Tener o no tener

Tener o no tener.
Tener o no tener.

Tener y no tener es la obra literaria que en 1944 Howard Hawks eleva al Séptimo Arte con guión de Jules Furthma y William Faulkner. Broche de oro para la historia, interpretada por Humphrey Bogart y Lauren Bacall en los papeles principales.

Tener o no tener

Se puede uno pasar media vida haciendo cálculos para salir adelante, engañando al prójimo como a ti mismo, haciendo crucigramas o recitando la Ilíada, cuando de pronto rueda de las alturas una carambola de esas que la vida deja caer de vez en cuando gracias a la despensa de la memoria. Entonces, uno se da cuenta que es ahí donde está la madre del cordero. Y así me llegó con adioses y recuerdos Lauren Bacall una fábula mezcla de literatura y cine. Cuatro personajes inolvidables, aquellos hoy y nunca superados, que cuelgan en la historia de la literatura y el cine. Cuatro nombres ilustres acompañados de una guarnición de personajes que no siempre suelen repetirse, aunque el gran cine americano de los  cuarenta y cincuenta, bien que logró una baraja de ases y filmes inolvidables sin necesidad de “efectos especiales”

La narración “Tener y no tener” (1937) tiene su base en vivos y brillantes diálogos que logran alcanzar relieve  sumando una escala de valores en el más puro estilo creador del maestro Ernst Hemingway (julio de 1899-1961) todo un clásico, y uno de los principales novelistas y cuentistas del siglo XX. Su estilo sobrio y minimalístico alcanzó  magistral musculatura sobre la ficción del siglo XX. Tener y no tener es la obra literaria que en 1944 Howard Hawks eleva al Séptimo Arte con guión de Jules Furthma y William Faulkner. Broche de oro para la historia, interpretada por Humphrey Bogart y Lauren Bacall en los papeles principales.  Él, Bogart, ya era estrella con luz propia, para Laura Bacall significaba la primera aparición en la pantalla pidiendo  fuego  para encender su cigarrillo.  Demostró sus cualidades como futura gran actriz, aunque los nervios la hicieron temblar en la escena de la cerilla y el cigarrillo. Contaba  19 años y embriagadora belleza hasta el punto que  el milagro fue química pura para que la interpretación les llevara a la unión, algo tan importante que un año más tarde los uniera en matrimonio. Fue el inicio de una pareja de imposible imitación. Sus grandes películas acompañadas de guiños y cigarrillos, algunos como el de Tener y no tener, han quedado grabados en la historia del cine.

La película fue el golpe exacto de una  carambola redonda de un azar que los une en ese juego que brota espacialmente de los vivos diálogos siempre acertando en el blanco, poseídos de una vivacidad que el lector puede palpar, sentirse al lado de los protagonistas, escuchando con atención de privilegiado. Tener y no tener narra las aventuras de un contrabandista entre Cuba y la costa de Estados Unidos, Henry Morgan, un americano que alquila su pequeño barco de pesca, al que siempre le acompañará su amigo Eddie simpático borrachín desvalido. Persona de fuerte carácter, el protagonista Harry Morgan, insobornable e imposible de convencer, mantiene un estricto código de honor propio y no es fácil comprarlo con dinero.

 La historia nos ofrece una imagen real en la colonia francesa de la Isla de la Martinica en los primeros días de la ocupación alemana en la II Guerra Mundial, lugar privilegiado en el que la palabra escrúpulos es desplazada por el cinismo. Hemingway dibuja una demoledora imagen de las relaciones entre los hombres, dominadas a menudo por la cobardía, la hipocresía y la insolidaridad. Aunque basada en su novela -que además se esperaba poder contratar como guionista-, Hawks decidió hacer una versión muy libre algo más dulcificada a juego con la pareja y su idilio, pues el texto real de la novela es duro y sin concepciones,  una cruda realidad compuesta, como ya señalo, marcada en los diálogos tan luminosos como delatores de una sociedad podrida, muchos de ellos mejorados en el mismo plató durante el rodaje con la pericia y estilo de Faulkner, Quien iba retocando el guión a medida que avanzaba el rodaje, de igual manera que se cambió el emplazamiento de la historia en Cuba por la Martinica.

En toda la película planea la sombra de Casablanca filmada en 1942 y los realizadores de Tener y no tener  parecen ser conscientes de ello. Puntos en común con Bogart y otros actores del cuadro, así como el fondo político de la trama bien que lo muestran. Todo fue posible para alcanzar un logro envidiable, la de este cuarteto caminando juntos: escritor, director,  él y ella, Furthman y Faulkner en la sombra sin que falte el güisqui. Como fondo sentimental suena un piano y canciones del compositor Hoagy Carmicha en el papel del pianista Cricket.  Escena que nos recuerda otra gran película. Disparen sobre el pianista. Falta de sensibilidad sería olvidar a Walter Brennan en el papel de Eddie, humano e ingenuo  No quiero alargar mucho más esta crónica donde caminan de la mano literatura y cine de calidad, una pareja que se enamora con una pasión que continuar formada por Humphrey Bogart y Laura Bacall. Estas son las carambolas de la vida que logran una de las mejores obras maestra de una época inolvidable y perdurable del cine americano. Setenta años han pasado de su muerte. El adiós se ha quedado con los que lo disfrutamos en el siglo XX.

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