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Las escorts en Valencia vuelven a trabajar con motivo de la desescalada

La prostitución de mayor nivel ha encontrado su mercado en Internet, donde los contactos con el cliente se producen de manera confidencial.

Las escorts en Valencia vuelven a trabajar con motivo de la desescalada
Mujer. / Dainis Graveris. / Unsplash
Mujer. / Dainis Graveris. / Unsplash

Jade Vega

Colaboradora.

El inicio de la llamada “nueva normalidad” en España trae consigo que los negocios reabran sus puertas, incluida las prostitutas en Valencia, a través de su facción más elitista, las escorts.

Originariamente estas mujeres actuaban como acompañante remunerado, es decir, un cliente paga por acudir con él o ella a una fiesta, un viaje, etc. Esta contratación puede incluir sexo o no.  Uno de los mayores atractivos de estas mujeres está en su físico pero también en su capacidad intelectual; mujeres con un alto nivel educativo cuya compañía puede ser suficiente para un hombre sin incluir sexo en sus servicios.

El mapa de escorts en Valencia es amplio y alejado de los tradicionales anuncios en prensa de papel. Esta modalidad de prostitución se caracteriza por el lugar donde se realiza, el perfil de las mujeres, el perfil de los clientes, las tarifas y la gran discreción existente. Por tanto, este tipo de prostitución no está vinculada a los escenarios tradicionales, sino que más bien el lugar de ejercicio varía en función de las proposiciones y necesidades del cliente.

Los estudios que han intentado realizarse al respecto de esta modalidad de prostitución no ha resultado eficaz debido a que sus circuitos de publicidad y localización no son los habituales (prensa, luminosos, paginas web, etc.) sino que utilizan otras redes de comunicación más privadas y exclusivas de difícil acceso, tal y como indica un estudio patrocinado por la Generalitat Valenciana y coordinado por el Institut Universitari d’Estudis de la Dona Universitat de València.

Internet ha propiciado la extensión y universalización de los contactos personales respetando el anonimato y la privacidad, favoreciendo que desde el propio domicilio, se pueda acceder al mercado del sexo sin fronteras de lugares, edades y otras características de diversidad. Esta modalidad se ha incrementado exponencialmente en los últimos años y los porcentajes de mujeres que trabajan en la calle ha descendido ostensiblemente.

Pero la prostitución no ha desaparecido, sino que, en muchos casos, ha evolucionado y se ha amoldado a las nuevas tecnologías. @mundiario