Una tumba en Pompeya revela nuevos detalles sobre la organización del poder romano

Inscripción de la tumba romana en Pompeya. / RR.SS.
Sepultada por la erupción del Vesubio en el 79 d.C., está proporcionando valiosa información sobre la historia de Hispania y la estructura romana durante el reinado del emperador Augusto.

Un reciente hallazgo arqueológico en la antigua ciudad de Pompeya, sepultada por la erupción del Vesubio en el 79 d.C., está proporcionando valiosa información sobre la historia de Hispania y la estructura del poder romano durante el reinado del emperador Augusto. El descubrimiento de una tumba que data de este período está ayudando a los investigadores a comprender mejor la organización política y militar de Roma en su fase de transición hacia el modelo imperial.

La tumba, que fue encontrada durante las obras de construcción para mejorar la humedad en las salas subterráneas del edificio San Paolino, nueva sede de la biblioteca del Parque Arqueológico de Pompeya, contiene una inscripción que ha resultado ser de gran importancia histórica. En ella se puede leer "praefectus Autrygonum", indicando que el fallecido era prefecto de los Autrygoni o Autorigoni, un pueblo del norte de la península Ibérica.

Esta inscripción, que honra a Numerio Agrestino, proporciona evidencia sobre un cargo que hasta ahora no había sido demostrado y ofrece una visión más clara sobre cómo se organizaba el poder romano en ese tiempo. “Aquí vemos el surgimiento de la red de poder que conectaba a las élites del Imperio, a cuyos miembros se les pedía que se comprometieran en las zonas de conflicto, con la promesa de recompensas económicas pero sobre todo de prestigio social en la comunidad de residencia”, explicó Gabriel Zuchtriegel, director del Parque Arqueológico de Pompeya.

La mención del prefecto de los Autrygoni se relaciona con las "guerras del Cantábrico" que ocurrieron entre el año 29 y 19 a.C., donde Augusto completó la ocupación de Hispania. Este tipo de sepultura, conocida como "tumba a schola", es común en Pompeya y consta de un banco en forma de hemiciclo decorado con zarpas de león, datando del reinado de Augusto (27 a.C. - 14 d.C.).

Los expertos se sorprendieron al descubrir que Numerio Agrestino ya era conocido por otra inscripción funeraria en la necrópolis de Porta Nocera en Pompeya. En ese sitio, su esposa, Veia Barchilla, había erigido un monumento cilíndrico en honor a ambos, pero más tarde el consejo de decuriones de Pompeya decidió honrar a Agrestino con un monumento funerario en terreno público.

La inscripción en la tumba recientemente descubierta detalla los múltiples cargos que ocupó Agrestino: “A Numerius Agrestinus, hijo de Numerius, Equitius Pulcher, tribuno militar, prefecto de los Autrygoni, prefecto del genio militar, Duumvir para la jurisdicción (es decir, titular de la más alta magistratura en la ciudad de Pompeya) dos veces, el lugar de entierro (fue) dado por decreto del ayuntamiento.” Este reconocimiento refleja la alta estima y lealtad hacia Agrestino, quien había luchado en primera línea por el imperio.

El ministro de Cultura de Italia, Gennaro Sangiuliano, destacó la importancia de este hallazgo y el rol de Pompeya en la conservación del patrimonio cultural italiano. “Pompeya puede considerarse cada vez más como un modelo de gestión y conservación del patrimonio cultural italiano”, afirmó Sangiuliano, subrayando la relevancia de este descubrimiento para la historia y la arqueología.

Este descubrimiento es un testimonio del complejo entramado político y social que caracterizó a Roma en una era de expansión y consolidación imperial y brinda la evidencia para elaborar el esperado plano social de la época. @mundiario