La prueba del helio: por qué los caballos son los únicos grandes mamíferos que silban al hablar

Caballo. / Pixabay
Un estudio demuestra que los caballos producen su característico relincho que combina dos mecanismos distintos: vibración de las cuerdas vocales y un silbido laríngeo simultáneo.

El relincho del caballo siempre ha resultado peculiar. A diferencia de otros mamíferos grandes, que emiten sonidos predominantemente graves, los caballos combinan tonos bajos con frecuencias sorprendentemente altas. Ahora, una investigación liderada por la Universidad de Copenhague y publicada en la revista Current Biology explica cómo lo logran.

La clave está en un fenómeno llamado bifonación, es decir, la producción simultánea de dos frecuencias independientes en una sola vocalización. Y, según las pruebas experimentales, una de esas frecuencias se genera mediante un mecanismo comparable a un silbido.

En la mayoría de los mamíferos, el sonido se produce por la vibración de las cuerdas vocales en la laringe. Cuanto mayor es el animal, más grande es su laringe y más grave suele ser el sonido. Sin embargo, los caballos rompen esa regla. Su relincho incluye una frecuencia baja —generada por la vibración normal de las cuerdas vocales— y otra alta, cuya fuente había sido un misterio.

Los investigadores descubrieron que esta segunda frecuencia no proviene de las cuerdas vocales, sino de un silbido laríngeo producido por aire turbulento dentro de la laringe. Para aislar el origen del componente agudo, el equipo realizó experimentos con laringes extraídas de caballos fallecidos por causas naturales. Se hizo pasar aire por la laringe y posteriormente se sustituyó por helio.

El principio físico es claro: el sonido viaja más rápido en el helio que en el aire. Por tanto, si una frecuencia depende de un mecanismo de silbido (basado en turbulencias del aire), debería aumentar al usar helio. En cambio, si depende de la vibración de las cuerdas vocales, permanecería estable.

El resultado fue concluyente: la frecuencia alta se desplazó hacia valores más agudos con helio, mientras que la frecuencia baja no cambió. Eso confirmó que el relincho combina dos mecanismos distintos y simultáneos.

Un caso único entre mamíferos grandes

Algunos roedores pequeños, como ratas y ratones, pueden producir silbidos laríngeos. Pero los caballos son el primer mamífero de gran tamaño en el que se documenta este mecanismo, y el único que lo combina al mismo tiempo con vibración vocal convencional.

El hallazgo no solo explica la acústica del relincho, sino que aporta datos sobre la evolución de la comunicación animal. Los investigadores sostienen que la bifonación podría permitir transmitir múltiples mensajes a la vez. Estudios previos ya habían mostrado que las distintas frecuencias del relincho comunican información emocional diferente.

El tono grave podría reflejar tamaño o identidad, mientras que el agudo podría estar vinculado al estado emocional o la urgencia del mensaje. Además, el hecho de que los caballos de Przewalski —parientes cercanos de los domésticos— también presenten bifonación, mientras que burros y cebras no muestran el mismo componente agudo, sugiere que esta adaptación es específica del linaje equino moderno.

El estudio combinó enfoques de anatomía veterinaria, física acústica y análisis comparativo entre especies. Se analizaron grabaciones de relinchos, estructuras laríngeas y datos clínicos. La convergencia de evidencias permitió descartar hipótesis anteriores que atribuían la frecuencia alta a resonancias externas o efectos secundarios del tracto vocal.

Más allá de la curiosidad científica, el hallazgo amplía la comprensión sobre la diversidad vocal en mamíferos. Demuestra que el tamaño corporal no determina de forma absoluta el rango de frecuencias posibles.

También subraya que la comunicación animal puede ser más compleja de lo que aparenta a simple oído humano. @mundiario