La rotación del núcleo interno de la Tierra se ralentiza desde 2010
Un estudio reciente publicado en la revista Nature ha confirmado que el núcleo interno de la Tierra está retrocediendo en comparación con la superficie. Este hallazgo, respaldado por décadas de debate científico, ofrece nuevas perspectivas sobre la dinámica interna de nuestro planeta.
El núcleo interno de la Tierra, una esfera de hierro casi puro situada a más de 5.000 kilómetros de profundidad, ha comenzado a desacelerarse desde aproximadamente el año 2010. Según los autores del estudio, esta es la evidencia más sólida hasta la fecha de que el núcleo interno ahora gira más lentamente que la superficie del planeta.
John Vidale, investigador de la Universidad del Sur de California y coautor del estudio, expresó su asombro ante los datos recopilados. “Cuando vi por primera vez los sismogramas que insinuaban este cambio, me quedé atónito”, declaró Vidale en un comunicado de prensa. “Pero cuando encontramos dos docenas más de observaciones que señalaban el mismo patrón, el resultado fue innegable”, añadió.
El año pasado, científicos chinos advirtieron que el núcleo interno de la Tierra estaba girando más despacio que la corteza exterior, un fenómeno que denominan ‘backtrack’ o retroceso. Aunque los efectos de este fenómeno son imperceptibles en la vida diaria, puede modificar la duración de los días en fracciones de segundo e incluso deformar la corteza terrestre.
El nuevo estudio refuerza estas conclusiones, sugiriendo que el núcleo interno ha comenzado a moverse más lento que el manto por primera vez en aproximadamente 40 años. Anteriormente, el núcleo giraba más rápido que la corteza, pero esta fase cambió alrededor de la década de 2010.
Implicaciones del retroceso del núcleo interno
Para llegar a estas conclusiones, Vidale y su colega Wei Wang, de la Academia de Ciencias de China, analizaron las ondas sísmicas producidas por 143 parejas de terremotos idénticos. Estos terremotos, registrados en las Islas Sandwich del Sur entre 1991 y 2023, proporcionaron datos cruciales. Además, los investigadores utilizaron temblores provocados por explosiones nucleares de la Unión Soviética y pruebas nucleares repetidas de Francia y Estados Unidos.
Los datos revelaron que el núcleo interno giró más rápido que la superficie entre 2003 y 2008. Desde entonces, la velocidad del núcleo se ha reducido significativamente, incluso girando en sentido contrario respecto a la corteza.
La desaceleración del núcleo interno puede explicarse por el rozamiento con el núcleo externo, hecho de metal líquido. Este proceso es vital para la generación del campo magnético terrestre, que protege al planeta de la radiación espacial. Vidale también menciona la influencia de las regiones densas de la corteza terrestre en este fenómeno.
Xiadong Song, del Instituto de Geofísica Teórica y Aplicada de la Universidad de Pekín y autor del primer estudio sobre el retroceso del núcleo, confirma que el nuevo trabajo respalda sus hallazgos. “Estamos hablando de la rotación del núcleo interno en relación con la superficie de la Tierra”, explicó Song. “El núcleo interno giraba ligeramente más rápido que la rotación de la Tierra antes de 2009, estuvo sincronizado alrededor de 2009, y ha estado girando ligeramente más lento desde entonces”, agregaron.
Reflexiones y futuras investigaciones
Las implicaciones de este cambio en el núcleo interno para la superficie terrestre aún son inciertas y están abiertas a especulación. Vidale señala que el retroceso podría alterar la duración de un día por milésimas de segundo, un cambio casi imperceptible debido al ruido generado por los océanos y la atmósfera.
“El baile del núcleo interno podría ser aún más animado de lo que sabemos hasta ahora”, concluye Vidale. Este descubrimiento subraya la naturaleza dinámica de nuestro planeta y abre nuevas vías para futuras investigaciones sobre su estructura interna y su impacto en la vida en la Tierra. @mundiario