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¿Sabías que en Neptuno y Urano llueven diamantes?

Un nuevo estudio ofrece detalles sobre el extraño fenómeno que ocurre en los dos planetas más alejados del Sol.
¿Sabías que en Neptuno y Urano llueven diamantes?
Neptuno y Urano. /  RR SS.
Neptuno y Urano. / RR SS.

Ibed Méndez

Periodista.

Sí, has leído bien: en Neptuno y Urano llueven diamantes. Probablemente no lo sabías y, tiene sentido, sobre todo si tenemos en cuenta que estos dos planetas son un verdadero enigma dentro de nuestro sistema solar. No solo porque están muy, muy, pero muy lejos de la Tierra, o porque solo una sola sonda espacial -la Voyager 2- ha logrado acercarse para un sobrevuelo; sino también porque nunca se ha enviado una misión dedicada a estudiarlos a largo plazo. 

Entre los pocos datos relacionados con estos astros, destaca un estudio presentado en el año 2017, que revelaba que los mismos experimentaban un fenómeno astronómico a unos 8.000 kilómetros bajo sus superficies: una misteriosa lluvia de diamantes de 200 kilos. 


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Pero… ¿a qué se debe dicho fenómeno? Los científicos finalmente parecen haber encontrado una explicación: al intenso calor y la presión a miles de kilómetros debajo de la superficie de estos gigantes de hielo. 

Una investigación presentada por un equipo internacional del Laboratorio Nacional de Aceleradores SLAC (EE. UU.), expone que estos dos factores separan los compuestos de los hidrocarburos, lo que termina comprimiendo el carbono en diamantes que se hunden profundamente hacia los núcleos planetarios.

Para llegar a esta conclusión, los autores del informe han desarrollado una novedosa configuración experimental que ha permitido definir dos factores claves: el comportamiento de los elementos químicos y el proceso de 'mezcla' en el interior de los planetas.  

Con ayuda de un láser de rayos X de Fuente de Luz Coherente de Linac (LCLS), los expertos han calculado que la misteriosa lluvia de diamantes se produce con una presión de aproximadamente 1,5 millones de atmósferas y una temperatura de 4.730 ºC, es decir, una combinación que, efectivamente, convierte el carbono en diamante cristalino.

"Esta investigación proporciona datos sobre un fenómeno que es muy difícil de modelar computacionalmente. Se trata de la miscibilidad de dos elementos, que refleja cómo estos se combinan cuando se mezclan. Aquí se pudo ver cómo se separan dos elementos. Es como hacer que la mayonesa vuelva a separarse en aceite y vinagre", ha detallado el físico Mike Dunne, director de la LCLS. "En el caso de los gigantes de hielo, ahora sabemos que el carbono produce casi exclusivamente diamantes cuando se separa y que no adquiere una forma fluida en el proceso de transformación", ha añadido, por su parte, el físico y director del experimento Dominik Kraus. @mundiario