Rusia reactiva su polígono nuclear: preparado para ensayos a gran escala

Serguéi Riabkov. / Mundiario
Aunque Moscú ha mantenido que no planea realizar ensayos nucleares de manera inmediata, el viceministro de Exteriores ruso señaló que retomarían estas pruebas si EE UU lo hiciera primero.

Rusia ha anunciado la plena preparación de su polígono nuclear en Nueva Zembla, en el Ártico, para llevar a cabo pruebas nucleares a gran escala. Esta instalación, que fue el escenario del último ensayo atómico soviético en 1990, está lista para ser utilizada en cualquier momento si el Kremlin da la orden, según confirmaron fuentes militares y gubernamentales rusas.

El viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, explicó que esta preparación es una respuesta directa a las acciones de Estados Unidos, que en los últimos años ha estado perfeccionando su propia infraestructura de ensayos nucleares. "El polígono está totalmente preparado. Si se emite la orden, podemos comenzar las pruebas en el plazo establecido", aseguró Riabkov en declaraciones a la agencia RIA Nóvosti.

El contralmirante Andréi Sinitsin, jefe del polígono de Nueva Zembla, declaró al diario Rossískaya Gazeta que tanto las instalaciones como el personal están listos para ejecutar ensayos a gran escala. "Si las autoridades deciden reanudar los ensayos nucleares, cumpliremos con la orden dentro del tiempo estipulado", afirmó Sinitsin, dejando claro que el polígono podría comenzar a operar en cualquier momento.

Esta medida se enmarca en una serie de tensiones crecientes entre Rusia y Occidente, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania. Riabkov recordó que la postura de Moscú respecto a las pruebas nucleares sigue alineada con lo establecido en noviembre de 2023, cuando el presidente Vladímir Putin firmó la ley que revoca la ratificación del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBT).

Aunque Moscú ha mantenido que no planea realizar ensayos nucleares de manera inmediata, Riabkov fue claro en señalar que su país solo retomaría estas pruebas si EE UU lo hiciera primero. "Tal como lo determinó y formuló el presidente de Rusia, nosotros podemos llevar a cabo tales pruebas, pero no las efectuaremos si EE UU se abstiene de tales pasos”, señaló, enfatizando que la decisión de ensayar dependerá en gran medida de las acciones de Washington y sus aliados en la OTAN.

El anuncio de Rusia se produce en un momento delicado en las relaciones internacionales, donde la posibilidad de un enfrentamiento directo con Occidente ha crecido debido al suministro de armamento a Ucrania. Putin advirtió recientemente que si Occidente continúa apoyando a Kiev, particularmente con el suministro de misiles de largo alcance, esto podría ser visto como un acto de guerra por parte de los países de la OTAN, incluyendo a Estados Unidos y Europa.

Algunos analistas y políticos rusos han sugerido que el Kremlin podría aprobar un ensayo nuclear de forma preliminar como una advertencia directa a Occidente, especialmente en respuesta a la asistencia militar a Ucrania.

El polígono de Nueva Zembla tiene una larga y simbólica historia en el programa nuclear ruso. Fue el escenario del ensayo de la bomba nuclear más potente jamás detonada, la Bomba del Zar, el 30 de octubre de 1961. Este artefacto, lanzado desde un bombardero Tu-95 y detonado con un paracaídas, produjo una explosión equivalente a 50 megatones, una potencia nunca antes alcanzada.

El último ensayo nuclear soviético tuvo lugar en este mismo polígono en 1990, cuando se detonaron ocho cargas con una potencia combinada de 70 kilotones. Desde entonces, el lugar había permanecido en estado de inactividad en lo que respecta a pruebas atómicas, hasta el reciente anuncio de su reactivación.

El CTBT, adoptado por la Asamblea General de la ONU en 1996, ha sido firmado por 185 países, incluida Rusia, que lo ratificó en el año 2000. Sin embargo, algunos países clave como Estados Unidos, China, Irán e Israel no han ratificado el tratado, mientras que otros como India, Pakistán, Corea del Norte y Siria ni siquiera lo han firmado.

De todos ellos, Corea del Norte es el único país que ha realizado ensayos nucleares en el siglo XXI de forma continuada, publicando recientemente imágenes de sus instalaciones de enriquecimiento de uranio, lo que ha generado más tensiones en la región.

La preparación del polígono nuclear en Nueva Zembla representa un paso hacia un posible resurgimiento de las pruebas nucleares a gran escala en el mundo, lo que podría desatar una nueva carrera armamentista global. La comunidad internacional observa con preocupación los movimientos de Rusia, que, podría decidir utilizar esta poderosa herramienta de disuasión como una advertencia para no entrometerse en sus intereses.

La reactivación del polígono también plantea preguntas sobre el futuro del Tratado de No Proliferación Nuclear y los esfuerzos globales para prevenir un regreso a los tiempos de la Guerra Fría, cuando las pruebas nucleares y la acumulación de armas atómicas eran una amenaza constante para la estabilidad mundial. @mundiario