Los jabalíes alemanes son radiactivos por las pruebas de armas nucleares de la II Guerra Mundial

Jabalí bebiendo agua. / Mundiario
Jabalí bebiendo agua. / Mundiario
Los jabalíes son susceptibles tras las lluvias radiactivas globales causadas por las numerosas pruebas nucleares realizadas durante la II Guerra Mundial y la Guerra Fría.
Los jabalíes alemanes son radiactivos por las pruebas de armas nucleares de la II Guerra Mundial

Un nuevo estudio ha arrojado luz sobre los niveles de cesio radiactivo en los jabalíes que deambulan por los bosques de Alemania y Austria. Aunque estas criaturas son apreciadas por su carne y su aspecto, algunos ejemplares presentan niveles de cesio radiactivo que superan los límites seguros para el consumo humano. Hasta ahora, se creía que esta contaminación era principalmente resultado del desastre nuclear de Chernóbil en 1986 a manos de la Unión Soviética. Sin embargo, la nueva investigación, dada a conocer este miércoles, destaca otro factor clave: las lluvias radiactivas globales causadas por las numerosas pruebas nucleares realizadas durante la II Guerra Mundial y la Guerra Fría.

Los jabalíes son particularmente susceptibles a la contaminación por cesio radiactivo debido a su hábito de escarbar el suelo en busca de comida y su consumo de hongos y trufas que almacenan radiación. A pesar de que los niveles de cesio-137, en su mayoría resultado del desastre de Chernóbil, han disminuido en la mayoría de los animales de caza, los jabalíes muestran pocos cambios. Esto provoca que su carne supere los límites de seguridad para el consumo, lo que ha llevado a una disminución de la caza y a una superpoblación de estos animales en ciertas áreas.

El investigador Georg Steinhauser, de la Universidad Técnica de Viena, lideró el estudio en colaboración con cazadores para recolectar muestras de carne de jabalí en el sur de Alemania. Luego, se midieron los niveles de cesio-137 en las muestras utilizando un detector de rayos gamma. Comparando las cantidades de cesio-135 y cesio-137 con un espectrómetro de masas, el equipo determinó el origen de la radiactividad.

Los resultados mostraron que el 88% de las 48 muestras de carne excedían los límites reglamentarios alemanes para el cesio radiactivo en alimentos. Las pruebas de armas nucleares contribuyeron entre el 10% y el 68% de la contaminación en muestras con niveles elevados. Steinhauser subrayó que la radiactividad del medio ambiente no desaparece con el tiempo y que las pruebas de armas nucleares de mediados del siglo XX continúan teniendo un impacto.

Aunque Steinhauser asegura que no hay riesgo para la salud humana debido al control cuidadoso de los niveles, advierte que futuros accidentes nucleares podrían empeorar la contaminación de los jabalíes, lo que tendría implicaciones en la seguridad alimentaria durante décadas. El estudio ofrece una comprensión más profunda de la persistencia de la radiactividad en la naturaleza y su impacto en la cadena alimentaria en la región. @mundiario

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