El marino gallego "secuestrado" en Yemen utiliza agua de las letrinas para beber

El capitán gallego Cobija, Pablo Costas Villar, en el buque retenido en Yemen. eldiario.es
El capitán gallego Cobija, Pablo Costas Villar, en el buque retenido en Yemen. / eldiario.es
Sin noticias del Ministerio de Asuntos Exteriores español sobre la solicitada repatriación de Pablo Costas Villar, Bueu saldrá el sábado a la calle para exigir al Gobierno respuestas. 
El marino gallego "secuestrado" en Yemen utiliza agua de las letrinas para beber

Agua destinada a la limpieza de las letrinas del barco, hervida hasta siete veces y fuertemente azucarada antes de utilizarla, es la que beben Pablo Costas Villar y los otros 30 tripulantes del pesquero somalí Cobija. Es, también, lo único que sus cuerpos reciben desde hace tres días, cuando se les acabaron los víveres que quedaban en el buque. En este pululan las ratas y los marineros duermen sobre colchonetas tendidas en la gastada cubierta del pesquero para así aminorar los efectos de las altas temperaturas reinantes en Yemen. Una imagen del capitán a bordo del buque a su mando evidencia que este ha perdido, como mínimo, diez kilogramos de peso en los últimos días.

La Central Unitaria de Traballadores (CUT), que defiende la repatriación del capitán del Cobija tras once meses de su retención a bordo del buque atracado al puerto de Al Mukalla, situado al sur de una entelequia de país en guerra denominado Yemen, ha solicitado a las organizaciones internacionales Médicos sin Fronteras y Cruz Roja que medien en esta "sinrazón". Temen por las vidas del marino español y sus compañeros de tripulación, y el Gobierno de España no da pruebas fehacientes de que esté haciendo algo para el retorno a Galicia de un hombre que, sin perder la esperanza del regreso al seno de su familia y su hogar en Bueu (Pontevedra), nada puede hacer si no es pedir ayuda para que se cumplan sus deseos.

MUNDIARIO consulta a la Consellería do Mar de la Xunta de Galicia

La Consellería do Mar de la Xunta de Galicia, a preguntas de MUNDIARIO sobre esta problemática, dice lamentar "la situación del patrón del pesquero Cobija y esperamos que las gestiones diplomáticas de los servicios consulares y del Gobierno central permitan una pronta solución y su regreso a Galicia. Desde la Xunta solicitamos información al Ejecutivo del Estado en varias ocasiones para conocer la evolución de este caso pero hasta el momento no hemos obtenido respuesta". Añaden que "no obstante, se trata de un asunto complejo por los países implicados en la detención del buque, por los cambios de propiedad del barco previos a su inmovilización así como por haber de por medio una acusación de pesca ilegal. Por eso, la solución depende en buena medida de las resoluciones judiciales que se vayan produciendo". 

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha pedido al gobierno gallego que "actúe ante esta situación de emergencia del patrón del Cobija, Pablo Costas, y urge a la Xunta a realizar las gestiones necesarias para su liberación". Lo mismo ha hecho el representante en el Senado de EH Bildu, quien se refiere a la situación "crítica" de los tripulantes del Cobija. También solicita información sobre las gestiones llevadas a cabo por el Gobierno y del motivo por el que no ha sido repatriado el barco.

Pablo Costas Villar no ha recibido información alguna sobre el procedimiento judicial abierto en su contra, lo que no fue obstáculo para que se le condenara a tres meses de arresto, condena anulada en una vista posterior y esta anulada por un fiscal yemení, supuestamente a instancias de Australia. En tal situación de arresto -secuestro, según el asesor de la CUT- se encuentra Pablo Costas Villar desde que se sustanció la primera condena.

Intervención eficaz del Gobierno español

Numerosos profesionales de la mar se han expresado a través de las redes sociales en demanda de una intervención eficaz del Gobierno español para, en el peor de los casos y si se demuestra que se ha cometido un delito de pesca ilegal, le repatriación del capitán se produzca cuanto antes para, en su caso, juzgarle en Galicia y aplicarle aquí la pena que pudiera corresponderle. 

La tripulación del buque 'Cobija', retenido en Yemen, descansa en la cubierta del barco. eldiario.esLa tripulación del buque 'Cobija', retenido en Yemen, descansa en la cubierta del barco. / eldiario.es

Las autoridades australianas y la organización ecologista Sea Sepherd (a la que se vincula extraoficialmente al Ejecutivo de Australia) mueven también sus hilos y poderosos recursos para hacer recaer la responsabilidad aludida de pesca ilegal en el Cobija, su capitán y sus tripulantes. En referencia al pesquero, se afirma que cuando este estaba en Myanmar, se emitió una licencia falsificada de Puntlandia y que el barco se vendió a la empresa somalí Precision Shipping Services por 300.000 dólares estadounidenses.

Tras una alerta emitida por Interpol en agosto de 2020, en septiembre del mismo año Sea Sepherd identifica el Cobija en el puerto de Al Mukalla en el que todavía se encuentra a día de hoy. Aquí se impidió la descarga de 220 toneladas de austromerluza o merluza negra valorada en 4,5 millones de dólares. El capitán del Cobija afirmó que el pescado había sido capturado en Puntlandia y proporcionó copias de una licencia y datos del libro de registro y sus sistema AIS del buque. La bandera boliviana que este enarbolaba es la misma que utilizaba cuando, en abril del año 2016, se llamaba Cape Flower y fue inspeccionado por las autoridades ecuatorianas.

Dos de los tripulantes del buque Cobija, retenido en Yemen.eldiario.es

Dos de los tripulantes del buque Cobija, retenido en Yemen / eldiario.es

 

El marinero realizó entonces un transbordo de 100 toneladas de austromerluza a un buque portacontenedores en el puerto de Mantas (Ecuador) para su envío posterior al puerto de Kaousiung (Taiwán). Documentos entonces incautados, informa la ONG australiana, prueban que el Cape Flower (posteriormente Cobija) había participado en actividades de pesca no reglamentadas en el área de SEAFO. Y que en 2017 fue agregado a la lista de buques INDNR SEAFO. En enero de 2018, se afirma, asimismo, Bolivia denunció que el entonces Cape Flower había descargado en Ecuador 144 toneladas de austromerluza a pesar de su condición ilegal.

Meses más tarde, en enero de 2018, Bolivia da de baja al Cape Flower. Y en diciembre de 2019, identificado ya como Cobija, se le localiza por el sistema AIS saliendo de Yangon (Myanmar). Un mes después, en enero de 2020, se produce el abordaje por las autoridades australianas del Cobija, al que inspeccionan sin hallar evidencias de su probable actividad ilícita. Aún así, fue declarado "apátrida". @mundiario 

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