4 patologías directivas

Equipo de trabjo en empresa. / RR SS.
Equipo de trabjo en empresa. / RR SS.
La técnica de los Paneles Dimensionales de Jacobson ha ido cogiendo fuerza como método de descripción del comportamiento en los equipos de trabajo.
4 patologías directivas

La técnica de los Paneles Dimensionales de Jacobson ha ido cogiendo fuerza como método de descripción del comportamiento en los equipos de trabajo. Dichos paneles disponen de 16 cuadrantes donde los individuos se posicionarán irremediablemente buscando un rincón donde ubicarse, siempre a través de interacciones comunicativas más interesadas que interesantes.

Existen 4 posiciones radicales y por lo tanto a evitar. 4 posiciones positivas que deberíamos buscar afanosamente y 8 áreas de tránsito que sirven para convertir las primeras ubicaciones en las segundas, con la correspondiente mejora en el estado de salud de las empresas víctimas de esta pandemia tan extendida.
En cuanto las posiciones radicales consiguen cierta permanencia, se convierten en comportamientos patológicos que disponen de un cuadro tan identificable como dañino.

Para luchar contra ellos, es muy importante disponer de una elevada generosidad ya que a pesar de que estos comportamientos no merecen nuestro esfuerzo protector, nos la reclaman constante e insistentemente.

Dicha generosidad no posee recompensa ya que nunca será reconocida ni por el "enfermo" ni por su entorno. Pero debe saber usted que se puede corregir. Para ello existen unas reglas dentro de los Paneles Dimensionales que harán posible dicha transformación personal y por lo tanto, grupal... a cambio de su esfuerzo y sacrificio.

Esa es su decisión...

Pero no nos pongamos excesivamente serios. Vamos con las descripciones y si luego quiere conocer cómo resolver estas situaciones, dígamelo y yo gustosamente le ayudaré.

Expresivo agresivo

En primer lugar, nos referiremos al síndrome del “Expresivo agresivo” que nos lleva a describir un personaje individualista, rabiosamente impreciso y en su comunicación, incesantemente discutidor. A su favor, podemos decir que es capaz de activar cualquier propuesta, pero siempre en solitario, ya que considera que “El tiempo dedicado a recabar la opinión de los demás, es tiempo perdido”.

Su actitud se refleja en “Mientras les enseño a hacerlo, ya lo hago yo”.

Si la acción iniciada no alcanzase el éxito esperado, no le quepa la menor duda de que encontrará la causa rápidamente. Le pondrá nombre, apellidos, ojos y cara… y no será nunca su nombre, ni sus apellidos, si sus ojos ni su cara.

4 posiciones radicales y por lo tanto a evitar. 4 posiciones positivas que deberíamos buscar afanosamente y 8 áreas de tránsito

Posiciones radicales, positivas y áreas de tránsito. / Elías Azulay

Líder intolerante

En segundo lugar, le voy a presentar al “Líder intolerante”.

Es aquel que hace que los demás hagan y que paradójicamente nunca está satisfecho con lo que los demás hacen.
No admite discusión y si la hubiese, la relacionaría inmediatamente con una falta de disciplina. Previsiblemente autoritario, pierde toda oportunidad de relacionarse con los que le rodean. Piensa que es un gran líder y que su empresa está repleta de "perezosos esclavos " que necesitan de vez en cuando un poquito de protección y a menudo, mano dura.

En tercer lugar, nos referiremos al “amistoso hostil”. Se trata de un excelente relaciones públicas que conoce todo aquello que está sucediendo o que esté por suceder, pero con una clara deriva hacia la manipulación y la venganza. Intenta influir en los demás modificando los acontecimientos y buscando opiniones enfrentadas para poder representar ese papel de conciliador que tanto le entusiasma. Cuesta su tiempo detectarlo. Pasa desapercibido durante años... hasta que alguien ejercita el consabido "el que roba a un ladrón, 100 años de perdón". Si lo detecta, no pierda el tiempo intentando hablar con él. Cavará su tumba y cuando note que las lombrices recorren su cuerpo, se preguntará porqué han apagado la luz a primera hora de la mañana.

analítico inaccesible

Por último, vamos a prestarle atención al “analítico inaccesible”, cuyo comportamiento se basa en crear, atesorar, guardar y no compartir información. Extremadamente inteligente, no habla más “idioma” que el suyo propio, consiguiendo tal distancia con sus interlocutores que aparentemente no se puede contar con él. Siempre tendrá a mano un dato destructivo con una expectativa apocalíptica que no dudará en transmitir periódicamente para hacer visible su presencia en una demostración de magia más digna de David Copperfield que de un contable poseedor de unos estupendos manguitos y un resplandeciente bolígrafo Bic Cristal.

Le advierto que cada uno de estos "síndromes" posee más de 19 millones de combinaciones posibles, las cuales desembocan en una misma diversidad espectral, pero todas ellas enmarcadas en la misma patología.
Me apresuro a comentarle que un Líder Intolerante no se relaciona con un Amistoso Hostil, al igual que un Expresivo Agresivo no se relaciona con un Analítico Inaccesible. Ahora ya sabe para qué sirven los otros 12 cuadrantes.

Como puede apreciar, una aplicación más de la Teoría de Juegos tan galardonada en los Nobel de Economía. Una más... @mundiario

4 patologías directivas
Comentarios