Las grandes ciudades de China se están hundiendo por la urbanización

Vistas de Pekín, capital de China. / RR.SS
Vistas de Pekín, capital de China. / RR.SS
El fenómeno de subsidencia se ve acelerado por actividades humanas como la explotación excesiva de acuíferos, la construcción vertical de rascacielos y la infraestructura vial.
Las grandes ciudades de China se están hundiendo por la urbanización

El hundimiento del terreno en las grandes ciudades chinas es un fenómeno que ha cobrado una preocupante relevancia en las últimas décadas. Estudios recientes, respaldados por tecnologías satelitales avanzadas como el InSAR, han revelado un alarmante ritmo de hundimiento, especialmente en las urbes más densamente pobladas del país.

Este proceso, acelerado por actividades humanas como la explotación excesiva de acuíferos, la construcción vertical de rascacielos y la infraestructura vial, está afectando a millones de habitantes y plantea serias implicaciones a largo plazo.

Según investigaciones publicadas en la revista Science, aproximadamente el 44,7 % del área de las grandes ciudades chinas está experimentando el fenómeno de subsidencia, el hundimiento de los suelos, a un ritmo mínimo de 3 milímetros al año, afectando a una tercera parte de la población urbana, es decir, unos 270 millones de personas. Además, cerca del 15,8 % del territorio se hunde aún más rápido, con más de 10 milímetros por año, afectando a cerca de 70 millones de habitantes.

Las causas detrás de este fenómeno son predominantemente antropogénicas. La sobreexplotación de acuíferos ha provocado el colapso del suelo, creando cavidades que no pueden soportar la carga de las estructuras urbanas. Además, el diseño vertical de las nuevas ciudades, caracterizado por rascacielos en lugar de expansión horizontal, agrava la subsidencia. Asimismo, las autopistas y el tráfico vehicular contribuyen significativamente al hundimiento del suelo en áreas urbanas como Pekín.

Las urbes de la franja sur

Las ciudades más afectadas se concentran en la franja este y sur de China, donde la urbanización ha sido más intensa desde la era de Deng Xiaoping. Tianjin, con más de 15 millones de habitantes, encabeza la lista de ciudades gravemente afectadas por la subsidencia. El estudio también señala fenómenos locales como la extracción de hidrocarburos mediante fracking y la minería, que contribuyen al hundimiento del terreno en áreas específicas.

En comparación, la subsidencia en otras partes del mundo, como Venecia o algunas regiones de España, es significativamente menor. Sin embargo, el ritmo acelerado de hundimiento en las ciudades chinas plantea desafíos considerables, especialmente en áreas costeras, donde se espera una mayor presión debido al aumento del nivel del mar inducido por el cambio climático.

Para abordar este problema, es crucial implementar medidas efectivas, como la recarga de acuíferos, que ha demostrado ser exitosa en ciudades como Tokio y Osaka en Japón. Estas ciudades lograron detener su hundimiento después de décadas de prácticas sostenibles de gestión del agua subterránea. En el caso de China, la adopción de enfoques similares podría mitigar los efectos de la subsidencia y prevenir escenarios desfavorables para el futuro de las áreas urbanas costeras.

A medida que los científicos proyectan los impactos a largo plazo de la subsidencia en las ciudades chinas, es evidente la necesidad urgente de abordar las causas subyacentes y promover prácticas sostenibles de desarrollo urbano. Con el aumento continuo de la urbanización y los desafíos climáticos, la gestión eficaz de los recursos naturales se vuelve fundamental para garantizar la resiliencia y la sostenibilidad de las ciudades en todo el mundo. @mundiario

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