Un estudio revela cómo se forman las estrellas en el turbulento centro de la Vía Láctea

Los investigadores descubrieron la existencia de múltiples “cúmulos embrionarios estelares” dentro de la Zona Molecular Central de la Vía Láctea. / Observatorio astronómico de Shanghái (SHAO)
Un equipo de investigadores del Observatorio de Shanghái identifican los mecanismos únicos que inhiben la formación de estrellas masivas en la Zona Molecular Central de nuestra galaxia.

Un equipo internacional de astrónomos, liderado por el Observatorio Astronómico de Shanghái, ha revelado un mecanismo clave que explica por qué se forman menos estrellas de lo esperado en el corazón de nuestra galaxia. Los hallazgos, publicados en la prestigiosa revista The Astrophysical Journal Letters, profundizan en los procesos únicos que regulan la formación estelar en la Zona Molecular Central (CMZ, por sus siglas en inglés) de la Vía Láctea.

Este estudio pionero se basó en observaciones realizadas con el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), uno de los telescopios más potentes del mundo ubicado en Chile. Gracias a su altísima resolución y sensibilidad, los científicos lograron examinar con un nivel de detalle sin precedentes la región más densa y caótica de la galaxia, donde se concentran decenas de millones de masas solares de gas.

A pesar de contener una enorme cantidad de materia prima para formar estrellas, la CMZ produce muchas menos estrellas de lo previsto. Este fenómeno ha desconcertado durante décadas a los astrónomos. Ahora, el nuevo estudio sugiere que las condiciones extremadamente turbulentas del entorno —incluyendo campos magnéticos intensos, explosiones de supernovas frecuentes y la influencia gravitacional del agujero negro supermasivo Sagitario A*— fragmentan el gas disponible, lo que dificulta la formación de estrellas masivas.

Los investigadores descubrieron la existencia de múltiples “cúmulos embrionarios estelares” dentro de la CMZ, cada uno de unos pocos cientos de unidades astronómicas de tamaño (una unidad astronómica equivale a la distancia entre la Tierra y el Sol). Estos cúmulos albergan estrellas en sus primeras etapas de formación y podrían, eventualmente, evolucionar en sistemas estelares complejos a lo largo de millones de años.

Sin embargo, a diferencia de otras regiones activas de formación estelar como Sagitario B2, donde las estrellas tienden a agruparse de manera más centralizada y uniforme, los cúmulos de la CMZ presentan una estructura fragmentada y jerárquica, con una marcada escasez de estrellas jóvenes y masivas. Este patrón apunta a un proceso de formación más lento, caótico y menos eficiente.

"Nuestros hallazgos sugieren que estos jóvenes cúmulos de la CMZ no solo son ineficientes para la formación de estrellas en general, sino que producen preferentemente estrellas de baja masa en lugar de estrellas masivas",explicó el Dr. Zhang Suinan, primer autor del estudio. El entorno extremo de la CMZ hace que el gas se fragmente en estructuras más pequeñas, lo que conduce a la formación de estrellas en grupos dispersos y anidados, este proceso jerárquico impide la acumulación eficiente de gas y, por lo tanto, limita el crecimiento de estrellas masivas. "La CMZ tiene, sin duda, una personalidad distintiva”, resaltó Suinan

Los hallazgos también se sustentan en investigaciones anteriores del mismo equipo, que habían detectado cientos de núcleos densos dentro de la CMZ, acompañados por salidas de gas típicas de estrellas en proceso de acreción. "Estos flujos insinuaban embriones estelares ocultos, lo que nos inspiró a solicitar observaciones de mayor resolución para resolver estrellas en formación individuales”, añadió el Dr. Xing Lu, coautor e investigador principal del proyecto.

Este avance no solo mejora nuestra comprensión sobre el comportamiento de la formación estelar en entornos extremos, sino que también ofrece pistas cruciales sobre los núcleos galácticos de otras galaxias y las condiciones que existían en el universo primitivo. En un contexto cosmológico, entender cómo se forman las estrellas en zonas tan densas y caóticas es fundamental para explicar la evolución de las primeras galaxias. @mundiario