Una lluvia de estrellas procedentes del cometa Halley iluminará el cielo peninsular

Cielo estrellado. / RR.SS.
El punto álgido de la lluvia de estrellas será la noche del domingo al lunes en torno a las 23:00 horas.

Esta semana cierra con un espectáculo celestial que cautivará a los observadores nocturnos: la lluvia de meteoros Eta Acuáridas, la más importante de la primavera. Se espera que alcance su punto máximo en la noche del domingo al lunes, alrededor de las 23:00 hora peninsular.

Este fenómeno anual, que puede apreciarse entre el 19 de abril y el 28 de mayo, brinda un espectáculo único para los amantes del cosmos. Aunque es más favorable su observación en el hemisferio sur y en regiones cercanas al trópico, como las islas Canarias, también puede disfrutarse en el hemisferio norte.

El astrofísico Iñaki Ordóñez Etxeberria, del Planetario de Pamplona, señaló a RTVE que este domingo es el momento ideal para observar las estrellas fugaces, ya que la Tierra pasa por una zona de mayor densidad de meteoros. Aunque en condiciones perfectas podrían verse hasta 85 meteoros por hora, se estima que durante la noche del evento serán visibles entre 20 y 30 meteoros por hora.

No obstante, la contaminación lumínica limita la visibilidad de los meteoros más tenues, reduciendo la experiencia visual. Etxeberria subraya la importancia de alejarse de las ciudades y buscar zonas con cielos oscuros para una mejor apreciación del espectáculo.

Una velocidad notable

Esta lluvia de meteoros tiene su origen en el famoso cometa Halley, que visita la Tierra cada 76 años. Aunque su última aparición fue en 1986 y no volverá a ser visible hasta 2061, sus partículas siguen siendo el espectáculo que nos regala el cielo nocturno.

El Observatorio Astronómico Nacional indica que los meteoros de las Eta Acuáridas poseen una velocidad notable, alcanzando hasta 66 kilómetros por segundo. Su radiante, el punto de origen de los meteoros, se encuentra en la estrella eta de la constelación de Acuario.

Para disfrutar plenamente de este evento astronómico, no se requiere ningún instrumento especial, solo una manta en el suelo y la mirada dirigida hacia el firmamento. Es una oportunidad única para maravillarse con la belleza del universo. @mundiario