrentarse al mundo natural. El megalodón viene a recordarnos que el ser humano debe cuidar cómo interactúa con el medioambiente. Es una película apasionante que dará que pensar al público sobre su relación con el mundo natural.
Las bandas sonoras de este perfil de películas de terror pero a la vez con mensajes profundos y enternecedores, requieren de un diseño musical muy cuidado pero a la vez impactante. Las trayectorias de estos dos magníficos compositores requieren saber un poco de sus vidas para añadir más valor a lo que el Director Adrián Grunberg quiso conseguir con la película. El compositor mejicano Jacobo Lieberman nació el 28 de septiembre de 1970, en la Ciudad de México es lo suficientemente audaz para componer en esta película. En su adolescencia, Jacobo nunca pensó que podía dedicarse a hacer música en cine. Si bien su pasión siempre fue la composición y producción musical, su incursión en la industria fue casi accidental, varios amigos empezaron a estudiar cine y Jacobo se volvía la opción más cercana y de confianza que tenían para añadir música a sus proyectos. Pronto descubrió que la actividad le emocionaba y le permitía desarrollar un aspecto creativo que no había explorado. Buscando acercarse más a la industria, se asoció con el compositor Leonardo Heiblum, con quien fundó el estudio Audioflot, con el que ambos han musicalizado varios proyectos cinematográficos. Con más de 50 créditos en su trayectoria, Lieberman es uno de los compositores mexicanos más conocidos y respetados, además de ser nominado en once ocasiones al premio Ariel, ganando cuatro de ellas por las cintas Desierto adentro, 2008, Càrriere, 250 metros, 2011, La jaula de oro, 2013 y El hombre que vio demasiado 2016. Obtuvo el Premio Ariel a la Mejor Música Original y Premio Fénix a la Mejor Música.
Banda sonora de Tiburón. / YouTube
Actualmente y de siempre han sido noticia la aparición de tiburones en las costas, el último y más reciente fue avistado en las playas de California conviviendo con unos surfistas que quedaron impactados de sus dimensiones. @mundiario