La vigilancia tecnológica en las fronteras españolas se sofistica

Cientos de inmigrantes en Melilla. / @HelenaMaleno en Twitter.
Un informe revela que la vigilancia en las fronteras de España con Marruecos y en las Islas Canarias depende cada vez más de tecnologías avanzadas como drones, cámaras térmicas y sistemas de inteligencia artificial.

Las fronteras españolas están siendo progresivamente equipadas con tecnología de última generación, como drones, cámaras térmicas y sistemas de inteligencia artificial (IA), con el objetivo de mejorar la seguridad y el control migratorio. Según un informe presentado este viernes por las asociaciones AlgoRace y EuroMed Rights, se han implementado diversas herramientas tecnológicas en puntos críticos como Ceuta, Melilla y las Islas Canarias, aunque el despliegue de estas infraestructuras todavía enfrenta varios desafíos.

En Ceuta y Melilla, aunque se utilizan drones y cámaras térmicas para monitorear los intentos de cruce de la frontera, el sistema de reconocimiento facial, clave en el proyecto europeo de Entradas y Salidas (EES), sigue sin estar operativo. Inicialmente previsto para 2022, su implementación ha sido aplazada hasta 2025. En su lugar, se están utilizando tecnologías más tradicionales, como iluminadores láser y sensores térmicos para detectar intentos de cruce por mar y saltos a la valla fronteriza.

Mientras tanto, en las Islas Canarias, el uso de cámaras electroópticas y sistemas basados en IA, como el programa Perseo, permite a las autoridades clasificar automáticamente embarcaciones sospechosas. Sin embargo, el informe destaca que tecnologías más simples, como los GPS y los teléfonos satelitales, siguen siendo cruciales en las operaciones de rescate, lo que pone de relieve las limitaciones de las herramientas más avanzadas.

Violaciones de derechos humanos

El informe también revela que a pesar de los avances tecnológicos, la falta de capacitación y de medios para operar estas infraestructuras sigue siendo un problema importante. Además, señala que el uso de estas tecnologías ha contribuido a un incremento en las violaciones de derechos humanos, como el perfilamiento racial y la criminalización de migrantes.

“La tecnología está sirviendo para vigilar y evidenciar, antes que socorrer”, apuntan los autores, quienes subrayan que el riesgo de muerte ha aumentado, especialmente en la ruta migratoria hacia las Islas Canarias.

La investigación llama la atención sobre la necesidad de que estas tecnologías sean utilizadas con un enfoque que respete los derechos fundamentales de las personas migrantes, en lugar de enfocarse únicamente en el control y la vigilancia. @mundiario