Viviendo con el problema por no asumir las consecuencias de la solución

Mujer pensando. Psicocode
Mujer pensando. / Psicocode
Una resistencia que no se basa en el análisis de los beneficios de la mejora propuesta, sino en “mis beneficios”, ya que posiblemente se vean perjudicados.
Viviendo con el problema por no asumir las consecuencias de la solución

Mucho se habla sobre la resistencia a los cambios y en gran parte es porque una forma de resistirse es precisamente esa... ¡hablar!

Mientras uno habla, lo normal es que los demás escuchen y si el que habla es hábil, hará que los que le escuchan se pongan a hablar, para no ser escuchados por el promotor de la conversación.

Tiene que saber que muchas veces se proponen estupendos planes que aun contando con todos los beneplácitos, nunca verán la luz. En la mayoría de ocasiones la clave está en unas personas denominadas “resistentes”.

Ya lo comentaba el Nobel en Medicina, F. Jacob: “A menudo, el Bricolaje se confunde con la Ingeniería”. Jacob interpreta el bricolaje como una adaptación evolutiva y por ello, tal y como dice la experta en tecnología sanitaria, Pilar Villanova, “No todo lo que es técnicamente posible es necesario o aporta valor a la organización”.

Así que como puede apreciar, el “cambio” posee su contrapeso en la “resistencia”. Una resistencia que no se basa en el análisis de los beneficios de la mejora propuesta, sino en “mis beneficios”, ya que posiblemente se vean perjudicados.

3 niveles de resistencias

Con el paso de los años hemos podido descifrar que existen 3 niveles de resistencias en las cuales, cada cual se ubica sin rubor alguno. Se los comento...

> Resistencia de baja intensidad: es aquella en la que el "resistente" se posiciona como un aparente colaborador, partícipe de la idea y cooperador necesario para que dicha idea "rompedora" no llegue a buen puerto.

Su mensaje irá teñido de un ligero barniz incoloro que impregnará todo lo que toque con un matiz previsor con frases del estilo: "¡Es una gran idea! ¡Contad conmigo!". A partir de esta magna declaración, su lenguaje será comedido, asustadizo y vigía de los nefastos agüeros que circundan dicha medida a aplicar.

¿Su técnica preferida? Ese zumbido constante en clave de sugerencia que le hará inclinar su cabeza como muestra de su afección.

Le advierto que son difíciles de descubrir. Lo más habitual es que estén tan cerca de usted que en algunas ocasiones les haya mecido en sus rodillas como si su propio hijo se tratase.

> Resistencia de intensidad media: es aquella que se manifiesta en formato de queja subjetiva y personal en aras de una mejora que nunca llega.

Esta resistencia es de carácter intermitente pero persistente. Fácil de descubrir, pero con una engañosa circunferencia que le hace pensar que el cambio podrá realizarse y que el individuo resistente en cuestión no será "El problema" ¡Anda usted listo! Ya que el problema acabará siendo usted.

> Resistencia de alta intensidad: es aquella que se genera de forma desafiante, abierta y grupal. Mientras, usted piensa que todavía posee dominio sobre las reacciones y acciones de las personas por la simple razón de que les paga un salario.

Dicho envite es una realidad patente, tangible y palpable, ya que suelen bloquear toda nueva iniciativa por la enorme magnitud del "viejo" problema que precisamente años atrás lo intentamos resolver así y no funcionó. Ya sabe… “Más vale malo conocido que bueno por conocer”.

Cuando esto suceda, usted confiará en el individuo de la "resistencia de baja intensidad" y entonces será cuando realmente estará perdido dentro de un bucle en el que le costará Dios y ayuda encontrar la salida hacia la puerta del garaje donde aparca su flamante coche todas las mañanas.

En definitiva y resumiendo... toda resistencia se resiste... por lo tanto, le animo a ir acostumbrándose a ellos y a ella.

Si le sirve de ayuda, le voy a dar 3 consejos:

"Todo le va a costar mucho más esfuerzo y tiempo de lo que inicialmente pensaba".

"El resultado final de su idea original, una vez compartida, en nada se parecerá a la idea original sin compartir".

“La mayoría de los empresarios prefiere vivir con el problema antes que asumir las consecuencias de la solución”. @mundiario 

Viviendo con el problema por no asumir las consecuencias de la solución