¿Por qué España todavía anda a vueltas con el matrimonio homosexual?

El ministro del Interior del Gobierno de España, Jorge Fernández Díaz, saca a la luz su particular visión del matrimonio homosexual.¿No queda otra que echarse a temblar? Veamos...
¿Por qué España todavía anda a vueltas con el matrimonio homosexual?

Be Proud of Who You Are - Gay Pride

Los matrimonios homosexuales, ¿una polémica a destiempo?Tim Hamilton via Compfight

Parece ser que los homosexuales son bichos raros. Según algunos es porque nacen y mueren pero no se reproducen. Viéndolo así, hasta las cucarachas tienen más razón para existir que esta otra especie animal. Puestos a ello, debería de haber biólogos especializados en estudiar su comportamiento en cautividad. Por ejemplo, habría que meter a una pareja de gays y otra de lesbianas en una jaula y observar con lupa sus particulares movimientos. Igual que los ratones blancos son utilizados para desentrañar los misterios de algunas enfermedades, el experimento con estas criaturas nos desvelaría, de una vez por todas, a qué se debe el crimen de amar a alguien de tu mismo sexo.

 Seríamos capaces de analizar, entonces, en qué condiciones se produce su morboso apareamiento y buscar la manera de cortarlo por lo sano. Comprobaríamos si su estado defectuoso se debe a una tara genética o si solo se trata de tocar las narices a la gente de bien. Si fuese lo primero, se podría invertir una partida de los presupuestos del Estado para desarrollar algún tipo de inyección que curase esta depravación y, si fuera lo segundo, podrían construirse una especie de reformatorios para enderezarlos de una vez por todas. Para conducirlos hasta nuestra hetero-normalidad sería necesario sacarles de la cabeza, como fuera, esas ideas perversas como casarse o adoptar.

 Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior de España, ha declarado esta semana que el matrimonio homosexual no garantiza la pervivencia de nuestra especie. Ante semejante anuncio apocalíptico, no queda otra que echarse a temblar: es posible que el siguiente paso sea la fumigación. Y no de cucarachas, precisamente.

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