El último crimen contra la prensa en México, el homicidio de Antonio De la Cruz

El periodista Antonio De la Cruz, asesinado en Tamaulipas, México. / RR.SS.
El periodista Antonio De la Cruz, asesinado en Tamaulipas, México. / RR.SS.

Antes de culminar el primer semestre de 2022, México ha acumulado el mismo número de periodistas asesinados que en todo 2017, el año más mortífero para la prensa del país.

El último crimen contra la prensa en México, el homicidio de Antonio De la Cruz

Un nuevo ataque contra la libertad de prensa ha acabado en tragedia. El periodista Antonio de la Cruz ha sido acribillado frente a su casa en Ciudad Victoria, capital del norteño estado de Tamaulipas, en México, uno de los países más mortíferos para los profesionales de la comunicación, que, en apenas el primer semestre del año, se ha llevado la vida de 12 periodistas.

El reportero trabajaba desde hace 15 años con el medio Expreso. Salía de su domicilio el miércoles en la mañana, en compañía de su hija y su esposa, en el momento en el que fueron abordados por dos presuntos sospechosos, que abrieron fuego sin contemplación, acabando con la vida del comunicador, e hiriendo a su mujer y a su hija Cynthia, que permanece recluida en un hospital en estado de gravedad con pronóstico reservado.

De acuerdo con las declaraciones del subsecretario de Seguridad de México, Ricardo Mejía, los dos presuntos implicados estarían siendo buscados por las autoridades. Según el funcionario, ambos se acercaron a la familia en una motocicleta, descargaron cinco proyectiles contra sus víctimas y huyeron del lugar.

Según conoció el medio mexicano Milenio, el fiscal general del estado de Tamaulipas, Irving Barrios Mojica, señaló que las autoridades estarían analizando vídeos, los casquillos de bala hallados en el sitio del suceso y corroborando los testimonios de personas que escucharon las detonaciones.

La principal amenaza de la prensa en México

Barrios Mojica enfatizó en el hecho que las investigaciones apuntan a que los presuntos homicidas habrían utilizado un arma de “uso exclusivo del ejército” calibre 40 mm, que relacionaría el asesinato con bandas de crimen organizado, dado que las fuerzas de seguridad han reportado que los grupos irregulares, los carteles y las bandas suelen emplear este tipo de armas de fuego en crímenes relacionados con la violencia en Tamaulipas.

El subsecretario de Seguridad informó de que las notas que cubría De la Cruz eran asociadas con “el campo y el clima”, pero que, aun así, solía cubrir algunas que “tienen que ver con un cuestionamiento a autoridades de carácter local”, una fuente en extremo peligrosa para los periodistas locales y regionales de México, que usualmente destapan tramas de corrupción y se enfrentan a las autoridades que se ponen en su contra.

Datos del organismo internacional Artículo 19, reseñados por El País, aseguran que, a pesar de que históricamente muchos de los crímenes contra la prensa han sido ocasionados por el crimen organizado, recientemente la principal amenaza para los periodistas locales y regionales resultan ser los funcionarios públicos.

Además, “la estrecha relación” que forjan funcionarios públicos a nivel local o regional con los capos de la droga derivan en un incremento de crímenes que quedan en la impunidad, en un Estado como el mexicano, en el que los medios de comunicación no reciben ayuda del Gobierno, sino al contrario, por denuncias por difamación, desinformación y “ensañamiento”.

 La cifra de periodistas muertos asciende a 12

La muerte de Antonio De la Cruz es la duodécima de lo que va del año. La misma cantidad de asesinatos a profesionales de la comunicación que hubo en todo 2017, el año más mortífero para los periodistas, pero en apenas el primer semestre de 2022 se ha podido alcanzar esa trágica estadística. Desde el año 200º, Reporteros Sin Fronteras contabiliza 150 periodistas asesinados en México por motivaciones asociadas al ejercicio de su profesión.

El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Carlos Jornet, ha condenado el asesinato que “evidencia el grave riesgo en el que ejercen su oficio los periodistas”. “La impunidad reinante en los asesinatos contra periodistas se ha convertido en un arma efectiva para los criminales (…) en la medida que el Gobierno no asuma que un ataque al periodismo es un ataque a la democracia, seguiremos lamentando esta escalada de crímenes que parece no tener fin”, añadió.

El asesinato de Antonio de la Cruz se suma al doble crimen de Yessenia Mollinedo Falconi y Sheila Johana García Olivera en Cosoleacaque, Veracruz; Luis Enrique Ramírez en Culiacán, Sinaloa; Lourdes Maldonado y Margarito Martínez en Tijuana, Baja California;

La lista la completan los homicidios de Heber López Vásquez en Salina Cruz, Oaxaca; Juan Carlos Muñiz en Fresnillo, Zacatecas; Jorge Camero Zazueta en Empalme, Sonora; Roberto Toledo en Zitácuaro, Michoacán; José Luis Gamboa en Veracruz, Veracruz, y Armando Linares también en Zitácuaro, Michoacán. @

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