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The Oscars: Vísperas de alfombras rojas y demás sueños importados

El sueño americano en su expresión más glamourosa nos hará olvidar por unas horas que ninguna ficción hollywoodense es más apasionante que la vida real. ¿O no?
The Oscars: Vísperas de alfombras rojas y demás sueños importados

Lorena Rocha

Letrada y columnista en MUNDIARIO.

Oscar Wagon

Preparativos de los OscarsKevo Thomson vía Compfight

Todavía no nos hemos recuperado de la resaca de los Goya, de los que me resisto a pasar de puntillas sin expresar mi desconcierto al no habérsele concedido el galardón al extraordinario Tom Holland, quizás porque la categoría a la que optaba, mejor “actor revelación” no se acomodaba a su trayectoria breve pero brillante, distante de la neófita promesa  a la que premia dicha categoría. A poco que nos documentemos no podemos obviar su soberbio trabajo encarnando al niño bailarín  en el Musical Billy Elliot, por el que le llovieron reconocimientos en todo el mundo. Al margen de nuestra red carpet patria, cautivador en su papel en Lo Imposible, se quedó sin el Goya pero de seguro será aspirante a la estatuilla dorada por méritos propios, en ocasiones futuras.

Concentrándonos en la gala de esta noche, mi esperanza apunta ahora al Hugh Hackman de  Los Miserables, sencillamente inmenso. Su hermoso papel en esta cinta no deja indiferente, así como el intenso paso por la producción de una Anne Hathaway que sorprende y sobrecoje, en una desgarradora interpretación cargada de dramatismo que consigue hacernos olvidar a la Princesa por Sorpresa de Disney, desprendiéndose de su larga melena adolescente y mudándose hoy en día, con su nuevo y depurado estilo, en una sofisticada dominatrix de las red carpet más cool. (¿Nueva it girl, quizás?)

Lo de Django es indescriptible, una historia: original, arriesgada, ecléctica, grotesca y ¡genial! Una apuesta divertida y chocante que se agradece. Especial mención para el villano más torticero y excesivo de los spaguetti western… el versátil Leo DiCaprio borda un personaje con el que a buen seguro se habrá divertido hasta la extenuación: una tomatina entretenida con cameo de Tarantino y la recuperación de Don Johnson incluídos. Sorprendería que se llevase la estatuilla a la mejor película pero… ¿por qué no?  Lincoln sin duda, es más previsible.

Otra interesante propuesta ha sido sin duda Argo, que ha venido granjeándose una imparable carrera de fondo hacia la ansiada estatuilla por lo que no sería de extrañar que abrochase la velada con alguna en su haber, consolidando Ben Affleck por fin su sitio con mayúsculas en la industria.

Pero esta noche todo puede pasar… calentando motores con toda la intención puesta en la esperadísima alfombra californiana, vaticinamos a una Naomi Watts radiante, una Anne Hathaway correcta, una Angelina provocadora y a una Nicole Kidman etérea, pero siempre cabe alguna sorpresa estilística, quizás de la mano de las jovencísimas Mila Kunis y Amanda Seyfried, entre otras.  Esperando que Penélope vuelva a fascinarnos con su elección como casi siempre, nos acondicionaremos para una velada de café y posturas y un amanecer ojeroso que habrá valido la pena.

El sueño americano en su expresión más glamourosa nos hará olvidar por unas horas que ninguna ficción hollywoodense es más apasionante que la vida real y que los sueños prefabricados a golpe de claqueta esconden una verdad mucho más mundana y ordinaria cuando los focos se apagan. Tal vez sea así, pero seguir soñando nos seduce más.