El trágico caso de Rayan, el niño que murió atrapado en un pozo de 32 metros en Marruecos

Operación de rescata de Rayan en Marruecos. / Twitter
Operación de rescata de Rayan en Marruecos. / Twitter
El pequeño de cinco años, que cayó el pasado martes en el agujero mientras acompañaba a su padre, ha sido rescatado sin vida este sábado.
El trágico caso de Rayan, el niño que murió atrapado en un pozo de 32 metros en Marruecos

El trágico caso de Rayan Oram conmociona a Marruecos y el mundo entero. El niño de cinco años, que cayó el pasado martes en un pozo de 32 metros de profundidad mientras acompañaba a su padre, ha sido rescatado sin vida este sábado.

Los medios locales han confirmado la dolorosa noticia minutos después de que el equipo de socorristas lograra sacar al pequeño del fondo del agujero entre aplausos y gritos de “Alá es grande”. Una ambulancia y un equipo de bomberos, que aguardaban en el lugar en medio de un gran despliegue de seguridad, ingresaron al niño y salieron con las sirenas puestas, lo que aumentó las esperanzas de que estuviese con vida. Por desgracia, Rayan salió muerto del pozo.

En un comunicado, el Gabinete de la Casa real marroquí ha lamentado el suceso. “Tras el trágico accidente que costó la vida al niño Rayan Oram, Su Majestad el rey Mohamed VI llamó a los padres del difunto, fallecido tras caer a un pozo”, ha señalado la corte real en una declaración.  

Cuatro días atrapado

La pesadilla de la familia comenzó el pasado martes 1 de febrero. Rayan cayó al fondo de un pozo que se encuentra junto a la casa familiar de la aldea de Ighran, a unos 70 kilómetros de la localidad de Chaouen, en la zona noroeste de Marruecos. Según ha contado el padre, Jalid Ajorram, el accidente ocurrió cuando estaba intentado reparar el pozo en compañía de su hijo que, al parecer, se deslizó a través de la estrecha abertura. El progenitor ha lamentado que el pequeño cayera al agujero en "el único momento en que le quitó los ojos de encima".

“Primero empezamos a buscarlo por toda la aldea, por todas partes. Después, en las aldeas que están cerca de aquí. Y a las tres horas cogimos un teléfono con una cuerda, le pusimos el vídeo y lo bajamos al pozo. Y vimos que estaba ahí. Decía: ‘¡Sacadme de aquí!’ Serían las cinco de la tarde en ese momento”, recuerda Driss Ajurram, tío paterno del niño, que ha añadido, además, que ese día el padre de Rayan estaba intentando sacar agua del pozo que llevaba unos 10 años seco.

 

El rescate

Las operaciones de rescate comenzaron el mismo martes por la noche lideradas por la Dirección de Protección Civil de Marruecos, pero los rescatistas concluyeron que abrir el pozo era demasiado peligroso por la mezcla de suelos rocosos y arenosos. Varios voluntarios intentaron llegar al fondo atados a una cuerda, pero quedaron atrapados en el camino: el pozo apenas medía entre 30 y 50 centímetros.

Los socorristas enviaron oxígeno y agua a través de tubos y botellas sin tener certeza de que Rayan pudiese usarlos. Según la BBC, las imágenes tomadas el jueves mediante una cámara colocada en el pozo mostraron que el niño estaba vivo y consciente. Sin embargo, Abdelhadi Tamrani, vocero del comité de vigilancia y seguimiento de rescate, explicó posteriormente que en las imágenes obtenidas por una cámara sonda se podía ver a Rayan “recostado de espaldas”, pero era “imposible afirmar con certeza si está vivo”.

El equipo finalmente decidió iniciar una operación con excavadoras para abrir una gran zanja a un lado del hoyo y posteriormente cavar horizontalmente para llegar al niño. La última etapa del rescate se realizó manualmente y "con gran prudencia, para evitar vibraciones que puedan provocar un desmoronamiento", han detallado las autoridades. Rayan no pudo ser rescatado con vida pese a este inmenso esfuerzo.

 

El fatal desenlace de la operación ha marcado a cientos de personas que esperaban alrededor el pozo y otros miles que se han unido en las redes sociales pidiendo un milagro con la etiqueta #SaveRayan.

En España, el caso ha reabierto las viejas heridas que dejó otro doloroso suceso en 2019: la muerte del pequeño Julen Roselló, el niño de dos años que fue rescatado sin vida 13 días después de caer en un pozo abandonado, de 25 centímetros de diámetro y más de 70 metros de profundidad, en la localidad de Totalán, Málaga. @mundiario

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