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MUNDIARIO

Cómo la vacuna del coronavirus ha hecho que nos olvidemos de las otras

El caos motivado por la pandemia está provocando la interrupción en campañas de vacunación como la de la hepatitis B, lo que podría causar 1 millón de muertes infantiles de cara a 2030. 
Cómo la vacuna del coronavirus ha hecho que nos olvidemos de las otras
Vacuna. / Pexels
Vacuna. / Pexels

Ainhoa Grandío

Colaboradora.

En un estudio realizado con el Imperial College de Londres, la OMS averiguó que la parálisis en el programa de vacunación contra la hepatitis B podría tener consecuencias devastadoras en los avances producidos en la lucha contra esta enfermedad. 

Hígado. / Pixabay

El porcentaje de niños menores de 5 años con una infección crónica de hepatitis B se había logrado reducir hasta cifras de un 1% en el año 2019. Este descenso alentador viene motivado por la implantación de la vacuna, tal y como demuestra el porcentaje más elevado de niños con la infección crónica en el período que precedería. 

Esta vacuna ofrece una protección del 95% contra la infección, por lo que la OMS recomienda el que los bebés reciban una dosis lo antes posible, preferiblemente en las primeras 24 horas que siguen al nacimiento. 

Recién nacido. / Pexels, Vidal Balielo Jr.

Sin embargo, el coronavirus podría convertirse en un gran impedimento en el progreso contra la hepatitis B. La situación de la pandemia ha motivado un retraso en las vacunaciones, dejando varada la estrategia global para la prevención de la hepatitis. Lo que se traduce en un promedio alto de interrupciones en los procesos de vacunación, tanto en el momento en el que nace un bebé, como durante la etapa infantil, donde los porcentajes se sitúan en un 60% y un 20% de forma respectiva. 

A causa de esto, los objetivos de la OMS para 2030, la etapa post-covid, proyectan un incremento en las infecciones por hepatitis B para los niños nacidos entre el 2020 y el 2030, con 5,3 millones de niños afectados y la posibilidad de 1 millón de muertes dentro de este grupo, asociadas a la infección. 

En vista de esto, y con motivo del día Mundial de la Hepatitis, la OMS quiso llamar la atención sobre esta problemática. 

Sanitario con vacuna. / Pexels, Karolina Grabowska

Las vacunas no son un asunto de risa, como sabe de sobra un planeta que va a la carrera para conseguir una para el virus de la covid-19. Que se frenen las campañas de vacunación genera graves repercusiones para la población. Solo basta considerar el ejemplo de los padres antivacunas, que en Estados Unidos han sido un factor determinante en el resurgimiento de enfermedades que se consideraban eliminadas, esto quiere decir que se juzga lo suficientemente controlada dentro de una región geográfica como para que se declare una epidemia, de acuerdo con la definición de la OMS, pero con niños sin vacunar asistiendo a clase y en contacto con otros niños ha habido repuntes en el sarampión. 

Está claro, que con la magnitud de los problemas generados por el coronavirus, nuestra atención debe dirigirse a solventar la situación y controlar el estado de la pandemia lo mejor posible; sin embargo, es necesario tener en mente que la normalidad de antes cuenta con rutinas que no se pueden dejar olvidadas dentro de la nueva.  @mundiario