Buscar

MUNDIARIO

Bolas chinas para la rehabilitación del suelo pélvico

El tono muscular adecuado nos permite realizar las funciones involuntarias y reflejas, como por ejemplo, evitar la incontinencia urinaria o los escapes al correr o estornudar.
Bolas chinas para la rehabilitación del suelo pélvico
Mujeres.
Mujeres.

Firma

Jade Vega

Jade Vega

La autora, JADE VEGA, es escritora. @mundiario

Las bolas chinas, realmente originarias de Japón, conforman un mecanismo de una o dos bolas unidas por un cordón, diseñadas para ser introducidas en la vagina.

En el interior de las bolas se encuentra otra bolita que choca contra la externa al movernos o caminar. Esto provoca la activación de los músculos cercanos, dando lugar a su contracción involuntaria, trabajando así el tono muscular.

El tono muscular adecuado nos permite realizar las funciones involuntarias y reflejas, como por ejemplo, evitar la incontinencia urinaria o los escapes al correr o estornudar.

En el mercado actual existe una amplia variedad de modelos, según su composición y su principal indicación. Puedes pinchar aquí para ver un catálogo bastante completo.

La diferencia principal entre bolas chinas y pesas vaginales  es que estas últimas son macizas, por lo tanto no hay bolita interior que produzca vibración. De este modo se utilizan para trabajar la contracción muscular voluntaria,  como al hacer ejercicios de Kegel. Sirven para trabajar la fuerza muscular, es decir,  nuestra capacidad para contraer la musculatura de forma consciente.

Principales beneficios de las bolas chinas

El uso de bolas chinas ofrece tres beneficios principales en mujeres adultas sanas:

> Mejora del tono muscular del suelo pélvico.

> Aumento de la irrigación sanguínea en el área pélvica.

> Mejora de la lubricación vaginal.

Por estos motivos, parece claro que el uso continuado de bolas chinas evita la incontinencia urinaria, disminuye el riesgo de prolapso y mejora las relaciones sexuales, favoreciendo orgasmos más largos e intensos.             

Indicaciones de las bolas chinas

Cualquier mujer adulta sana puede utilizar las bolas chinas para beneficiarse de sus efectos. Su principal uso es preventivo y rehabilitador, con mayor indicación en los siguientes casos:

> Mujeres que están planeando quedarse embarazadas.

> Tras el parto.

> Antes y después de cirugías genitourinarias o pélvicas, siempre bajo indicación médica.

> Mujeres con obesidad o sobrepeso.

> En épocas de premenopausia y menopausia.

> Deportistas en general, particularmente en deportes hiperpresivos o de impacto.

> Mujeres con tendencia al estreñimiento.

> Profesionales que cargan peso frecuentemente.

Contraindicaciones de las bolas chinas

Aunque su uso tiene un alto índice de buenos resultados, cada mujer es diferente, por lo que no debes alarmarte si en tu caso no resultan efectivas.

Hay que tener especial precaución en los casos de hipertonía del suelo pélvico o vaginismo (dolor a la penetración).

Evita su uso si sientes dolor o molestias al llevarlas, tienes infección vaginal o de vías urinarias y en las relaciones sexuales durante la penetración.

El uso de bolas chinas en la rehabilitación del suelo pélvico

El uso de bolas chinas como elemento rehabilitador está perfectamente documentado, y su uso es muy sencillo, ya que los efectos beneficiosos se producen tan solo con llevarlas puestas (o intentando llevarlas en los casos de más bajo tono). Al movernos o caminar ya estaremos aumentando el tono del suelo pélvico.

Los beneficios se observan rápidamente. Con un uso de unos 15-30 minutos al día, notarás sus efectos en menos de un mes. Si además incluyes una rutina de ejercicios de Hegel al llevarlas puestas, los beneficios se multiplicarán.