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El telescopio Hubble detecta lluvia en la atmósfera de un planeta más allá del Sistema Solar

El exoplaneta tiene el doble del diámetro de la Tierra y podría albergar vida.
El telescopio Hubble detecta lluvia en la atmósfera de un planeta más allá del Sistema Solar
Telescopio Hubble. NASA.
Telescopio Hubble. NASA.

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Sara Rada

Sara Rada

La autora, SARA RADA, es colaboradora de MUNDIARIO. Comunicadora social venezolana, ejerce como redactora creativa y productora audiovisual en distintos medios digitales internacionales. @mundiario

Los astrónomos han visto indicios de lluvia en la atmósfera de un planeta más allá del Sistema Solar.

El descubrimiento es un atisbo de moléculas de agua alrededor de un mundo distante que no es mucho más grande que la Tierra. Llamado K2-18 b, el planeta está a 34 parsecs (110 años luz) de la Tierra en la constelación de Leo. En particular, se encuentra en la "zona habitable" alrededor de su estrella, la distancia a la que podría existir agua líquida, haciendo posible la vida extraterrestre en su atmósfera rica en hidrógeno.

"Eso es lo emocionante de este planeta", dice Björn Benneke, un astrónomo planetario de la Universidad de Montreal en Canadá. Es el autor principal de un artículo que describe el descubrimiento que se publicó en el servidor de preimpresión arXiv.

Un equipo de científicos competidores informa su propio análisis del mismo planeta en Nature Astronomy. El autor principal de ese artículo, el astrónomo planetario Angelos Tsairas, del University College London (UCL), dice que el hallazgo es emocionante porque el planeta tiene el doble del diámetro de la Tierra y porque se sabe poco sobre las atmósferas de mundos tan pequeños.

Los astrónomos han encontrado previamente agua en las atmósferas de los exoplanetas gigantes gaseosos, pero estudiar la atmósfera de un planeta distante se vuelve más difícil a medida que el planeta se hace más pequeño. Los científicos han estado empujando los límites para tratar de examinar los planetas que son más pequeños que Neptuno pero más grandes que la Tierra, una categoría que resulta ser sorprendentemente común entre los miles de exoplanetas encontrados hasta ahora.

Luz parpadeante

Benneke y sus colegas decidieron mirar K2-18 b porque cae en ese rango. Utilizaron el telescopio espacial Hubble para observar cómo el planeta pasaba frente a su estrella, atenuando temporalmente su luz, en ocho ocasiones diferentes.

Los científicos analizaron cómo cambió el color de la luz de la estrella a medida que se filtraba a través de la atmósfera del planeta. Combinaron esto con datos del telescopio espacial Spitzer, que examina más longitudes de onda de luz. Los investigadores concluyeron que estaban viendo vapor de agua en la atmósfera del planeta, así como signos de que ese vapor se estaba condensando en agua líquida.

Es la primera vez que los astrónomos han visto un ciclo de agua de este tipo, que cambia de gas a líquido y viceversa, en un mundo pequeño y distante. El equipo de UCL que escribió el segundo artículo analizó los datos del Hubble del grupo de Benneke. Las observaciones se cargaron en un archivo de acceso público inmediatamente después de ser recopiladas.

Los investigadores de UCL propusieron tres posibles explicaciones de lo que estaban viendo, cualquiera de las cuales es igualmente probable. En el primer escenario, el planeta no tiene nubes y el 20–50% de su atmósfera es agua. En el segundo y tercer escenario, que involucran diferentes cantidades de nubes y otras moléculas en la atmósfera, la atmósfera del planeta contiene entre 0.01% y 12.5% ​​de agua.

Más preguntas

Pero la sola presencia de agua no significa que un planeta sea un buen lugar para buscar vida, un punto ilustrado por uno de los vecinos más cercanos de la Tierra, Venus. Es un planeta del tamaño de la Tierra en la zona habitable de su estrella que una vez tuvo vapor de agua en su atmósfera, pero los rayos del Sol han eliminado gran parte de esa agua, dejando su superficie estéril.

K2-18 b podría ser igualmente poco prometedor. "Es muy poco probable que este mundo sea habitable de alguna manera que comprendamos en función de la vida tal como la conocemos", dice Hannah Wakeford, astrónoma planetaria del Space Telescope Science Institute en Baltimore, Maryland.

Aún así, encontrar agua en la atmósfera del planeta es "extremadamente emocionante", dice Neale Gibson, astrofísico del Trinity College de Dublín, "y el hecho de que dos equipos encuentren el mismo resultado es muy alentador". Las observaciones futuras, como las que recogerá el Telescopio Espacial James Webb después de su lanzamiento planificado para 2021, deberían ayudar a precisar exactamente cómo es este mundo distante.  @mundiario