Las vacunaciones contra la Covid-19 abren el año de forma desigual en Europa

Una mujer de 78 años recibe la primera vacuna contra la Covid-19 en Francia. / El País
Francia, Alemania y España deben agilizar sus inmunizaciones antes de que la pandemia bajo la nueva cepa de Covid-19 los obligue a otro confinamiento masivo que dificulte sus logísticas.

El patrón mundial del desarrollo no empezó a inmunizarse con tanta fuerza. La lucha global contra la pandemia continúa su curso como el mayor reto de la humanidad para el inicio de la tercera década del siglo XXI. El objetivo ya no es solo contener el avance del virus, sino acelerar la ola de inmunizaciones ante los repuntes alarmantes de casos de la nueva cepa de Covid-19 surgida en Reino Unido por toda Europa e incluso al otro lado del Atlántico.

Y es que a pesar de que hay nutridos inventarios de vacunas, el continente modelo en el desarrollo económico, social y tecnológico en Occidente no es capaz, al menos por ahora, de garantizar una distribución equilibrada de la vacuna anticovid dentro de su bloque de potencias aliadas, la Unión Europea.


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La campaña de vacunación avanza a diferente ritmo y distintas velocidades en los principales países europeos, no por escasez de recursos financieros, sino por fallas logísticas derivadas de las políticas públicas de sus Gobiernos. Las críticas aumentan en Francia, donde hasta el 1 de enero se había administrado la dosis tan solo a 516 personas, y también en Alemania, donde hasta el domingo eran más de 238.000. 

Esto implica que París y Berlín no han implementado programas nacionales de distribución y administración de los cargamentos procedentes de Bélgica con las vacunas de Pfizer para garantizar una inmunización proporcional al tamaño de su población y a la cantidad actual de casos. 

Incluso en Reino Unido, donde hasta este lunes aproximadamente un millón de personas han iniciado el proceso, entre la población no existe la percepción de lentitud. Sin embargo, la rápida propagación de la tercera ola de la pandemia con la nueva cepa de la Covid, la llamada cepa británica, podría obligar al Gobierno de Boris Johnson a importar un 40% más de vacunas con respecto a su solicitud inicial, pues el país debe garantizar protección sanitaria a más de 66 millones de británicos. 

La comunidad científica inglesa ha pedido más ambición al Gobierno en su objetivo de suministrar un millón de dosis a la semana para que alcance la meta de dos millones, con el fin de combatir la tercera ola de la pandemia, agravada por una nueva cepa del virus que se transmite de un 50% a un 70% más rápido. 

Por lo tanto, la capacidad de Londres para suprimir los focos de contagio pasa por  distribuir más vacunas para que le sea mucho más fácil evitar un colapso sanitario-humanitario a nivel nacional. 

En los Países Bajos, la vacunación comenzará este miércoles y se espera que el proceso transcurra con normalidad en un flujo inicial de al menos 200.000 dosis entre personal sanitario y ciudadanos de la tercera edad ubicados en los grupos de riesgo.

Según los datos recopilados por la página web Our World In Data, el Reino Unido habría vacunado ya a un 1,39% de su población, solo por detrás en porcentaje de Israel (14,1%) y Bahréin (3,6%) En España, donde se han administrado alrededor de 100.000 dosis, el 27% de las recibidas, sólo el 0,2% de su población ha iniciado este proceso, reseñó El País.

Entonces, Madrid no ha logrado agilizar la logística del Ministerio de Sanidad por la reducida capacidad de coordinación del Gobierno de Pedro Sánchez con el sistema público y privado de salud en vista de la agitación política y la perenne incertidumbre económica. 

Los datos de España están al nivel de Italia, que ha inyectado una cuarta parte de las vacunas que ha recibido hasta la fecha, con cerca de 119.000 inyecciones del total de casi 480.000 dosis que han llegado hasta el 1 de enero. Hasta ahora, Italia es uno de los países europeos más avanzados y adelantados en el programa de vacunación. Francia, Alemania y España deben agilizar sus inmunizaciones antes de que la pandemia bajo la nueva cepa de Covid-19 obligue a otro confinamiento masivo que dificulte mucho más sus procesos de aplicación de las vacunas. @mundiario