Una especie desconocida de Australopithecus coexistió con los Homo en África hace millones de años

Recreación del esqueleto de la Australopithecus afarensis (Lucy). / Erik Drost - Wikimedia Commons
Nuevos fósiles dentales confirman que, mientras Australopithecus afarensis ya había desaparecido hacia hace 2.95 millones de años, al menos otra especie diferente convivió con los primeros homínidos de nuestro género.

Un nuevo estudio paleontológico ha revelado que los primeros representantes del género Homo y una nueva especie de Australopithecus coexistieron en la misma región del África oriental hace entre 2.6 y 2.8 millones de años. El hallazgo, publicado en la revista Nature, se basa en el análisis de trece dientes fósiles encontrados en el yacimiento de Ledi-Geraru, en la región de Afar, Etiopía.

Este periodo, comprendido entre hace tres y dos millones de años, es considerado crítico en la evolución humana. Fue entonces cuando aparecieron nuevos géneros como Paranthropus y Homo, mientras desaparecía Australopithecus afarensis, especie a la que pertenecía la célebre ‘Lucy’. La investigación ofrece una nueva perspectiva sobre la diversidad de homínidos que habitaban el continente en aquel momento, en un escenario mucho más complejo que el imaginado hasta ahora.

El yacimiento de Ledi-Geraru, dirigido por la Universidad de Arizona desde 2002, ya era famoso por otros descubrimientos de gran relevancia: las herramientas de piedra olduvayenses más antiguas conocidas (de unos 2.6 millones de años) y la mandíbula más antigua atribuida al género Homo, con 2.8 millones de años. Esta misma región fue escenario del hallazgo de Lucy en 1974 por Donald Johanson, Yves Coppens y Maurice Taieb, un descubrimiento que transformó el estudio de la evolución humana.

Ahora, los nuevos fósiles dentales confirman que, mientras Australopithecus afarensis ya había desaparecido hacia hace 2.95 millones de años, al menos otra especie de Australopithecus —diferente a A. afarensis y A. garhi— convivió con los primeros Homo. La cantidad limitada de restos impide nombrar oficialmente a esta nueva especie, pero su morfología sugiere que el registro fósil de homínidos es más diverso de lo que se creía.

Implicaciones para la historia evolutiva

Según Brian Villmoare, investigador de la Universidad de Nevada y autor principal del estudio, el hallazgo confirma la antigüedad de nuestro linaje. “Estos dientes de Homo en sedimentos de entre 2.6 y 2.8 millones de años subrayan que nuestra historia evolutiva comenzó antes de lo que muchas teorías aceptaban”, explicó.

Kaye Reed, paleoecóloga y codirectora del yacimiento, añade que la imagen lineal de la evolución humana es errónea. “Aquí tenemos dos especies de homínidos que están juntas. Y la evolución humana no es lineal, es un árbol frondoso, hay formas de vida que se extinguen”, explica la experta.

El entorno que estos homínidos habitaron difería drásticamente del paisaje árido de Ledi-Geraru en la actualidad. Entre 2.6 y 2.8 millones de años atrás, la región estaba cubierta de vegetación, recorrida por ríos y salpicada de lagos poco profundos que fluctuaban con el clima. Este ecosistema diverso ofrecía recursos clave para la supervivencia, pero también planteaba la posibilidad de competencia entre especies.

Actualmente, el equipo investigador analiza el esmalte dental de los fósiles para identificar la dieta de estas especies y determinar si compartían o competían por los recursos. Estos datos podrían aportar pistas sobre sus interacciones y sobre qué factores determinaron su destino evolutivo. @mundiario