Descubren una hormona que podría ayudar a tratar la diabetes

Una mujer en un laboratorio. / Pixabay
Una mujer en un laboratorio. / Pixabay

Este hallazgo podría ayudar a desarrollar nuevas terapias y medicamentos, que beneficiarán a los pacientes diabéticos que resisten a la insulina, el principal tratamiento contra la diabetes.

Descubren una hormona que podría ayudar a tratar la diabetes

Un grupo de investigadores del Instituto Salk de Estudios Biológicos (EE UU) ha descubierto que una hormona que se produce en el tejido graso del cuerpo, ayuda a regular de manera rápida, potente y eficaz el nivel de azúcares en la sangre.

Este descubrimiento le abre las puertas a innovadoras y prometedoras investigaciones, que podrían ayudar a los científicos a desarrollar nuevos tratamientos contra la diabetes, cuyos avances beneficiarían principalmente a los pacientes cuyos sistemas inmunes no responden con normalidad a la insulina, la hormona que regula la glucosa (azúcar) de los torrentes sanguíneos.

El estudio, publicado en la revista Cell Metabolism, demuestra que el cuerpo humano es capaz de producir una hormona conocida como FGF1, la cual permite reducir la glucosa, al inhibir la lipólisis, que es un proceso bioquímico en el cual la grasa se descompone en partículas más pequeñas, y que aceleran la producción de glucosa en el hígado.

La diabetes es una de las enfermedades más comunes hoy en día, cuyos pacientes tienen dificultades para controlar el nivel de azúcar en su sangre de manera natural y mantenerlo a raya.

Esta afección crónica hace que el cuerpo no pueda movilizar la glucosa desde la sangre hacia los músculos u otras células que la utilizan como fuente de energía. El hígado, a su vez, produce más glucosa y la secreta en la sangre, disparando así los niveles de glucosa.

Por su parte, la insulina es una hormona producida naturalmente en el páncreas, pero en el caso de los pacientes diabéticos, muchos dependen de varias dosis de insulina para ayudar a regular su glucosa. Así, esta hormona puede también ser inyectada de manera periódica y funciona como un tratamiento regulador de azúcar.

Al comer, las grasas ricas en energía y la glucosa entran en el torrente sanguíneo. Allí, la insulina conduce estos nutrientes hacia las células de los músculos donde se utilizan como energía o se almacenan para un posterior uso.

Sin embargo, existen personas que presentan una resistencia a la insulina, por lo que esta hormona no puede penetrar tan fácilmente en el sistema, causando que la glucosa no pueda ingresar en las células y usarse como energía, aumentando los niveles de azúcar.

La glucosa no se elimina de manera eficaz, generando una lipólisis mayor, lo que se traduce en un aumento de partículas más pequeñas de grasa que alientan al hígado a producir cada vez más glucosa. Por otro lado, esas partículas de grasa, conocidas como ácidos grasos, se acumulan en los órganos, potenciando la resistencia a la insulina y, agravando la salud de los pacientes.

Un avance en la lucha contra la diabetes

“Encontrar una segunda hormona que suprime la lipólisis y reduce la glucosa es un avance científico”, afirma el coautor de la investigación Ronald Evans. “Hemos identificado un nuevo actor en la regulación del lipólisis de las grasas, que nos ayudará a entender cómo se gestionan las reservas de energía en el organismo”.

En el estudio, se aplicó la hormona FGF1 a ratones diabéticos que padecen de resistencia a la insulina. “Es una vía terapéutica prometedora para los pacientes diabéticos. Esperamos que la comprensión de esta vía conduzca a mejores tratamientos para los pacientes diabéticos”, indica el autor Michael Downes. “Ahora que tenemos una nueva vía, podemos averiguar su papel en la homeostasis energética en el organismo y cómo manipularla”.

La investigación consistió en comprobar que la FGF1 suprime la lipólisis, justo como la insulina. Posteriormente, se comprobó que, como la insulina, esta hormona regula la glucosa producida en el hígado.

Ya se conocía que la insulina suprime la lipólisis a través de una enzima conocida como PDE3B. El equipo probó con una serie de enzimas similares a ella, y determinaron que la hormona supresora centro de la investigación, la FGF1, utiliza la vía PDE4.

Aún está por verse cómo serían producidos, comercializados y suministrados los medicamentos que contengan la hormona FGF1. En EE UU, el presidente Joe Biden había adelantado la semana pasada que su gobierno buscará implementar medidas para regular los precios de la insulina. Según datos oficiales, un paciente de diabetes tipo 1 gasta una media de 650 USD al mes para costear su tratamiento. @mundiario 

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