El tiempo de adolescencia crece al mismo ritmo que decrece la clase media

Jóvenes adolescentes.
Jóvenes adolescentes. / Pixabay

Eliminado el servicio militar y retrasada la edad de casamiento, la adolescencia ha ido ocupando todo el espacio posible hasta el punto de que ya es difícil fijarle un límite.

El tiempo de adolescencia crece al mismo ritmo que decrece la clase media

La necesidad de comunicación de un adolescente en grupos cerrados puede ocultar la incapacidad de estar consigo mismo. No lleva bien el silencio o la reflexion y lo ocupa sin mayores complicaciones gracias a las nuevas tecnologías, y muchas veces con la colaboración de los padres. La evolución ha sido muy rápida. No hace mucho los niños jugaban en la calle, vivían el mundo con sus amigos y los padres eran la referencia de la disciplina y la ética como la Iglesia lo era de la estricta moral, una referencia con la que se relacionaban a las horas de alimentarse, de cubrir sus necesidades primarias, pero que distaba mucho del tipo de relación amistosa, cómplice y amorosa que han puesto de moda los padres descendientes de la generación del 68 que llegó a España en los setenta, frente a aquellas otras donde a los padres se les trataba de Vd., especialmente en los pueblos que estaban mucho mas habitados que hoy.  Entonces la adolescencia no existia como tal, un niño se hacía mayor cuando protegía a los niños de su barrio, su calle, o su familia, y entraba en esa época en que se tenía novia a la antigua usanza para muchos años. Se les llamaba "los mayores".

Siempre hablamos de la generalidad, de lo que marca una generación en la que las niñas jugaban también en la calle, y todos querían ser adultos porque es cuando se tenían derechos, mientras se escuchaba aquello de "cuando seas mayor comerás huevos", o si se protestaba por algo se oía "¿desde cuándo los bancos se suben a las mesas?, y para adelantar ese momento los chicos hacían la mili, en muchos casos como voluntarios, y las chicas se casaban jóvenes, siempre antes de la mayoría de edad que era a los 21 años para los hombres y 24 para las mujeres, y que ahora está en 18 desde que tenemos Constitución. 

Durante muchos años la clase alta fue reducida y la baja amplia, pero con una clase media que estaba en continua expansión hasta ocupar un gran espacio, la que ahora está en regresión desgraciadamente. En este proceso de cambio los llamados "mayores" pasaron a ser adolescentes y cuanto antes llegaban a la hora de ponerse chaqueta y corbata. Ahora se ven patinando por las calles, jugando con la bicicleta, o en plena borrachera, siempre en grupo, cerrados en su mundo sin mayor interés por el mundo de los adultos que ya no sabemos muy bien a que edad empieza perdidas ya esa referencia del servicio militar o de la boda. Las nuevas tecnologias permiten un contacto continuo con el grupo al que pertenecen. Viven conectados permanentemente por el smartphone a través de WhatsApp, Facebook, o Twitter. Así permanecen, continuamente conectados, chateando que es la nueva manera de hablar, cuando no se está haciendo una actividad que no permita escribir, en cuyo caso se utilizan los auriculares para oír musica, o hacer fotos para enviarlas por Instagram. No es extraño ver en una mesa de restaurante a un padre, una madre y uno o dos hijos, cada uno conectado con su grupo afín pero convencidos de que la familia está compartiendo algo, cuando la realidad es que el adolescente desconoce, por no participar, el mundo de los adultos, especialmente cuando los adultos se comportan como adolescentes. 

Es preocupante la generacion nini, que evolucionó a ninini, y va camino de seguir añadiendo ninis, especialmente porque a pesar de esta generalización, del estereotipo generacional, también crece velozmente el número de jóvenes que a edades tempranas, entorno a los treinta, asumen unas grandes reponsabilidades, que dirigen cientos de personas, que tienen iniciativa, que adquieren compromisos y que están preparados para triunfar aquí o en cualquier otro país. No es bueno que esté disminuyendo la clase media que debería ser la más numerosa, pero tampoco que la dilatada adolescencia se ensanche mientras un numeroso grupo de jovenes muy cualificados asumen la responsabilidad de sostener la sociedad. España es el país, junto a Italia, donde los jóvenes se independizan más tarde, donde los universitarios contribuyen menos a su sostén aunque sea fregando platos, y somos la sociedad, padres, profesores, politicos, etc., los que debemos inculcar que la adolescencia tiene un final, para los anglosajones cuando se termina los "teen", los teenager, ¿y para nosotros?

El tiempo de adolescencia crece al mismo ritmo que decrece la clase media
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