El Mirador del Madrileño: cuando la tradición es el verdadero lujo

Ternera en su jugo de El Mirador del Madrileño en Oleiros (A Coruña). / M.M.
El Mirador del Madrileño conquista con su cocina clásica y vistas a la ría, manteniendo viva la esencia de la tradición gallega.

Hay restaurantes que nos recuerdan por qué los clásicos nunca mueren. El Mirador del Madrileño, en Oleiros (A Coruña), es la evolución natural del mítico restaurante Madrileño de Santa Cristina. Jesús Pedreira y Ana, sus artífices, trasladaron hace años su maestría culinaria al antiguo local de Casa Orlinda, donde siguen deleitando a sus comensales con esas vistas privilegiadas a la ría de A Coruña y, sobre todo, con esa cocina que ha sido siempre su seña de identidad.

En una reciente visita, la cocina volvió a demostrar por qué es uno de esos lugares a los que siempre se regresa. La ensaladilla de Suso, que supera incluso a la renombrada versión de su hermana Lis, sigue siendo una obra maestra de equilibrio y sabor. La ternera en su jugo, cocinada con ese conocimiento que sólo dan los años entre fogones, alcanza ese punto de perfección que nos transporta a los sabores de la infancia. Y la lubina a la sal, en su aparente sencillez, es una lección magistral sobre el respeto al producto y el dominio de la técnica.

El plato de la lubina a la sal de El Mirador del Madrileño. / M.M.

Las míticas rosquillas que acompañan el café siguen siendo ese broche dulce perfecto, la firma inconfundible de una casa que entiende que la excelencia está en los detalles.

En una ciudad como A Coruña, referente gastronómico donde la oferta no deja de crecer con propuestas innovadoras y restaurantes de moda, El Mirador del Madrileño representa esa cocina imperecedera que no necesita reinventarse porque nunca ha dejado de ser relevante. Es el triunfo de hacer las cosas bien, sin prisa pero sin pausa, manteniendo la excelencia como base y el respeto por la tradición como bandera.

Mientras otros persiguen las últimas tendencias, aquí la innovación consiste en mantener vivos los sabores auténticos, esos que nos recuerdan por qué la cocina gallega tradicional es una de las más valoradas del mundo. Y es que hay lugares que no necesitan seguir modas porque ellos mismos son el estándar de la excelencia. @mundistyle