Colisión en la red: cómo la lucha antipiratería de LaLiga está perjudicando a internet

El presidente de LaLiga, Javier Tebas. / RR SS.
Una disputa sobre la piratería del fútbol en España está generando daños colaterales en internet, afectando a pequeñas y grandes plataformas.

Desde principios de febrero, cientos de usuarios han denunciado en redes sociales la inaccesibilidad de sus páginas web. La causa no es un fallo técnico ni un ataque cibernético, sino un enfrentamiento entre LaLiga y Cloudflare, la empresa estadounidense de infraestructura web. El conflicto se debe a la lucha contra la piratería en la emisión de partidos de fútbol, un problema que LaLiga intenta atajar mediante bloqueos que, sin embargo, han acabado afectando a miles de sitios legítimos.

LaLiga lleva años en una batalla contra las emisiones ilegales de sus partidos. Según sus datos, cada fin de semana detectan unas 3.000 fuentes piratas, de las cuales el 40% utiliza servicios de Cloudflare. Esta empresa, que proporciona herramientas de privacidad y seguridad en internet, dificulta la identificación de los infractores debido a su cifrado de tráfico y su sistema de rotación de direcciones IP. Para LaLiga, esto supone una barrera que impide tomar medidas rápidas y efectivas contra los infractores.

Como parte de su estrategia, la organización deportiva envía notificaciones a Cloudflare solicitando la interrupción del servicio a sitios piratas. Sin embargo, según Guillermo Rodríguez, coordinador de fraude audiovisual de LaLiga, la compañía estadounidense ignora estas peticiones: "Les damos toda la información necesaria y simplemente no hacen nada". En cambio, Cloudflare argumenta que su papel no es eliminar contenido, sino conectar a los titulares de derechos con los verdaderos proveedores de alojamiento de esas webs.

Daños colaterales

En diciembre de 2024, LaLiga obtuvo un permiso judicial para bloquear direcciones IP asociadas a la piratería. Sin embargo, el funcionamiento de Cloudflare hace que estas IP sean compartidas por múltiples sitios, lo que provoca que cuando las operadoras aplican el bloqueo, miles de webs legítimas queden inaccesibles. Entre los afectados no solo hay pequeños negocios y blogs, sino también grandes plataformas como GitHub y ChatGPT, que han experimentado caídas en los horarios de los partidos.

La reacción de los dueños de las páginas bloqueadas no se ha hecho esperar. Han inundado las redes con quejas, se han organizado en conferencias y han expresado su descontento con la gestión de LaLiga. Incluso han lanzado troleos contra su presidente, Javier Tebas, creando una página paródica en su nombre. En respuesta, Tebas ha desestimado las críticas, calificando a los afectados de "frikis".

El enfrentamiento entre LaLiga y Cloudflare no es un caso aislado. En otros países europeos, compañías de entretenimiento han presentado denuncias contra la empresa estadounidense, y en EE.UU. también ha enfrentado litigios por propiedad intelectual. Sin embargo, los tribunales han tendido a fallar en su favor, argumentando que Cloudflare no es responsable directa de la infracción, ya que no aloja el contenido pirata.

Para LaLiga, el problema es urgente y necesita una solución. Javier Tebas ha asegurado que en un año habrá reducido la piratería en un 80%. No obstante, el conflicto entre la protección de los derechos de retransmisión y la estructura de internet deja un dilema abierto: ¿cómo equilibrar la lucha contra la piratería sin afectar a miles de páginas legítimas? @mundiario