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EE UU firma con Eslovenia un acuerdo sobre la red 5G que excluye a Huawei

Con esta jugada de la potencia norteamericana, se confirma que Washington busca blindar a Occidente de lo que ve como una amenaza del sistema de control social, político, tecnológico y económico de China.
EE UU firma con Eslovenia un acuerdo sobre la red 5G que excluye a Huawei
El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo (izq.), firmando este jueves el acuerdo mediante el cual busca evitar que Europa le compre tecnología 5G a China / Televisa.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo (izq.), firmando este jueves el acuerdo mediante el cual busca evitar que Europa le compre tecnología 5G a China / Televisa.

Aunque el nuevo campo de batalla de la ‘Guerra Fría’ posmoderna entre las dos potencias capitalistas del planeta; el capitalismo liberal de Estados Unidos y el capitalismo autoritario de China, sea el espacio geopolítico-económico creado por la pandemia de coronavirus con el mercado global centrado en el recurso más valioso que los Gobiernos, naciones y toda la arquitectura financiera mundial cotiza en este momento: la vacuna contra la Covid-19, la tecnología sigue siendo el campo de choque con el que la potencia norteamericana prevé mantener su estatus de dominio mundial en la nueva era post-pandemia para reconstruir su esquema de globalización en la nueva década que empezará en 2021.

Y es que Washington tiene objetivos claros en su agenda de hegemonía internacional: uno de ellos es excluir a la compañía china Huawei de las redes 5G de Europa, uno de los propósitos de la actual gira del secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, y este jueves lo logró en Eslovenia con la firma de un documento sobre “la seguridad de la nueva tecnología” en ese país alpino de la Unión Europea (UE).


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Esta nueva jugada de EE UU en el ajedrez geopolítico de la tecnología global implica que China quedará aislada de los mercados europeos, por los que podría no tener acceso a la venta de la red 5G en los países de Europa Central y de la UE a medida que Washington expanda su cerco diplomático y comercial en la eurozona para así captar ese mercado e inclinar la balanza hacia la tecnología estadounidense. 

Sin duda, se trata de un movida con la que Donald Trump, presidente de EE UU, prevé restarle fuerza a la expansión económica de China y así convertir a Occidente en un hemisferio alineado con el sistema de dominio tecnológico estadounidense, mediante el que la Casa Blanca ejecuta labores de inteligencia que le permiten sofistificar sus mecanismos de influencia geopolítica, económica y militar en América y Europa.

"Las naciones libres deben obrar conjuntamente para afrontar amenazas autoritarias. Una de las amenazas principales es el Partido Comunista Chino y sus intentos de controlar a la gente, nuestra información y nuestras economías", subrayó Pompeo en rueda de prensa en la localidad turística eslovena de Bled.

Eslovenia es uno de los veintisiete estados soberanos que forman la Unión Europea. Limita con Italia al oeste; con el mar Adriático, al suroeste; con Croacia al sur y al este; con Hungría, al noreste; y con Austria, al norte. Está situado en Europa Central, una zona donde solía tener influencia la antigua Unión Soviética y donde China también busca incursionar económicamente.

Con esta declaración del jefe de la diplomacia estadounidense, se confirma que Washington busca blindar a Occidente de lo que ve como una amenaza del sistema de control social, político, tecnológico y económico de China, una potencia comunista que mediante sus lazos comerciales, créditos, inversiones en compañías, proyectos de infraestructura y exportaciones de dispositivos de alta tecnología a esta región crea toda una compleja y vasta base de datos que le permite controlar los flujos de información (conocidos como ‘big data’) sobre los patrones de comportamiento, consumo y vida social de las poblaciones de América y Europa, esto con el objetivo de configurar un orden económico que genere dependencia social, tecnológica, científica y ahora sanitaria desde este lado del mundo (el hemisferio occidental) con el gigante asiático, que es la segunda economía del globo y el país con más habitantes de todo el planeta, a los cuales el Gobierno de Pekín debe sostener y desarrollar con los flujos de capitales financieros y humanos que capta en Occidente. @mundiario