¿Quién ganará el pulso? ¿La prudente ciencia o la imprudente pseudociencia?

Pseudociencia. Pexels.
Pseudociencia. / Pexels.

 ​La gente, la sociedad, está deseosa por saber, pero parece ser que la mayoría de las personas solo aprenden aquello que les desvía de la verdad... 

¿Quién ganará el pulso? ¿La prudente ciencia o la imprudente pseudociencia?

En la divulgación científica hay que tener mucho cuidado. A menudo, porque lo que decimos no se entiende y otras, porque lo que entendemos no lo decimos.

Evidentemente, el objetivo de dicha divulgación es que se expanda cierto nivel cultural con respecto a la ciencia, pero nos hemos dado cuenta de que dicha divulgación (a veces torpe) facilita, alimenta y engorda el argumento de aquellos que "compiten" a través de argumentos pseudocientíficos para conseguir atención y muchos “likes”.

De hecho, muchos artículos aparecidos en prensa o en redes sociales hacen referencias a investigaciones de gran nivel e interesante alcance, pero se titulan de forma sensacionalista. De hecho parece ser que cada día se encuentra un remedio para Enfermedad del Alzheimer y una solución para ser eternos.

3 S's vs. 3 M’s

Por ello me permito aportar 2 condiciones necesarias para hacer una correcta divulgación científica:

Por un lado, las 3 S's: sinceridad, simplicidad y simpatía. ¿Le parece bien? Bueno... pues ya tenemos algo.

Estas 3 S’s maridan muy bien con la R de “rigor” y con la P de “prudencia”. En cambio, la pseudociencia trabaja con las 3 M’s: mentira, manipulación y monetización.

La otra condición es aquella que extiende el uso de "palabras clave" para generar un enganche en el receptor.

Mire...

"Genética" es una palabra bien recibida aunque mal percibida.

"Neuro" es la palabra reina. En cambio, "amlodipino" no le interesa a nadie. "Dopamina" tiene mucho tirón pero "norepinefrina", ninguno. "Alzheimer" llama la atención pero "Cuerpos de Lewy" nos hace mirar hacia otro lado. "Neurona" ha ido perdiendo su significado, mientras que sobre las "Células de Schwann" pocos saben a qué se dedican.

Hay muchísimos ejemplos pero creo que con estos bastan... y así hasta el agotamiento.

Debe saber que el aminoácido precursor de la dopamina es el mismo que nos ayuda a ponernos morenitos al tomar el Sol o incluso define el color de nuestra piel, y que el déficit de dopamina es la marca principal de la enfermedad de Parkinson, mientras que un superávit de esta misma molécula se ve implicado en la esquizofrenia.

Bien. Por favor, no se asuste.

Ahora piense que un solo grifo no puede llenar de forma correcta más de 1 botella y que al igual que si usted se sube al metro en Nuevos Ministerios no puede hacerlo a la vez en Atocha. Por ello, las rutas metabólicas son muy parecidas al mapa de dicho ferrocarril metropolitano y nosotros (las personas) nos asemejamos a los metabolitos o moléculas en tránsito.

Mire… poseemos más de 80.000 millones de neuronas asociadas, cada una de ellas, a más de 5 células gliales de apoyo. 35.000 neuronas caben en la cabeza de un alfiler y ninguna de ellas se toca. ¡Es mágico!

La gente, la sociedad, está deseosa por saber, pero parece ser que la mayoría de las personas solo aprenden aquello que les desvía de la verdad. Retienen el "qué" pero no el "para qué" o el "porqué". Es más fácil, es más bonito, es más llamativo y sobre todo, más efectista... que no más efectivo.

¿Los científicos juegan a ser Dioses?

Evidentemente no. Son personas. Por ello, al igual que un economista se puede arruinar y un abogado ir a la cárcel, un médico puede caer enfermo.

En contra de lo que muchos piensan, la pandemia que todavía tenemos entre nosotros sigue siendo una gran oportunidad para divulgar ciencia, pero también lo es para aquellos que quieren entorpecer dicha divulgación.

Si el Nobel Sydney Brenner levantase la cabeza, vería que su querido “ARN mensajero” ya está en boca de todos. También apreciaría que mucha gente lee sobre la proteína S y que sus mutaciones o variantes dependen de modificaciones de aminoácidos en su estructura.

¿Quién ganará el pulso? ¿La prudente ciencia o la imprudente pseudociencia? De momento los primeros se atrincheran en el "podría ser..." mientras los segundos no "se cortan un pelo" al asegurar lo que no es. @mundiario

 

 

 

¿Quién ganará el pulso? ¿La prudente ciencia o la imprudente pseudociencia?
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